¿Sientes que cuando te tocas la piel rápido se vuelve roja? Amiga, tienes la piel sensible. te ayudamos a identificarla y cómo cuidarla con las mejores cremas.
Cuando la piel se nota muy seca, tienes picores e incluso irritaciones, eczemas, ronchas y rojeces, no hay dudas: tienes la piel sensible. En ocasiones, incluso, puedes sentir el ardor, el hormigueo y dolor. ¿Te pasa? Tranquila, que hay solución. «La piel sensible presenta una disfunción en la barrera cutánea que provoca la sequedad y demás síntomas», nos explica Rocío Escalante, titular de Arbosana Farmacia y experta en dermocosmética.
Todos podemos sufrir en algún momento este problema y más que un tipo de piel es un estado. Puede ser una piel sensible porque reacciona ante factores externos como el frío, la sequedad ambiental o los rayos del sol. También puede ser una piel sensible que reacciona ante determinados perfumes o cosméticos. «En estos casos, se deben aportar principios activos a la piel que la calmen, con un enfoque hipoalergénico y con capacidad de repararla y evitar la rotura de capilares», explica desde Medik8 su directora técnica, Elisabeth San Gregorio.
Aunque lo más recomendable es acudir a un dermatólogo. «Él será el encargado de determinar si se trata de una piel que reacciona con sensibilidad ante determinadas circunstancias o si existe un problema dermatológico real como eczema, rosácea, cuperosis o dermatitis de contacto por motivos alérgicos», nos cuenta Paola Gugliotta, Doctora en Dermocosmética y fundadora de APoEM.
¿Por qué tengo la piel sensible?
Suele haber una predisposición genética, pero cualquiera puede sufrir una hipersensibilidad, por ejemplo, provocada por el uso de algún producto cosmético, perfumes, algún sobresalto emcional, etc. «En general la piel seca, o la que sufre dermatitis o rosácea, son más propensas a tener hipersensibilidad ante estímulos externos como el frío, el viento, el calor extremo, pero también factores como el estrés, la ansiedad y también algunos alimentos como el picante» , aclara Escalante.
¿Cómo cuidar la piel sensible?
Lo primero que tenemos que tener en cuenta a la hora de comprar un producto en el caso que tengamos la piel sensible es que tienen que ser adecuados para nuestra piel. Si en la etiqueta se puede leer: «apto para pieles sensibles», has dado con un producto correcto. También busca que esté especificado que son productos suaves y sin perfumes, que incluyan activos calmantes, como alantoína y glicerina.
A nivel de tratamiento diario, son recomendables los ingredientes que no solo acondicionen y mantengan la piel nutrida e hidratada, sino también los que aportan calma y previenen que sea tan reactiva. «La niacinamida es uno de los aliados estrella, de igual manera que lo son los cannabinoides, especialmente el cannabidiol aislado y puro, libre de trazas y THC. Otro componentes, como la teprenona, ayudan a evitar que se rompan los capilares y la piel brote», analiza Raquel González, directora de educación de Perricone MD.

Snow Lotus Lifting Cream de Boutijour, a la venta en purenichelab.com (90 euros) y Crema facial de Ceramol, a la venta en Farmacia Ortiz Riancho (16,15 euros)
Presta mucha atención a la hidratación, la piel sensible está muy seca, y es necesario reforzar la barrera cutánea, asegurándole una buena hidratación. «Para la limpieza, tanto facial, como corporal, evitar el agua caliente, duchas cortas, no frotar la piel y usar productos para pieles sensibles». Además, cuando te duches, no abuses del agua caliente, que la irritará más y elige un buen gel.

Gel de ducha Atoderm, de Bioderma, a la venta en Farmacia Arbosana (19,50 euros) y Gel de Ducha Replenish Tiaré Cleansing Oil de APoEM (25 euros).
Si en algún momento sientes mucho picor en la piel, recurre al agua termal. «Es ideal para calmar en cualquier momento el picor y la irritación», recomienda Rocío Escalante. Desde la farmacia Ortiz Riancho nos recomiendan combinar nuestra crema hidratante con el agua termal de La Roche Posay, muy rica en minerales y oligoelementos y es un excelente plus calmante.

Agua termal, de La Roche Posay (6,68 euros) , Bruma divina, de Mi Rebotica (21,95 euros) y Agua termal de de Avène (9,45 euros)
Y, por supuesto, nunca salgas de casa sin protección solar. La protección solar nunca puede faltar en el neceser y bolso para poder ir reaplicando ya que las radiaciones, el frío … pueden afectar a este tipo de pieles.

Huye de productos con…
Aunque dependerá siempre de la prescripción que haga un experto, como es el caso de los dermatólogos o los especialistas en estética, pero en líneas generales, las pieles con hipersensibilidad reaccionan en mayor medida ante principios activos como los retinoides de alta concentración, las exfoliaciones físicas, y las exfoliaciones con alfa y betahidroxiácidos. «Una gran alternativa a estos principios son los productos ricos en Bakuchiol, la alternativa natural al retinol, o aquellos a partir de de polihidroxiácidos como la gluconolactona, mucho más suave y una alternativa exfoliante en pieles con tendencia a la hipersensibilidad» , comenta Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza.
Otras curiosidades sobre piel sensible
Antes de teñirte el pelo, imprescindible la prueba de la alergia. Si se hace con los tintes capilares, ¿por qué no hacerla con la cosmética facial? Como explica Paola Gugliotta, «mi experiencia es que las personas con piel sensible no cumplen con el más básico de los pasos, que es hacer una prueba de alergia que pasa por probar el producto detrás de la oreja durante varios días. Si no se produce reacción, se puede empezar a probar en un trocito de la piel, por ejemplo la mejilla, que normalmente es la parte más reactiva. Debe probarse por lo menos una semana porque hay alergias por acumulación, que aparecen capa sobre capa, y no lo hacen en un solo día. Si después de esto, sigue sin haber reacción y se siente que la piel responde bien, ya se puede aplicar en todo el rostro».
Sé cuidadosa. No frotes demasiado la piel al limpiarla o aplicar la crema. Esto puede activar los terminales de la piel y los genes que activan las respuestas de alarma y producirse una reacción en la piel. Estos terminales también se activan con el roce y por supuesto con el agua caliente, que debe evitarse siempre.
Prohibido exfoliar. Como explica Gugliotta, «hay muchísimos estudios científicos que demuestran que una persona que tiene la piel sensibilizada, tiene una barrera hidrolipídica que no funciona correctamente y no ejerce su labor de protección. Es como una malla con huecos muy grandes que deja que todo traspase, lo bueno y lo malo. Con lo cual, cualquier tratamiento que vaya a destruir, a deshacer, a minimizar las capas superiores de la piel, es peligroso. Ni la exfoliación mecánica, ni la más suave, (enzimática), estarían recomendadas».
Foto principal: @minamarlena