Si eras de los que pensaba que la llegada del frío sólo afectaba a la apariencia de tu piel ¡error! El cambio de estación también impacta en la salud de tu pelo tanto que a veces se nota más graso y se ensucia con más facilidad, aunque se lleve el mismo ritmo de vida. Entonces surge la duda sobre cada cuándo es más recomendable lavarse el pelo.
¿Por qué se nota el cabello más graso con la llegada del frío?
En primer lugar, es importante saber que el pelo graso puede tener distintas causas, algunas de las más comunes son la genética, la alimentación o un mal uso de productos para el cabello. Si, en tu caso, la sensación de pelo graso ha surgido de repente y no has cambiado ningún paso en tu rutina, puede que el motivo sea el cambio de temperatura.
El frío y el viento provocan que el cuero cabelludo, para protegerse, produzca más grasa. En relación con ello surge el segundo factor que interviene en que el pelo se ensucie más y es que se suele lavar con más frecuencia. Al contrario de lo que se pueda pensar, lavar en exceso el cabello no hará que este se libre del exceso de grasa. El cuero cabelludo en su intento para reponer esos aceites esenciales que ha retirado el lavado húmedo producirá más sebo y como consecuencia estará graso antes.
Además de ello, el uso de accesorios propios de las temperaturas frías, como los gorros, también pueden favorecer que la melena dure menos tiempo con un aspecto luminoso y limpio. Pero sin duda existe un gesto sencillo y al alcance de todo el mundo para tener una melena que enamore y en el que tal vez no has reparado.
Si quieres tener un pelo sano y bonito, lo mejor es dedicar unos minutos a cepillarlo un par de veces al día. Con solo 10 o 20 pasadas –dependiendo del grosor del pelo– será más que suficiente.
¿Qué beneficios tiene un buen cepillado?
- es un gesto imprescindible para la limpieza del cabello porque lo deja libre de impurezas y restos de productos.
- gracias a él se produce una exfoliación del cuero cabelludo.
- activa la circulación del cuero cabelludo y con ello llegan más nutrientes al bulbo, lo que redunda en un mejor anclaje de la fibra capilar y por lo tanto reduce la caída del cabello.
- tras cepillar el cabello, las cutículas quedarán todas hacia abajo y el pelo más pulido y con más brillo.
¿Cómo deberíamos cepillarnos?
Un regla básica y muy importante es empezar siempre por las puntas, sin tirones bruscos y sujetando el mechón desde muy cerca de donde quieras empezar a cepillar. Después de medios a puntas y terminar cepillándolo de raíz a las puntas. Además, hay que empezar a cepillar el cabello desde dentro, es decir, desde la nuca.
Lavado diario, ¿sí o no?
Hay quien habla de entrenamiento del cabello para evitar lavarlo cada día y deja de enjabonarlo durante casi un mes. Es el propio cuero cabelludo quien regula la grasa que genera, que no es más que la hidratación natural del pelo. Por tanto, según esta idea, cuanto más lo lavamos, enviamos el mensaje de que el pelo se deshidrata y más grasa generamos.
Lavarse el pelo cada día forma parte de la rutina de cuidado de muchas personas. La duda es saber si es bueno o no espaciar los lavados. “Es cierto que podemos generar un efecto rebote si nos lavamos en exceso el pelo. Ocurre sobre todo con personas que tienen el cabello graso, pero el problema no está tanto en la frecuencia, sino en el tipo de champús que utilizamos. Debemos utilizar uno específico para regular la grasa y evitando ingredientes como los sulfatos que resecan demasiado. Así que, con un champú adecuado, podemos lavar cada día, si queremos.” Afirman lo especialistas de Cabello Experience.