La Feria de Abril de Sevilla 2026 está siendo, más que nunca, un escenario donde la moda flamenca se entrelaza con la emoción y la memoria. En un año marcado por el centenario del nacimiento de Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, los guiños a su figura se suceden tanto en la arquitectura efímera del Real como en los estilismos de quienes mejor representan ese legado. Y si hace apenas unos días Tana Rivera emocionaba al lucir una chaquetilla perteneciente a su abuela, ahora ha sido Eugenia Martínez de Irujo quien ha llevado ese homenaje a un terreno aún más íntimo: el interior de su vestido.
La enagüilla que emociona a la duquesa de Montoro
La duquesa de Montoro ha vuelto a confiar en Rocío Peralta, una de las diseñadoras más sólidas de la moda flamenca actual y una de sus firmas de referencia. El resultado ha sido un diseño en tono azul verdoso con cuerpo entallado y mangas largas rematadas en volantes generosos. La falda, uno de los puntos más destacados, se construye a partir de volantes superpuestos, rematados con encajes en tono claro y cinta de terciopelo en color coral que combina con el mantoncillo. Sin embargo, lo verdaderamente especial no se encontraba en el exterior. Era necesario mirar en su interior, hacia esa parte invisible del traje que rara vez acapara protagonismo: la enagüilla. Allí, Rocío Peralta escondía el gesto más emotivo del diseño. Sobre un fondo de lunares verdes, una serie de ilustraciones de mujeres vestidas de flamenca dibujan una pequeña galería simbólica en la que aparece la duquesa de Alba.
Cayetana de Alba sigue muy presente
“Aparte del color, que es maravilloso, es que mi queridísima Rocío Peralta ha tenido el detallazo de poner a mi madre. Es que me la como. ¿Cómo es, por favor, la enagüilla?”, comentaba Eugenia con emoción al descubrir el detalle. Un detalle especial, que solo los diseños de Rocío Peralta lo tienen. Una forma de llevar a su madre consigo, casi en secreto, integrada en la propia estructura del vestido.
El estilismo se completaba con un mantoncillo de Marta Ovelar en tono caldera, bordado en colores suaves, que aportaba contraste y calidez al diseño, y unos pendientes de cerámica de Atelier Pottery en forma de pequeñas flores rojas. Una elección que refuerza el gusto de Eugenia por la artesanía y por las firmas con identidad propia.
La figura de Cayetana de Alba sigue muy presente en la vida de su familia y, especialmente este año, en la Feria de Sevilla. Así, Eugenia Martínez de Irujo firma uno de los momentos más emotivos de esta feria junto a su hija Tana Rivera.