Roberto Leal desvela a Joaquín cómo conoció a su mujer: los mejores momentos de su entrevista en ‘El Novato’

El presentador sevillano recordó a su padre, presentó a su familia, confesó que de pequeño quería ser futbolista del Sevilla y se enfrentó a dos retos: rapear y resolver un rosco de Pasapalabra.

El presentador sevillano, Roberto Leal, fue el pasado jueves el nuevo invitado del programa de Joaquín Sánchez en Antena 3. ‘El Novato’ se trasladó al pueblo del comunicador, Alcalá de Guadaíra, para conocer su lado más personal.

“Mi mujer estudió comunicación audiovisual, ha hecho de todo y ahora trabaja conmigo en la productora. Nos conocimos en el buffet de ensaladas de Antena 3. Dio la casualidad que se me sentó delante. Era de Barcelona y yo anadaluz, nunca fuerzo el acento y ahí lo hice. Llevamos 11 años, desde 2012 y tenemos dos niños”, explicó.

El rap de Roberto Leal y su sueño de la infancia: “Quería ser jugador del Sevilla”

Reconocido aficionado del Sevilla, Roberto Leal, no escondió su afición pero también un pasado bético en su infancia.

“Yo quería ser futbolista del Sevilla. Yo jugaba de todo. Yo era sevillista desde pequeño por mi padre y por mi abuelo, pero yo jugaba en la Peña Bética de Alcála. Me ponían el 9 en la camiseta del Sevilla y me decían ‘Davor Rober’ por Suker. Pensaba que era bueno pero a los 15 me retiré (risas)”, relató.

Además, Joaquín consiguió el reto de que Roberto Leal se animara a rapear durante la entrevista: “He hecho batallas de gallos y pongo a mi mujer loca en casa”.

Dentro de los retos también invirtió sus papeles como presentador de Pasapalabra, Joaquín ejercio de presentador y Roberto Leal por un día fue concursante y se enfrentó en el mítico rosco a Mónica Carrillo.

Mesa y mantel con su hermana y su madre y el recuerdo de su padre

La familia es otro pilar importante de la vida de Leal, que compartió parte de la entrevista con Joaquín con su madre, Mercedes, y su hermana, Merchi, en una distendida comida.

La madre del presentador reconoció que “es cierto, mi Rober siempre ha estado muy pendiente de nosotros desde chico” y confesó que una vez le salvó la vida en una playa de Nerja: “Casi me ahogo, el pobre me pone de pie y me estaba ahogando en la orilla, para que veas lo que es el miedo”.

Roberto y su hermana, Merchi, también dieron sus argumentos sobre quién es el ojito derecho de su madre:  “Yo os quiero a los dos por igual, pero él me hace más gracia”, terció la matriarca.

“Su ojito derecho es él. La clave de su móvil es su cumpleaños”, rebatió Merchi.

Antes, Leal se había emocionado al recordar a su padre Pepe, tristemente fallecido. “Mi padre era albañil y cuando llegaba a casa él tenía que cenar antes que nadie para acostarse pronto”, rememoraba.

Tenía un sentido del humor que no lo ves venir, con mucha retranca. Lo dejé con mi novia y me dijo: ‘Mujeres hay muchas’. Me quedé esperando que me diera un discurso sobre el amor, pero se calló, recordó.

La vida no fue buena con él y se fue muy joven. Tenía azúcar y se empezó a cuidar tarde. Le dio un infarto con 52 años y por suerte me cogió en mi casa. Poco a poco se fue apagando. Presumía mucho de mí, pero me dio pena que no me viera dar las Campanadas. Fue cuatro días después de que falleciera y el año anterior se acostó porque ya estaba mal y no estaba para fiestas”, confesó.