Vestido del diseñador Tony Bonet, que cumple veinte años en el mundo de la moda
Vestido del diseñador Tony Bonet, que cumple veinte años en el mundo de la moda
Moda ibicenca

Pasarela Adlib: Ibiza, una isla de moda

Muchas caras conocidas se han dado cita este fin de semana en la isla balear para apoyar una pasarela que cumplía 46 años

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Al entrar al avión pensé que equivocadamente me había metido en los estudios de grabación de “Sálvame”. Muchas caras conocidas: Arancha de Benito, Olivia Molina, Mar Saura, María Castro, Ángel Nieto… Todos, a Ibiza, a la pasarela Adlib, para apoyar una moda tan especial como es la de esta isla, la internacionalmente conocida como moda ibicenca. Una moda que evoluciona y se impregna de matices, pero sigue con sus raíces bien asentadas.

Y para mostrar esas raíces, hicimos un viaje en el tiempo hasta llegar a la primera pasarela, allá por 1971, cuando la joven modelo Olive Moodye lució un vestido verde de la diseñadora Brigitte Attar, el mismo con el que el viernes volvió a deslizar por la pasarela 46 años después. Y tras ella, la argentina Silvia Dirube, que, divertida, lució una creación de Melania Piris, igual que hiciera hace más de treinta años. Un original forma de presentar esta nueva edición. Y tras las veteranas y pioneras, tocó el turno de lucir las nuevas propuestas de los diseñadores autóctonos y los que lo son de adopción a la guapa modelo Joana Sanz, Clara Mas, Javier de Miguel, Mireia Canalda o Felipe López, entre otros.

Durante dos días, el puerto se había iluminado para la ocasión, para la pasarela Adbid, que ha cumplido 46 años. Se dice pronto. Y con el atardecer ibicenco empezaron a desvelarnos sus novedades las diseñadoras Lali y Antonia, responsables de la firma Ibimoda. Un trabajo artesanal en blanco puro, con volantes y estampados florales sobre guipures, que dio paso a unos vaporosos vestidos negros. Y para hombre, linos y algodones. Unos cortes vanguardistas combinados con el clasicismo. Las blondas y los encajes no pueden faltar de prendas ibicencas, y fiel a ello se mantuvo Dira Moda, que al más puro estilos año 70 y utilizando muchos corpiños, puso elegancia en lo clásico. Al igual que hiciera Virginia Vald, que además de poner sobre la pasarela un bonito espectáculo, puso exuberancia en vestidos de ricos tejidos. Quien también apostó por algo más sobre el escenario, además de su colección, fue la firma Linnea Ibiza, con una voz femenina en director. A destacar de sus propuestas: unas bonitas toreras, además de faldas muy vaporosas y short.

Óscar Higares y María Castro en el front row
Óscar Higares y María Castro en el front row

Una veterana en esta pasarela es Marisa Cela, que trabajó los tules bordados en oro, sobre blanco para llegar al negro. Vestidos muy femeninos. Las propuestas de Monika Maxim resultaron delicadas y elegantes, con una identidad propia por la utilización del ganchillo, aunque algunos vestidos resultaran demasiado aflamencados por el exceso de volantes.

Cayetana Gullén Cuervo, dama de honor de la pasarela
Cayetana Gullén Cuervo, dama de honor de la pasarela

Evitaloquepuedas da un paso más en la moda que hay que vestir en la isla, y no solo en ella, pues sus monos en una sola pieza encandilan por su comodidad y su versatilidad. María Castro comenta de ellos que “son prendas tan ponibles, que se hacen imprescindibles en el armario”. Pero no solo aportan eso, los vestidos con unos escotes amplios resultan sensuales, pero discretos, lo mismo que ocurre con los palabra de honor. Y si hablamos de comodidad tenemos que hablar de Nanou Couture en sus propuestas para hombre y mujer, donde no faltaron los patalones a media pierna, los joggin, todo en colores crudos.

