Vicky Martín Berrocal: “Si te vas a poner gorda, come lo que te dé la gana”

La empresaria comparte su experiencia durante el embarazo y cómo decidió dejar atrás la obsesión por la dieta

El embarazo no solo transforma el cuerpo, también la relación con la alimentación. Para muchas mujeres, ese periodo supone un punto de inflexión en la forma de entender la comida, especialmente después de años marcados por dietas, restricciones o una preocupación constante por el peso. Así lo ha compartido en los últimos días Vicky Martín Berrocal, cuyo testimonio se ha viralizado en redes sociales por su sinceridad al recordar cómo vivió esa etapa. La diseñadora andaluza relata cómo, tras años de control constante con la alimentación, el embarazo supuso un punto de inflexión. “Si me voy a poner gorda de todas maneras…”, reflexiona, explicando que decidió dejar atrás la obsesión por la dieta y vivir ese momento con mayor libertad.

Un cambio de mentalidad

Durante mucho tiempo, la relación con la comida ha estado marcada por normas estrictas, restricciones y una vigilancia constante del cuerpo. En el caso de Vicky Martín Berrocal, la noticia de la gestación supuso también un cambio en su forma de entender la alimentación. Frente a la preocupación previa, optó por relajarse y dejar de pelearse con lo que comía, asumiendo que el aumento de peso formaba parte del proceso.

Romper con la culpa durante el embarazo

Su testimonio ha reabierto un debate habitual: la presión estética incluso durante el embarazo. Aunque el aumento de peso es algo natural y necesario, muchas mujeres siguen sintiendo la exigencia de controlar su imagen en todo momento. Los especialistas recuerdan que el embarazo no es un periodo para restricciones, sino para cuidar la alimentación desde el equilibrio. No se trata de “comer sin control”, pero tampoco de mantener la misma rigidez que en otras etapas. Lo importante no es tanto la cantidad como la calidad de los alimentos, priorizando una dieta variada que aporte los nutrientes necesarios.

Para muchas mujeres, el embarazo puede ser una oportunidad para replantear la relación con la comida, alejándose de la culpa. Una idea que conecta con una tendencia cada vez más presente: entender el cuerpo desde el cuidado, no desde la exigencia. Porque, como sugiere la propia Vicky Martín Berrocal, a veces dejar de luchar contra uno mismo también forma parte del proceso.