El gesto imposible de evitar que nos delata cuando nos cae mal alguien, según un psicólogo

Una psicóloga experta revela cuál es el gesto que hacemos ante estas situaciones y que muestran exáctamente lo que sentimos

A la hora de la verdad, cuando alguien nos cae mal, por muy educados que seamos o muchas caras de amabilidad que pongamos, nadie se libra de caer en ciertas sutilezas que indican que algo no nos está cuadrando. De hecho, una experta psicóloga nos revela cuál es el gesto que es imposible de evitar cuando alguien nos cae mal y que nos delata de manera rápida sobre lo que sentimos de verdad acerca de una situación.

Las microexpresiones, los gestos que nos delatan

Cuando conocemos a alguien que no nos cae demasiado bien o nos encontramos en una situación que no es del todo de nuestro agrado, solemos tender a expresarlo con la comunicación no verbal. Esta es aquella que se basa en el lenguaje que transmitimos con las expresiones o los gestos del cuerpo, en lugar de con las palabras.

“Cuando hay algo que nos desagrada hacemos como una mueca, el cuerpo se tensa, la mandíbula la podemos apretar, nos cruzamos de brazos, sentimos más tensión en el cuello, desviamos la mirada…etc”, comienza contando Marta Sarmiento, psicóloga sanitaria especializada en los trastornos de ansiedad.

“Pero algo que es imposible de evitar y que nos sale de forma casi que natural o inconsciente. Se trata de las microexpresiones y pueden ser extremadamente sutiles”, afirma. “Sin embargo el que entiende de este tema verá tres cosas muy claras: arrugar la nariz, levantar el labio superior (aunque estés sonriendo) y tensar un poco el rostro levemente”, revela Sarmiento.

“Reflejan la auténtica emoción de una persona”

Tal y como afirma Marta Sarmiento, “Da igual que intentes poner un rostro de interés, hay ciertos gestos, en concreto microexpresiones, que denotan que algo no te está agradando. Las microexpresiones son normalmente involuntarias y duran menos de un segundo, pero reflejan la auténtica emoción que una persona intenta ocultar”, comenta.

Y es que, en lo que a microexpresiones se refiere, existen muchísimos estudios que revelan que hay microexpresiones que son universales independientemente de la cultura. “Hay que prestar un poquito más de atención a este tipo de microexpresiones si queremos conocer realmente lo que está sintiendo la otra persona”, finaliza esta experta psicóloga.

Así que ya sabes, cuando vuelvas a pasar por una situación de desagrado, recuerda que quizá la otra persona tampoco está del todo cómoda. Es hora de prestar atención a sus microexpresiones faciales y corporales y comprobar si está sintiéndose como tú. Quizá se puedan resolver los conflictos muchísimo ante sy más fácilmente gracias a esta clave.