Cómo elegir el relleno nórdico perfecto

¿Sabías que hay edredones que se adaptan a las cuatro estaciones del año? ¿Qué ventajas tiene el de plumón frente al de fibras?

El relleno nórdico se ha convertido en un indispensable para abrigarnos en la cama durante el invierno, parte del otoño e incuso comienzo de la primavera. De hecho, hay quienes van cambiando el tipo de edredón a medida que aumenta o disminuye la temperatura o quienes cuentan con edredones flexibles, aptos para vestir la cama en todas las estaciones.

Sin embargo, acertar con el relleno perfecto no siempre es fácil, especialmente si tenemos en cuenta al amplia variedad del mercado entre materiales, gramajes y tratamientos. Por eso, puede suceder que acabemos pasando frío en la cama o empapados en sudor en pleno invierno si no elegimos cuidadosamente el edredón nórdico.

Factores para elegir el relleno nórdico

Si necesitamos renovar el nuestro o comprar uno por primera vez, ¿qué debemos tener en cuenta para su correcta elección?

La zona geográfica

Indudablemente juega un papel determinante a la hora de elegir el tipo de edredón que necesitamos en nuestra cama. No es lo mismo las temperaturas que se puedan alcanzar en invierno en zonas costeras que en áreas interiores de meseta, por ejemplo.

La temperatura en casa

Al margen de la zona geográfica en la que se sitúe nuestro hogar, debemos tener en cuenta la temperatura a la que se suele mantener el interior. Y es que tendrá gran importancia el tipo de calefacción, cuánto la usemos o dónde estén situadas las fuentes de calor en casa. De hecho, este factor puede resultar determinante, aunque estemos hablando de zonas geográficas con climas suaves.

Desde Pikolin Home nos ponen un ejemplo claro: ​​«No es lo mismo si vives en un sitio con temperaturas bajo cero pero tienes chimenea y calefacción, a una casa en zona costera en la que la calefacción brilla por su ausencia. En este caso necesitarás un nórdico con más poder calorífico en la zona costera».

Es decir, un buen sistema de calefacción puede llegar a compensar las bajas temperaturas en el exterior, de manera que las necesidades de abrigo en zonas con climas más suaves sean mayores. Así, conviene medir la temperatura del dormitorio por las noches para conocer las condiciones reales y elegir el relleno que mejor se ajuste a ellas.

Orientación de la casa y aislamiento

Cuando hacemos, compramos o alquilamos una casa aprendemos lo importante que es la orientación que tenga a la hora de mantener una temperatura agradable en el interior. Así, los hogares orientados hacia el norte suelen ser más fríos, de forma que en puede variar la temperatura interior respecto a los orientados al sur en varios grados.

«Esto se debe a la proyección de los rayos solares y su incidencia sobre tu hogar haciendo que la temperatura fluctúe dependiendo su disposición y por tanto que influya en la elección de nuestro nórdico», explican desde Pikolin Home.

Igualmente, una casa con buenos sistemas de aislamiento (ventanas, puertas, suelos, techos y paredes) conservará mejor el calor que una más deficiente en este sentido, al margen de los sistemas de calefacción.

Los gustos personales

Por más que tratemos de estandarizarlo, cada uno tenemos un termostato interior que hace imposible que coincidamos 100% en nuestras necesidades de abrigo. Por eso, será esencial valorar este factor antes de decidirnos por un edredón u otro y tener en cuenta si compartimos cama o usamos un edredón individual.

El material del relleno nórdico

Ikea

A la hora de elegir el relleno nórdico para la cama encontraremos modelos rellenos de plumón o de fibras, cada uno con diferentes ventajas y niveles de poder calorífico. También hay edredones mixtos (llamados «dúo» o «cuatro estaciones»), que combinan dos piezas, una rellena con cada material, para usarlas de forma conjunta o individual según las necesidades de cada época.

En ambos materiales podemos encontrar edredones diseñados para cada estación, en función del gramaje y el porcentaje de plumón en cada caso. De esta manera, podemos ajustar el nivel de abrigo a cada estación o contar con un edredón tipo «dúo» que se adapta a cualquier época del año.

Los edredones nórdicos de plumas y plumón se caracterizan por ser ligeros y esponjosos. Ofrecen gran transpirabilidad y absorben bien la humedad. Cuanto mayor sea el porcentaje de plumón que contengan, más ligeros serán y mayor poder calorífico tendrán. Cuanto mayor sea el de plumas, más consistente será el edredón y mejor «respirará».

Adicionalmente, desde Pikolin Home nos recomiendan que el tejido exterior «que suele ser de algodón esté confeccionado con el tratamiento “downproof”, que evita que las plumas se escapen del nórdico, para conservar sus propiedades intactas durante más tiempo».

Los rellenos de fibras sintéticas son muy ligeros y apropiados para las personas alérgicas a los ácaros. Recrean la suavidad y confortabilidad de los de plumón y ofrecen un buen aislamiento del frío. Incluso podemos encontrar opciones con tratamientos antimoho, bacterias y ácaros
o de aloe vera, para aquellas personas con pieles sensibles.

El gramaje

Pikolin

Cuanto mayor sea el gramaje (peso) del edredón nórdico, mejor aislamiento proporcionará. Así, los de mayor gramaje (entre 300 g y 400 g) son ideales para hogares situados en zonas de clima frío o con orientaciones poco cálidas y aislamientos deficientes. Los nórdicos con gramajes entre 100 y 300 g son más apropiados para hogares situados en áreas con temperaturas suaves o en los que la temperatura interior es agradable, ya sea por el sistema de calefacción, la orientación, el aislamiento, o una combinación de todos ellos.

Los nórdicos tipo cuatro estaciones combinan dos edredones de gramajes y materiales diferentes unidos por botones a presión para que los combinemos o usemos por separado en función de las necesidades de cada época.

A modo de orientación, desde Pikolin Home recomiendan que si la temperatura en la habitación es superior a 21º, escojamos un gramaje de 150 o 200 gramos. En cambio, «en otoño e invierno es recomendable elegir un relleno nórdico, ya sea de plumón o fibra, de al menos 300 gramos».

El mantenimiento

Ikea

Las facilidades de lavado también pueden resultar determinantes a la hora de dar con el relleno de edredón ideal en cada caso. Así, hemos de tener en cuenta que si bien ambos tipos de relleno se pueden lavar en la lavadora a 60 grados, los de fibra soportan más lavados que los de plumas o plumón.

Por otro lado, cabe recordar que los primeros se secan fácilmente, mientras que los segundos necesitarán más tiempo para secarse por completo. Además, es recomendable lavar los de relleno natural introduciendo un par de pelotas de tenis en el interior del tambor, de firma que remuevan las plumas durante el lavado. Igualmente, a la hora de secarlos al aire libre, conviene colocarlos sobre una superficie plana e ir girándolos y sacudiéndolos frecuentemente para que el relleno se seque por completo y recupere progresivamente su forma.

Ikea

Si tenemos secadora en casa, podemos meter las pelotas de tenis en el interior para ayudar a que se seque antes y recupere su forma.

Por último conviene recordar que para mantener el edredón en buen estado el máximo tiempo posible entre lavados es recomendable airearlo cada mañana antes de hacer la cama para que se evapore la humedad y se seque completamente.

En este sentido, desde Pikolin Home, recalcan la importancia de «seleccionar una buena funda», preferiblemente, de algodón, «ya que permitirá la adecuada transpiración del edredón y, en consecuencia, evitará la retención de la humedad».