La modelo y diseñadora sevillana María José Suárez ha recordado una anécdota de sus inicios profesionales relacionada con su participación en el certamen de Miss Universo celebrado en Las Vegas cuando contaba con 20 años. Tal y como ha explicado en declaraciones recogidas por Vanitatis, Suárez coincidió durante su estancia en el concurso con el empresario estadounidense Donald Trump, entonces vinculado a la organización del certamen, en una etapa previa a su posterior carrera política.
Un Miss Universo bajo la dirección de Trump
Tal y como relató la propia María José Suárez, la figura de Donald Trump formaba parte habitual del entorno del certamen, aunque siempre desde una posición distante respecto a las candidatas. Su presencia era frecuente en desayunos, ensayos y actos oficiales, si bien el contacto directo con las participantes resultaba prácticamente inexistente, manteniendo una relación protocolaria más vinculada a la organización que al trato personal.
La modelo sevillana explicó también que, a pesar de coincidir con él en diferentes momentos del certamen, nunca llegó a mantener una conversación directa. Según recordó, su presencia respondía principalmente a funciones de supervisión y representación dentro de la organización, participando en los actos institucionales y en el desarrollo general del concurso.
La anécdota de Donald Trump y el padre de María José Suárez
Uno de los momentos más anecdóticos de aquella experiencia tuvo como protagonista al padre de la modelo, que la acompañó durante su estancia en Las Vegas. Tal y como relató María José Suárez, tras preguntarle quién era la persona que dirigía el certamen, ella le respondió señalando al empresario: “Ese rubio que está ahí es el hombre más rico del mundo”.
El padre de la modelo comenzó entonces a saludar cada mañana al empresario con un improvisado “good morning”, una situación que la modelo recuerda entre risas pese a la vergüenza que le generaba en aquel momento. La anécdota reapareció años después, cuando Trump fue elegido presidente de Estados Unidos. “Mi padre decía: ‘¡Pepi, mi amigo!’”.