Las manos suelen ser las grandes olvidadas de nuestro cuerpo en lo que a cuidados antienvejecimiento se refiere. Como consecuencia estas tienden a revelar de una manera más visible los signos de la edad, favoreciendo a veces un gran contraste con el resto de nuestra apariencia.
Por esta razón, alguna artistas en edad madura tienden a ocultar el aspecto de sus manos llegada cierta edad. Especialmente, cuando se han sometido a retoques estéticos que han conseguido rejuvenecer efectivamente la apariencia de su rostro. Es el caso, por ejemplo, de la cantante Madonna, quien durante años se acostumbró a llevar guantes para ocultar las arrugas de su mano y hasta que finalmente comenzó a someterse a tratamientos de mesoterapia para combatir esos signos de la edad. Lo mismo sucedía con el afamado diseñador Karl Lagerfeld, que cubría sus manos con guantes en cada aparición pública.
¿Puede una manicura adecuada ayudarnos a la hora de rejuvenecer visualmente nuestras manos? La respuesta es un rotundo sí. De hecho, solo el gesto de arreglar nuestras uñas con una buena manicura desviará la atención de cualquier signo de la edad presente en nuestras manos. Así que solo debemos saber cómo hacerlo para que resulte más favorecedora a partir de cierta edad.
¿Qué color de uñas rejuvenece las manos?
Por un lado, conviene saber que no todos los tonos de esmalte de uñas favorecen de igual modo a unas manos maduras, ya que hay ciertos colores que tienden a resaltar la presencia de arrugas y venas. Es el caso de los tonos más oscuros que, si bien son tendencia, suelen favorecer un gran contraste en las manos que tiende a destacar la presencia de signos de la edad en nuestras manos.
La única excepción serían las pieles bronceadas que se pueden permitir colores más oscuros sin hacer demasiado evidentes los signos de la edad. Así, las mujeres con pieles más oscuras pueden verse favorecidas con esmaltes de uñas de color marrón, dorado, cobrizo o morado.
Por otra parte, resultan poco favorecedores a partir de cierta edad los tonos cetrinos, amarillos y verdes, ya que tienden a darle un color poco saludable a la piel de nuestras manos.
Por el contrario, el clásico rojo resultará todo un acierto para la manicura de mujeres maduras. Hablamos de rojos encendidos y naranjas de base cálida, puesto que los esmaltes rojos con base azulada (los más oscuros y tendentes al morado) provocan el efecto contrario: destacan las venillas y arrugas de las manos. Sin embargo, las mujeres con pieles más bronceadas sí pueden optar por rojos más intensos y oscuros que las que las tienen claras.
Igualmente, las manicuras en tonos nude y rosados cálidos tienden a favorecer más nuestras manos a partir de cierta edad y se convierten en una opción muy llevadera para el día a día. Especialmente cuando hablamos de tonos naturales, podemos conseguir una apariencia más estilizada de las manos.
Formas de uñas y acabado
En un momento en que las formas extravagantes de uñas están de moda, es importante que tengamos claro cuáles son las que pueden ayudarnos a restar edad a nuestras manos. Así, las uñas extralargas que lucen artistas como Rosalía pueden hacer un flaco favor al aspecto de nuestras manos cuando ya presentan arrugas y venas marcadas. En su lugar, lo mejor será optar por una manicura con diseño clásico y discreto, a base de uñas cortas o medias, siempre con las yemas de los dedos como referencia en el largo.
Asimismo, para conseguir un acabado rejuvenecedor, debemos evitar las formas puntiagudas, las totalmente cuadradas o muy redondeadas y optar por diseños más naturales que suavicen nuestras manos. En este sentido, diseños como el «squoval» (ligeramente cuadrado y con las esquinas redondeadas) o el natural (corto y redondeado en las esquinas), resultarán más favorecedores.
En cuanto al acabado, como ocurre con el resto del maquillaje, en el punto medio encontraremos la virtud. Así, los acabados muy brillantes (con efectos iridiscentes o metálicos) pueden resultar exagerados y hacer destacar las arrugas de nuestras manos; mientras que los mate, si bien están de tendencia, pueden provocar un aspecto más apagado y poco vital de las manos. Así, unas uñas satinadas al estilo tradicional (con su esmalte transparente de acabado) conseguirán ese acabado pulido que embellecerá nuestra manicura sin dar lugar a demasiados contrastes.