Las maquilladoras coinciden: la técnica del “blindado” que las sevillanas usan en la Feria de Abril

Claves para lograr un maquillaje duradero y natural sin que se cuartee con el paso de las horas

A pocos días de que Sevilla encienda el alumbrado, asistimos en la Fundación Cajasol  a una masterclass de maquillaje impartida por la agencia Doble Erre con un objetivo claro: aprender a preparar la piel para resistir la Feria. Allí, entre brochas y maquillaje, los profesionales insistieron en que el maquillaje empieza con la preparación de la piel. El primer gesto, casi olvidado en la rutina diaria, es limpiar en profundidad. Eliminarlo todo es clave para que el maquillaje funcione. A partir de ahí, la hidratación se convierte en el pilar sobre el que se construye el resto. Texturas ligeras, bien trabajadas y con tiempo suficiente para que se absorban, permiten conseguir ese efecto de piel jugosa y equilibrada que marca la diferencia en el resultado final, especialmente en jornadas largas bajo el albero.

Por qué tu maquillaje se cuartea: el fallo más común con el corrector

La piel no admite prisas. Trabajarla con las manos o con brocha, masajear cada producto y permitir que se integre antes de añadir el siguiente es lo que realmente marca la diferencia entre un maquillaje correcto y uno que se mantiene bonito con el paso de las horas.

En ese proceso, la ojera se revela como uno de los puntos más delicados y, también, donde más errores se cometen. Tendemos a buscar correctores que cubran en exceso, cuando en realidad la clave está en elegir aquellos que corrijan el tono. Los matices salmón, explicaban durante la sesión, son los más eficaces para neutralizar tanto ojeras violáceas como amarronadas, aportando además un punto de luz. A ello se suma otro fallo habitual: el exceso de producto y la falta de tiempo entre capas. Aplicar demasiado corrector o no dejar que el contorno de ojos se absorba correctamente termina pasando factura. El resultado es una textura que se mueve, se marca y acaba cuarteándose con facilidad.

La  técnica del “blindado”

Pensando en largas horas de calor, baile y actividad social, la técnica del “blindado” se presenta como una de las más efectivas. Consiste en fijar las capas de producto para garantizar su duración sin necesidad de sobrecargar la piel. “Aunque parezca que aplicamos más producto, en realidad conseguimos que no se mueva ni con el calor ni con el ritmo de la Feria”, señalan. El proceso comienza trabajando la piel con productos en crema, base, corrector, contorno o colorete, y, antes de pasar a los productos en polvo, se aplica un fijador en spray que sella esa primera capa. A partir de ahí, se continúa con los polvos para terminar de asentar el maquillaje. En cuanto al acabado, la tendencia apuesta por pieles luminosas pero controladas. El brillo se concentra en puntos estratégicos, mientras que zonas como la ojera o la nariz se matifican para evitar un efecto excesivo.

Tonos tierra con un toque de color

Los expertos invitan a salir ligeramente de esa zona de confort en esta próxima semana. “No hace falta apostar por un maquillaje de color completo; basta con pequeños toques en verde, burdeos o tonos cálidos para aportar frescura”, explican. Además, proponen un truco práctico: utilizar polvos de sol como sombra. “Con un solo producto puedes trabajar profundidad, transición y dar forma al ojo”, apuntan.

El maquillaje de Feria permite libertad en el labio. Desde tonos neutros hasta rojos intensos, todo encaja siempre que exista equilibrio con el resto del rostro. Eso sí, se recomienda optar por fórmulas cremosas frente a las fijas en exceso, que tienden a resecar y requieren más mantenimiento. “Los labios suelen funcionar como una flor más”. En el caso de las cejas, es muy importante trabajarlas para que un maquillaje tenga buen resultado pero nunca deben de destacar más que los ojos. Se recomienda usar un tono más clarito que el de las cejas. “Cuanto más natural y bien integrado esté todo, más bonito será el resultado… y más resistirá el paso de los días en el Real”.

Entre todos los pasos, el colorete es probablemente donde más fácil resulta equivocarse. El consejo es sencillo: poca cantidad y bien difuminada. En un entorno como la Feria, donde el rostro se activa con el calor y el movimiento, añadir demasiado producto puede intensificar ese efecto hasta hacerlo artificial.

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