Cómo elegir los libros que te leerás en el verano de 2018

Recomendaciones de amigos, del librero de confianza, revistas literarias, redes sociales... Así se crea la lista de libros para disfrutar en las próximas vacaciones

Parece que el verano llega de verdad y, con él, más tiempo libre para actividades que requieren una concentración que a veces falta el resto del año, como la lectura. Muchos, entre los que me incluyo, elegimos el momento antes de dormir para leer, pero normalmente el cansancio y las preocupaciones del día hacen que seamos incapaces de dar continuidad a determinado tipo de lectura: los libros muy largos, los muy intensos, los sofisticados. Y es que durante el resto del año podríamos corroborar lo que dice Mister Bingley a Elisabeth Bennet cuando están hablando sobre la lectura: «A mí me gustaría leer más, pero hay tantas cosas que hacer…». Claro, pasear al aire libre, cazar, asistir a los bailes del pueblo, volverse a Londres en la temporada de teatro, conversar con amigos, tal vez incluso algún día revisar las cuentas con el administrador.

Preparar la relación de libros que nos vamos a llevar al lugar de vacaciones lleva su tiempo, aunque yo disfruto mucho haciéndolo. ¿Cómo elijo los libros para el verano?

En primer lugar, lo que casi nunca me falla es seguir las recomendaciones de determinadas personas con quienes he contrastado la similitud de gustos literarios. Las revistas culturales que pasan por mis manos normalmente me ayudan a decidir lo que no quiero leer, gracias muchas veces a unos críticos a los que no entiende nadie. Pero algún artículo me despierta, a veces, curiosidad, o me recuerda a algún autor que tenía casi olvidado y quiero volver a traerlo a mi vida.

Por supuesto, paso a echar una tarde en mi librería favorita: Botica de Lectores. Los libreros son depositarios de los gustos de un sinfín de personas, saben lo que se compra, lo que se regala e incluso lo que se lee en tu barrio. No sé si eso es bueno o es malo… pero, en cualquier caso, es un indicador de por dónde van determinados tiros. Miguel Ángel es encantador, me va sacando libros que cree me van a gustar con las genéricas indicaciones que le doy («quiero conocer escritoras americanas clásicas que no sean Atwood o McCullers») y me deja adueñarme de una mesa e ir colocando libros que paso a un montón (¡hasta luego, chico!) u otro (¡para casa!) mientras los toco, ojeo, leo párrafos o críticas de cubiertas, veo cómo son las ediciones, si pesa demasiado para la cama y si me gusta cómo huele.

Las redes sociales son una fuente de información y confusión a un tiempo, en esto de las lecturas. Instagram se ha convertido en un desagradable abejorro que me ronda un montón de veces al día. Tanto, que estoy pensando hacer un apagón durante el mes de vacaciones. Mientras decido si soy capaz de vivir sin saber lo que pintan mis amigas, veo lo que están leyendo algunos de los devoradores de libros empedernidos que comparten y critican sus lecturas.

De todo ello ha salido esta lista:

¿Cómo elegís vosotros las lecturas de verano? ¿U os pasa como a Mister Bingley?