Cuando estrenamos casa nueva o nos mudamos, una de las tareas que más nos motiva es la decoración de los dormitorios, especialmente la del dormitorio de matrimonio. Enfrentarnos con nuevos espacios y dimensiones nos permite nuevas posibilidades de configuración y decoración que nos motivan a cambiar el estilo de nuestro cuarto con renovada ilusión.
Puesto que se trata de un espacio en el que debe reinar la tranquilidad y la serenidad, debemos ser capaces de emplear una decoración que invite a la calma, al descanso. Al fin y al cabo, el dormitorio principal es ese al que acudimos al final del día para relajar la mente y prepararnos para los retos del siguiente. ¿Cómo conseguirlo?
Cómo decorar el dormitorio de matrimonio
Por un lado, optando por tonos neutros que además son tendencia este 2022. No referimos a colores de la paleta de los blancos, beige, grises y marrones. Podemos combinarlos con toques de color más intensos para dar calidez, en la gama de los marrones, ocres, melocotón, pasteles, etc.
La iluminación también debe obedecer a ese efecto armonioso que queremos darle a esta estancia. Hablamos de luces cálidas, eminentemente secundarias e indirectas para generar ese ambiente más propicio al descanso.
Cinco estilos para decorar el dormitorio de matrimonio
Siguiendo las últimas tendencias en decoración de dormitorios de matrimonio este 2022 podemos destacar algunos estilos.
Decorar el dormitorio de matrimonio: estilo minimalista
Sin duda es el estilo ideal para convertir el dormitorio principal en un espacio de armonía y paz. Consiste en reducir al mínimo la decoración, pero con golpes efectistas dentro de esta tendencia. Aunque el blanco es el gran protagonista, es importante romper la uniformidad con toques de color neutros y naturales.
Ha de primar el carácter funcional de la estancia, aunque ello no impide que podamos incluir ciertos elementos decorativos. Así, dentro de este estilo están de tendencia los detalles abstractos: tanto en láminas con trazos de arte contemporáneo, como en estampados de alfombras y cojines, sin olvidar los jarrones con diseños escultóricos que tanto se llevan. Si estos elementos además combinan tonos como el marfil y el negro, mejor que mejor.
Decorar el dormitorio de matrimonio: estilo «vintage»
Los dormitorios de matrimonio estilo “vintag”e combinan ese aire retro que inspira esta tendencia con un acabado muy chic. Aunque hay varios estilos en función de la época y la ambientación, lo protagonizan en general elementos “vintage” identificables como los textiles con estampados geométricos, sillas, mesitas y mobiliario con líneas curvas, cabeceros tapizados de terciopelo, papel pintado en las paredes, etc. La clave para crear una decoración equilibrada y mantener ese espíritu armonioso propio del dormitorio de matrimonio es apostar por unos pocos elementos de aire retro e integrarlos sutilmente en el resto de la decoración.
Decorar el dormitorio de matrimonio: estilo «scandi»
La evolución del venerado estilo nórdico que durante años nos ha enamorado es un estilo de tendencia para decorar el dormitorio principal. En este caso, hay un predominio de los tonos neutros, con gran presencia del gris. Además, conviene priorizar los materiales naturales, tanto en los elementos de decoración, como en el mobiliario y los textiles. Madera, fibras, lino, lana, … Todo ello en diseños de aire artesanal. También los toques metálicos en dorado son propios de este estilo, con el objetivo de dar cierto contraste y crear matices.
El estilo scandi (y el nórdico en general) se caracteriza también por las paredes despejadas, decoradas apenas con unas láminas sencillas o unos cuadros con tonos claros acordes con la gama cromática propia.
Decorar el dormitorio de matrimonio: estilo boho
Lo bohemio se lleva en la moda y también en la decoración, pero con ese punto chic que tan bien le va en un dormitorio. Se trata de un estilo relajado, desenfadado, pero muy armonioso. También se consigue con materiales naturales como el ratán, el mimbre, el yute, el lino, la lana o la madera natural.
Estos se combinan con motivos étnicos que dan el toque de color que pueden estar en un estampado (alfombras, cojines, colchas, cabeceros, etc.) o en una pieza de artesanía textil que decore la pared. El mobiliario se caracteriza por ese acabado envejecido, como de segunda mano, en tonos neutros o naturales preferiblemente, aunque también puede haber piezas protagonistas de color llamativo.
En cuanto a la decoración, no deben faltar las plantas naturales (también colgantes)y los detalles de cerámica, así como elementos como los espejos de fibra naturales, los colgantes de pared tejidos, etc.
Decorar el dormitorio de matrimonio: estilo rústico
Es otra gran opción que sigue vigente en decoración y en la que la madera es la gran protagonista. Se caracteriza por los toques campestres, tanto en estampados como colores del mobiliario y los textiles. Combina muy bien con elementos cabeceros de forja, cestos, jarrones con flores silvestres, paredes con papel pintado estampado de flores,
Para compensar, podemos vestir la cama con tonos suaves de la gama de los blancos y cremas y añadir ligeros toques cálidos en elementos como pantallas de lámparas, sofás o cojines.
¿Qué cosas debemos de tener en el cuarto de matrimonio?
Y si nos preguntamos «¿qué es lo que debe tener un dormitorio?», está claro que hay elementos que no deben faltar. Como el cabecero de la cama, ya sea uno tradicional, uno de obra o algún elemento original al que hayamos decidido dar este uso (una puerta antigua, por ejemplo). Un par de mesillas y una cómoda también resultan imprescindibles para colocar objetos decorativos, accesorios y todo tipo de cosas que necesitemos tener a mano en el dormitorio. Eso sí, también podemos recurrir a soluciones creativas como estantes de pared en lugar de mesitas o mesas auxiliares multifunción en lugar de cómodas. ¡Mente abierta!
La cama sin duda ha de ser la protagonista del espacio, con el diseño que más nos convenga, ya sea solo con fines decorativos, y prácticos (soluciones de almacenaje) o una combinación de ambos.
Los elementos textiles tienen gran presencia también en el dormitorio. Por una parte, Las colchas, fundas de edredón y cojines que visten la cama y que deben ir en armonía con el resto de la decoración. Si por ejemplo hemos decorado el dormitorio principal con tonos muy neutros, podemos aprovechar estos textiles para romper sutilmente con notas de color o estampados ligeros.
También las alfombras y cortinas son imprescindibles. Las primeras, para dar calidez a los suelos y las segundas, para dar un ambiente acogedor y favorecer la iluminación natural (mejor tejidos traslúcidos y ligeros).