Comer bien, hacer ejercicio regularmente, descansar, mantener un peso adecuado y reducir el estrés son las claves para mantenerse joven. Y ninguna crema puede compensar estos hábitos
Si hay algo que ha traído de cabeza a la humanidad a lo largo de la historia de las civilizaciones es la lucha contra el paso del tiempo. Es nuestro deseo de perdurar el que ha impulsado esa incesante búsqueda de la eterna juventud que en nuestros tiempos se plasma en avanzados cosméticos y tratamientos antiedad. Sin embargo, al margen de pócimas y procedimientos que prometen efectos milagrosos, la medicina antiedad nos indica que la realidad es otra: la clave está en nuestro día a día.
«La medicina antienvejecimiento se basa en tres bloques fundamentales, que son la clave para aumentar el tiempo de longevidad y la calidad de vida: la dieta, la suplementación y el ejercicio físico. No hay otro secreto», recalca Inmaculada Canterla, especialista en dermocosmética, medicina «antiaging» y nutrición, y directora de la clínica Cosmeceutical Center.
A partir de estos tres pilares, la especialista nos detalla cuáles son los hábitos antienvejecimiento que podemos instaurar en nuestra rutina diaria para aumentar nuestra longevidad y calidad de vida, además de mejorar la apariencia de nuestra piel.
Ejercicio a diario

Realizar ejercicio físico de forma diaria, es una rutina fundamental, ya que acciona y acelera el metabolismo. El ejercicio ‘ideal’ para prevenir el envejecimiento consistiría en unos 20-25 minutos diarios de ejercicio cardiovascular. Esto implica que el deporte tiene que ser constante y a cierto nivel, aunque con un ritmo que permita llevar una conversación al mismo tiempo, lo que significa que no genere déficit de oxígeno, ni excesiva fatiga.
Si se es principiante, se puede comenzar caminando 30 minutos todas las mañanas a un ritmo acelerado
El resto del tiempo que tengamos (lo ideal es llegar a 40-45 minutos diarios), lo más indicado es realizar un ejercicio de fuerza: trabajo de pesas combinado con ejercicio funcional. Si se es principiante, se puede comenzar caminando 30 minutos todas las mañanas a un ritmo acelerado.
Eso sí, la experta recalca que, en todos los casos, siempre hablamos de ejercicio moderado. «En el momento en el que sobrepasamos el límite en el que exigimos al cuerpo y necesitamos una gran demanda de oxígeno, lo que aceleramos es precisamente la oxidación (radicales libres) y como consecuencia, el envejecimiento, efecto totalmente contrario al que buscamos», advierte Inmaculada Canterla.
La alimentación, tu mejor serum

Los expertos advierten de que el cuidado antiedad debe empezar desde la propia alimentación. Según Canterla, «una dieta baja en grasas, azúcares y sal, pero rica en antioxidantes» será la mejor receta a poner en práctica en el día a día para conseguir retrasar el envejecimiento.
Cuidado con la cesta de la compra
Lo que metemos en la cesta de la compra juega un papel clave en la salud de nuestra piel. También, en cómo resiste esta el paso de los años. Así, la directora de Cosmeceutical Center nos aconseja «comprar fruta y verdura fresca, huir de los precocinados y aprender a leer las etiquetas de los alimentos envasados que consumimos».
Reaprender a comer
Según la experta en dermocosmética, medicina antienvejecimiento y nutrición, siempre es mejor optar por frutas y verduras de temporada, legumbres, proteínas limpias (animales y vegetales) y ácidos grasos esenciales. «Una proporción adecuada de cada uno de estos componentes es la base del antienvejecimiento», señala.
Y, para empezar de manera saludable el día, nos revela un truco: «Tener siempre verduras de hojas verdes en la nevera: espinaca, rúcula, lechuga, menta, acelga… Agregar hielo, agua, unas gotas de limón y batir hasta obtener un licuado d-tox y antiedad».
Pescado azul y Omega 3
Este es el mejor antiinflamatorio y suele convertirse en la medida nutricional con un impacto más directo y positivo en nuestra salud desde la infancia hasta la vejez. Y por ello es un componente central de cualquier dieta antiinflamatoria. «Para mí el Omega es el principal suplemento que recomendar de modo global a una población», afirma la experta.
«Evidentemente hay que tener en cuenta que el Omega 3 no va a remediar una deficiencia de vitamina D o de algún mineral importante, y según el problema de salud debe combinarse con otros nutrientes», recalca Canterla. «Pero si hay que tomar un solo suplemento prácticamente casi siempre debe ser Omega 3. En cada caso debe analizarse el estado nutricional y de salud de cada persona y valorar qué otros suplementos se deben prescribir para obtener beneficios concretos», explica.
La importancia de los antioxidantes

