Que todas queremos un pelo fuerte, sano, brillante y que crezca rápido cuando lo necesitamos es una verdad universal. Porque nadie hace ascos a un buen pelazo y por eso los remedios y consejos para conseguirlo siempre estarán a la orden del día.
Lo que sucede es que muchos de esos consejos que se han hecho populares y sobreviven al paso de los años son falsos, pero aún hoy se siguen dando por cierto.
¿Cuántos de estos seguimos oyendo hoy en día? ¿Cuántos sabíamos que no eran verdaderos?
Cortar el pelo con más frecuencia acelera su crecimiento: FALSO
En realidad, son factores como la higiene capilar, la alimentación o los condicionamientos genéticos los que influyen en este aspecto. Lo cierto es que nosotras no podemos acelerar el crecimiento del pelo con las visitas a la peluquería ni ningún tratamiento profesional o casero.
Lo que sí podemos hacer es que nuestra melena se vea más sana y fuerte al mantenerla al día con los cortes de pelo necesarios.
Rasurar el cabello hará que crezca más fuerte: FALSO
Es uno de los mitos más extendidos. Incluso muchos padres se afanan en rasurar el cabello a sus bebés con la idea de que así el pelo les nacerá más fuerte y abundante. Pero nada más lejos, ya que el cabello crecerá con el grosor que predetermina la genética, si bien hay factores que pueden modificarlo como algunos tratamientos de coloración (de forma transitoria) o ciertos tratamientos oncológicos.
El lavado diario estropea el cabello: FALSO
En realidad, son otros factores como el abuso de las herramientas de calor (sobre todo, las planchas o el secador a poca distancia y gran temperatura), el uso de cepillos inadecuados y de gomas de pelo que someten al cabello a una tracción constante los que pueden favorecer esa caída.
Cada cabellos debe lavarse con la frecuencia necesaria, teniendo en cuenta el tipo de actividad que realizamos: si frecuentamos una ciudad, la contaminación tendrá su impacto, si trabajamos con gran actividad física o hacemos ejercicio a diario, el sudor ensuciará más el pelo, etc. Así, los cabellos finos suelen necesitar lavados diarios o más frecuentes que los gruesos, que tienden a evidenciar con menos facilidad la presencia de suciedad y aceites naturales.
Eso sí, lavarnos a diario con productos poco adecuados puede provocar problemas de sequedad, sobreproducción de grasa o descamación. Por eso, es importante que consultemos con le profesional (tanto en consulta como en el salón de belleza), qué productos son los más adecuados para mantener sano nuestro cabello con la frecuencia de lavado que requiere.
El corte nunca afecta a la textura del cabello: FALSO
En realidad, un corte inadecuado puede estropear lo que conocemos por textura del pelo (grosor, dirección de crecimiento, definición del borde, etc.). Aunque son características genéticas en su mayoría, el corte debe adaptarse teniendo en cuenta la textura concreta de cada melena para respetar su estructura y sacarle el máximo partido.
Aparte de esto, técnicas como el despuntado, el desfilado o el capeado pueden aportar cierta textura a las melenas más lisas que busquen tener algo más de cuerpo. Por ejemplo, si cortamos una melenita estilo «bob» totalmente igualada lograremos dar más grosor y potenciaremos la textura de ese cabello.
Arrancar canas provoca que salgan más: FALSO
Si aún tenemos cierto reparo a la hora de arrancar una cana que nos incomoda en el nacimiento del pelo, debemos saber que es un mito. Lo cierto es que al arrancar una cana solo estamos eliminando el cabello de un folículo y los demás se desarrollan de forma independiente.
La aparición de canas responde a un proceso de envejecimiento del cabello por el cual el tallo piloso pierde la melanina que le daba color. Así, serán factores como la genética y la edad los que determinarán la aparición de esa canicie que siempre puede acelerarse debido a factores externos como el estrés o ciertas enfermedades autoinmunes.
Un tratamiento reparador nos evita cortar la melena: FALSO
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida de Maria Roberts | HAIR ARTIST (@mariaroberts25)
«No hay nada que repare el cabello y sustituya un buen corte. Además, cuanto más pospongas cortar el cabello su está muy dañado, más se propagará a lo largo del pelo y más tendrá que cortar», advierte la estilista María Roberts.
Así, lo único que podemos hacer para espaciar los cortes de pelo es utilizar productos adecuados para mantener sana y bonita nuestra melena, así como evitar herramientas y tratamientos que la castigan:
- Mascarillas y serums para hidratar de medios a puntas, sobre todo en el caso de cabellos con algún tipo de tratamiento de color, que deshidrata la fibra capilar.
- Evitar abusar del secador y, cuando lo usemos, hacerlo a la temperatura mínima y guardando cierta distancia (unos 30 cm.) respecto al cuero cabelludo.
- Espaciar el uso de herramientas de calor para el peinado.
- Evitar las coloraciones agresivas (como las decoloraciones) durante el verano, ya que el cabello está más vulnerable por el efecto del sol, las piscinas y la playa y pueden hacer que se debilite más.
- Evitar los recogidos con el cabello húmedo (bien después de la ducha o por el sudor tras hacer ejercicio).
- Elegir bien los cepillos y los coleteros, optando por diseños y materiales que disminuyan al mínimo la tracción. Lo mejor será consultar con un profesional.
Desterrando estos mitos sobre el pelo y cuidándolo según el consejo de los profesionales en el salón de peluquería, con productos de calidad y apropiados para nuestra melena, el objetivo de lucir pelazo estará mucho más cerca y resultará mucho más realista.