La parte rockera la puso la original firma Ibiza Stones. Brillos y escotazos combinados con pantalones negros ajustados. Una forma diferente de vestir a rockeros. Mezcla de lo naïf con lo duro del rock, tutús de bailarinas con tachuelas roqueras. Y sin olvidarse del denim, en short junto a transparencias.

La que tiene el éxito asegurado, incluso antes de salir a desfilar, es la firma World Family. Y es que la fama les precede, además de una clientela cada vez más amplia. De ahí que del mercadillo ibicenco de las Dalias haya dado el salto a una de las mejores zonas de Madrid con una tienda. Volvieron a poner sobre la pasarela los adornos tribales, sus plumas, sus colores; todo tipo de detalles que crean piezas realmente llamativas.

La Escuela de Arte Ibiza hizo las propuestas más innovadoras y rupturistas: faldas y vestidos con volumen y formas geómetricas… Eso sí, en blanco ibicenco.

Pero no solo hubo propuestas textiles, también en joyería y complementos, como los de Giampaolo Giardina y K de Kose-Kose Privée. Y ropa de baño, la de Rebeca Ramis, junto con faldas abiertas y otras ajustadas, combinadas con top de corte trapecio.

Segunda jornada de la pasarela Adlib

La catorce propuestas más nos esperaban el segundo día de la pasarela. Catorce. A lo mejor son demasiadas para dos días. Al que se le esperaba con más interés era al diseñador Tony Bonet, que cumplía 20 años en el mundo de la moda. Un diseñador que siempre despierta. Y no decepcionó. Con una gran riqueza de materiales, especialmente las puntillas y las redes de pescador, y un sofisticado trabajo, descubrió sobre la pasarela que veinte años de trabajo no son nada y que todavía tiene mucho más que ofrecer.

Pero antes de que Tony cerrara la pasarela, otros trece diseñadores dijeron aquí estamos. Propuestas interesantes como la de la firma Vintage Ibiza, con mucho adorno en plumas, pedrería, encajes. Confeccionaron una colección muy ibicenca, pero con ese punto de matices más actuales que se pide para que la moda avance. Sin embargo, las innovaciones no siempre son demasiado acertadas. Cuando el patronaje es en exceso rompedor a veces se consigue unas siluetas maravillosas y otras veces no resaltan la feminidad de la mujer. Puede que pecara de eso Jannine Helbling.

Muchos de los que presentaron sus colecciones son discípulos del diseñador Luis Ferrer, y algo siempre queda en su ADN. Es el caso de la diseñadora Luisa Tur, que lució algunas piezas de gran elaboración, como el abrigo final de novia con capucha, espectacular, y otras de líneas muy depuradas.

En esta segunda jornada también hubo un hueco para firmas de joyas, como la de Elisa Poma, ducidos sobre fantásticos corpiños de la gran diseñadora Maya Hansen. Pero también calzado, como la colección de Espardenyes Torres. Las espardeñas, el calzado típico de la isla, en todas sus versiones. Y por supuesto, la propuesta más vaquera, la de Tanit Jeans, en su versión años 80.

La moda más fácilmente identificable como moda ibicenca también nos la presentó la firma Piluca Barrarry, con esos vestidos vaporosos. Al igual que Ivanna Mestres, que jugó con los encajes, las puntillas, el ganchillo, blondas, tules y sedas. Todo lo que es imprescindible en Ibiza. Y si así le añadimos despliegue de adornos en plumas y la utilización de transparencias, obtenemos un resultado muy sugerente, como el de Isabel Castellar. Un paso más allá fue Ichiana Ibiza, al utilizar además de pluma, bordados florales en tul, cuero y pedrería.

Beatriz San Francisco imprime sencillez a sus prendas y buen gusto. Además sin utilizar ni demasiados adornos, ni demasiada exhuberancia, buscando lo comodo y la sencillez, que siempre resulta elegantes. Lo mismo que hace la firma BSF Man, todo para hombre. Ambos buscan la comodidad. Una pareja que ya visten a mujer y hombre.

Y no puedo hacer un parte especial al espectáculo de color que nos dió la firma Siempreprimavera. Meriñaques de plantas, con muchos colores. Un jardín encima de la pasarela.