Es, definitivamente, otro de los hábitos antienvejecimiento más importantes. Así, el pescado fresco se debería comer de 3 a 4 piezas por semana, sal marina y aceite de oliva para cocinar y condimentar, además de naranjas, frutos rojos, huevos, verduras de hojas verdes, pimientos, zanahorias, tomate, chía y 3 nueces o almendras todas las noches antes de dormir. Es el cóctel perfecto para combatir los efectos de la edad sobre el cutis.
Ojo con las calorías
El aporte calórico que se ofrece al organismo va en función de la edad, el sexo, el peso y la actividad física de cada persona. Por esta razón, la realización de una restricción calórica sin un control médico adecuado (como sucede con las dietas milagro), puede ser perjudicial para la salud. El mantenimiento de un peso adecuado debe ser el objetivo en cualquier persona, siempre que sea a través de una dieta equilibrada. Está demostrado que los individuos que presentan pesos normales, con índice de masa corporal normal (20-25), son más longevos.
Protección solar todo el año

El sol es uno de los uno de los principales colaboradores del envejecimiento de la piel. Así, la mejor forma de prevenir sus efectos nocivos es aplicar diariamente un protector solar, también en invierno, que tenga un mínimo de factor 50 y con reaplicación, a ser posible, cada 2 o 3 horas. De esta manera, vamos a evitar los daños causados por la radiación UV.
Más momentos de relax a diario
Ya sea hacer meditación, yoga o tomarse unos instantes para relajarse y evadirse de los problemas diariamente, siempre afectará positivamente a nuestra salud y a nuestro equilibrio psíquico y emocional. Y esto tendrá sus correspondientes efectos en el cutis.
El poder reparador del sueño

«La piel y el sistema nervioso están estrechamente relacionados, siendo el reflejo de nuestro estado físico, psicológico y mental», señala Inmaculada Canterla. Por tanto dormir bien por la noche se refleja positivamente al disminuir el estrés, la angustia o el cansancio. El sueño es un proceso constructivo que reajusta nuestro sistema biológico con funciones regeneradoras y estabilizadoras.
La falta de sueño debilita la capacidad natural de la piel de repararse
«Durante la noche tienen mayor eficacia los mecanismos de reparación de la piel porque nuestra musculatura se relaja y permite que la circulación sea más fluida y se oxigene mejor la piel», explica. Así, «se eliminan en mayor cantidad los radicales libres, se reparan y crean nuevos tejidos y células, las células reorganizan sus funciones, se reparan y equilibran los daños ocasionados durante el día, permite un correcto ciclo hormonal completo (se segrega melatonina, hormona del crecimiento, leptina…), se eliminan las contracciones musculares a todos los niveles incluida la piel», indica.
Por tanto la calidad del sueño impacta tanto en el funcionamiento como en el envejecimiento de la piel. «La falta de sueño debilita la capacidad natural de la piel de repararse», concluye la especialista en dermocosmética.
Medicina «antiaging»
Por último, es probable que, de entrada nos resulte difícil poner en práctica algunos de estos hábitos, sobre todo los relacionados con la nutrición y la suplementación. Para guiarnos en este sentido lo más idóneo es recurrir a especialistas en medicina antienvejecimiento. Son los únicos capaces de prescribir esos cambios y mejoras de manera personalizada, esto es, adaptados a las necesidades, objetivos y estilo de vida de cada uno.
Por eso, para tener éxito en la consecución de nuestro objetivo, es importante contar con la asesoría nutricional, cosmecéutica y/o emocional de expertos que nos ayuden a cumplir las metas y mantenerlas en el tiempo.

