Luis Vicente Rico, mejor conocido como Pinocho, ha demandado a la sobrina de la cantante tratando de demostrar la relación amorosa entre su madre y Bernardo Pantoja
Los dramas en la familia Pantoja parecen no terminar nunca. Y es que, cada vez que sale una nueva noticia sobre el clan más famoso de la televisión parece que se trata de una nueva entrega de cualquier telenovela de sobremesa.
En esta ocasión, los protagonistas de la historia vuelven a ser Anabel Pantoja y su supuesto hermano Luis Vicente Rico, mejor conocido como ‘Pinocho’, quien ha interpuesto una demanda contra la sobrina de la tonadillera para reclamar su lugar como hijo de Bernardo Pantoja.
Esta situación ha puesto a la ‘influencer’ entre la espada y la pared, ya que tendrá que someterse a unas pruebas de ADN para comprobar si lo que dice su presunto hermano es verdad. Pero, ¿en qué se basa ‘Pinocho’ para defender a capa y espada que su madre y el hermano de la Pantoja tuvieron una relación que dio como fruto su nacimiento?
Lo sabía todo el barrio de Triana
Desde la revista SEMANA han tenido acceso directo a la demanda que Rico ha presentado en el Juzgado de Primera Instancia de Sevilla y en la que se explica cómo se fraguó la relación entre la madre de la demandante y el padre de Anabel: “Ambos hacían parte de la misma pandilla” desde pequeños, ya que “nacieron y crecieron”, en la zona conocida como el Tardón, en el barrio de Triana.
Según fueron haciéndose mayores, concretamente al llegar a la adolescencia, pasaron a ser ‘más que amigos’ “de manera intermitente en un principio, para luego mantener una relación más prolongada en el tiempo”, pone en la demanda. Algo que sabía todo el barrio de Triana, según el documento.
Sin embargo, y como ocurre con muchas historias de amor que empiezan demasiado pronto, esta también acabó de la misma manera, al menos por un tiempo. La madre de Pinocho se fue a vivir a Almería, se casó con otro hombre y en 1977 tuvo a su primera hija.
Las visitas a Sevilla
Aunque todo parecía cambiar, la madre del demandante no era feliz en su nueva vida y las visitas a Sevilla se convirtieron en algo recurrente, lo que propició los reencuentros con su amor de la adolescencia. “Las visitas a Sevilla cada vez son más continuas y de más duración, llegando a pasar meses el matrimonio separado (el conformado por la madre de Pinocho y su marido)”, indica el documento.
En una de las vueltas desde su tierra natal a Almería y según cuenta la demanda, la madre de Pinocho “le comunica al que todavía era su marido que está embarazada”, es entonces cuando nace Luis Vicente Rico, el 15 de mayo de 1984, al que se le inscribe como hijo del matrimonio, aunque los cónyuges ya a penas hicieran vida de casados.
Con el tiempo, la madre del demandante decide volver a Sevilla con sus dos hijos, a los que su padre registral iba a visitar a menudo. Era en esas visitas donde se notaba la diferencia de trato entre Luis y su hermana: “se la llevaba a su domicilio en Almería”, algo que “jamás hizo con Don Luis”, añade el documento legal. De hecho, “jamás recibió un regalo de la persona que le dio sus apellidos”, a diferencia de su hermana. En estos datos se basa el abogado de Pinocho para demostrar la el parentesco de su cliente con Bernardo Pantoja.
Además de la historia de amor de sus progenitores, Pinocho ha querido volver a destacar que en 2020, cuando el padre de Anabel Pantoja se sometió a una operación complicada en el Hospital Virgen del Rocío en Sevilla, le llamó por teléfono y le confesó “que era su hijo”. Desde este momento la relación entre “padre e hijo”, según el documento, se ha vuelto mucho más cercana.
Además, según la demanda, Pinocho ofrece más pruebas y adjunta “fotografías y vídeos” de ambos juntos, así como unas “capturas de conversaciones de WhatsApp con Junko, actual viuda de Bernardo, en las que, una vez más, se palpa la buenísima relación entre las partes”, concluye.