Febrero es un mes de transición. Dejamos atrás el invierno y empezamos a vislumbrar algo de la primavera. Una vez pasado el caos de enero, es un momento perfecto para refrescar nuestro hogar y darle un aire nuevo. Una experta en decoración da las claves que siempre hace cuando llega este mes para preparar su casa para la nueva temporada.
Primera clave: renovar los textiles
Se trata de ‘Studio McGee’, una empresa formada por Shea y Syd McGee donde se encargan de diseñar los interiores y hacer las reformas necesarias para que la casa parezca un hogar. Tienen clientes por varias partes del mundo e incluso un propio programa en Netflix. Y a la hora de la verdad, siempre suele aconsejar qué es lo que hace ella con su casa.
En este sentido, cuando ya ha pasado todo el caos de enero y hemos vuelto a la rutina tras el frío, esta experta revela que en febrero suele guardar los tejidos más invernales, como la lana y el terciopelo, y los sustituye por otros más ligeros y frescos, como el lino y el algodón. También recomienda jugar con los colores y estampados.
“En invierno, los tonos oscuros y los estampados recargados son los protagonistas. En febrero, prefiero los colores claros y luminosos, como el blanco, el beige y el gris, y los estampados florales o geométricos”, comenta en sus redes sociales.
Segunda clave: introducir elementos naturales
Las plantas y las flores son una forma maravillosa de dar vida a cualquier espacio. En invierno, las opciones son más limitadas, pero en febrero empiezan a aparecer las primeras flores de la temporada, como los tulipanes, los narcisos y los jacintos.
También es un buen momento para renovar las plantas de interior y añadir alguna nueva. Además de las plantas y las flores, otros elementos naturales que le gusta introducir en febrero son las ramas de árbol, las piñas y las piedras. Estos elementos aportan un toque rústico y natural a la decoración.
Además de estos dos cambios, hay otras cosas que puedes hacer para refrescar tu casa en febrero, como cambiar la distribución de los muebles puede dar a tu casa un aspecto completamente nuevo.
Si no quieres cambiar todos los textiles, puedes añadir toques de color con cojines, jarrones o cuadros. En febrero, todavía hace frío, así que asegúrate de que tu casa sea un lugar cálido y confortable. Puedes añadir mantas, velas y alfombras.