¿Hay cosméticos peligrosos en verano?
Retinol, vitamina C, alfahidroxiácidos, ácido glicólico, bakuchiol, ácido hialurónico, ceramidas,… Gracias a la publicidad y el marketing, cada vez estamos más familiarizadas con los ingredientes activos más interesantes del campo de la cosmética, sobre todo, desde que hemos comprobado la efectividad de muchos de ellos para las principales preocupaciones de nuestra piel: arrugas, sequedad, falta de luminosidad, tono desigual de la piel, flacidez, etc.
Probablemente quizá desconocías que algunos de esos ingredientes que usamos, consciente o inconscientemente, no son apropiados para todas las estaciones. Y es que las diferencias climatológicas entre unas y otras determinan un cambio en la rutina de cuidado de la piel.
Por ejemplo, en invierno solemos utilizar hidratantes más untuosas y pesadas por la sequedad del ambiente, mientras que en verano se imponen fórmulas más ligeras para combatir las altas temperaturas. Pero eso no es todo. La mayor exposición al sol propia de la época estival hace que algunos activos pierdan efectividad o causen reacción sobre la piel. ¡Toma nota!
Los ingredientes activos que debes evitar en verano
Noemí Recasens, directora de I+D de la firma de cosméticos La Cabine nos desvela cuáles son los ingredientes cosméticos que debes dejar a un lado en verano porque, más que cuidar tu piel, la pueden descuidar…
Como decíamos, dado que el verano es una época en la que nos exponemos al sol hay que eliminar de la rutina cosmética diaria todos aquellos ingredientes que sean fotosensibles, fotosensibilizantes e irritantes, puesto que pueden provocar la aparición de sensibilidad, sequedad, manchas…
Estos principios activos que deben desaparecer son:
Hidroxiácidos
Tanto los AHA’s (Alpha hidroxiácidos), entre los que se encuentran el ácido glicólico, cítrico, láctico y ácidos derivados de frutas, como los BHA’s (Beta-hidroxiácidos), como el ácido salicílico. Son fórmulas cosméticas con pH ácidos que eliminan las capas superficiales de la piel, y, si las exponemos al sol, quedará vulnerable y se podrá quemar fácilmente.
Como alternativa podemos usar peelings más suaves, que actúan en capas superficiales de la piel, como los llamados peelings enzimáticos, como la papaína o la bromelaína.
Para pieles con acné, la alternativa suave al salicílico es el ácido azelaico, mucho más suave que los AHA’s y BHA’s, aunque en verano se recomienda su uso en días alternativos.
El retinol
Otro de los ingredientes que Recasens recomienda no aplicar en verano es el retinol, uno de los activos más populares y valorados del momento en la cosmética antiedad. Lo justifica por la irritación que causa en la piel durante su uso, que aumenta con la exposición al sol. «Es cierto que si lavamos bien el rostro a la mañana siguiente de su aplicación no hay nada que temer. Pero, por si acaso, lo retiramos unos meses y volvemos “a la carga” en septiembre», explica la experta. Además, asegura que podemos aplicar alternativas naturales del retinol como el retinal, que es mucho más potente o productos «retinol like».
Vitamina C
Tampoco recomienda para los meses de verano la vitamina C en forma ácida (ácido ascórbico) o no estable, ya que esta se oxida con la exposición al sol y se vuelve oscura. «De hecho, si la aplicas, verás que los poros se volverán más oscuros o aparecerían manchas oscuras en la piel», señala. De esta manera, deberías buscar otras formas más estables de vitamina C, como el ascorbyl glucoside, una forma estable y no ácida de la vitamina C que se usa en la hidratante facial Vit-C de La Cabine.
Ingredientes aptos para combatir el fotoenvejecimiento en verano
El sol produce fotoenvejecimiento, que se traduce en pérdida de firmeza, sequedad, falta de hidratación, manchas, rojeces, o formación de radicales libres nocivos para nuestra piel. Por ello, según la directora de I+D de la firma de cosméticos La Cabine, es importante el uso de cosméticos que contengan en sus fórmulas los siguientes ingredientes activos:
– Colágeno: previene la flacidez.
– Flor de margarita: para prevenir las manchas.
– Carnosina: presente en la mayoría de ampollas, es un potente antioxidante que previene los daños de las radiaciones solares, como la formación de radicales libres.
– Hialurónico: aparte de las propiedades antiedad, el hialurónico es un básico para todo el año, pero más en verano al tener capacidad de retener el agua, ya que mantiene nuestra piel hidratada con el calor o los cambios de temperatura.
– Ceramidas: reparan y previenen la sequedad de la piel.
– Ampollas cuello y escote: emolientes naturales para recuperar la piel como la jojoba. Ideales para recuperar la piel del escote después de la exposición solar.
– Extracto de siempre viva, corteza de magnolia: son ingredientes antiedad calmantes para pieles ideales delicadas. Evitan las rojeces cuando te expones al sol, además de su capacidad reparadora y calmante. Si has sufrido un exceso de exposición solar calmará tu piel al instante.