Aunque no solemos ser muy conscientes de ello, establecer unas relaciones interpersonales sanas es lo que más beneficia a la calidad de vida de las personas y esto además repercute en el resto de pilares fundamentales de la salud.
Modificar los hábitos diarios para mejorar la calidad de vida es la mejor manera de lograr un envejecimiento de calidad y prevenir enfermedades.
La Dra. Ana Neves, responsable de la unidad Medicina del Estilo de Vida de la clínica Femm , indica que “no es habitual que las personas acudan para prevenir una enfermedad, aunque lo ideal sería no esperar a que te encuentres mal sino corregir aspectos que te van a repercutir dentro de un tiempo. Si tienes un hábito malo tendrás una consecuencia.”
En esta unidad se aborda el cuidado de la salud no como una obligación, sino como una forma de mejorar el bienestar físico y emocional. Bajo esta premisas podremos prevenir enfermedades y problemas que puedan surgir a futuro.
Seis hábitos para vivir más y mejor
Sueño
La falta de sueño puede ser el desencadenante de multitud de enfermedades como la obesidad, el estrés y enfermedades cardiovasculares. Crear hábitos para mantener una rutina del sueño es fundamental para dormir bien. Es fundamental abandonar cualquier dispositivo electrónico como mínimo media hora antes de ir a dormir. Leer, meditar o escuchar música pueden ayudarte a conciliar el sueño. Es también muy recomendable mantener la cama ordenada y establecer un ambiente suave.
Alimentación
Una mala alimentación provoca una reacción inflamatoria en el organismo. Puede ser también responsable de la tensión alta y aumentar el riesgo de cáncer. Especialmente nocivo para la salud es el consumo de alimentos ultraprocesados. Debemos apostar por alimentos naturales.
Para establecer el plan de acción en este pilar, la Dra. Neves parte de un análisis exhaustivo (metabolismo, vitaminas, colesterol…) con el que valora el estado de salud y determina las líneas de trabajo. Por ejemplo, si se sufre de hígado graso, se restringen los hidratos de carbono; o en el caso de tensión alta, se recomendará consumir al menos las 5 raciones de fruta y verdura diaria y reducir la proteína animal.
Actividad física
Se considera que una persona es inactiva cuando pasa más de 8-9 horas al día sentado. Hacer 1 hora de deporte al día no evita que tengamos una vida sedentaria.
El ejercicio debe adaptarse según la persona y encontrar la rutina que cubra las necesidades específicas. Como ejemplo, en el caso de la mujer, los ejercicios de fuerza resultan muy beneficiosos para prevenir la osteopororsis.
Estrés
El estrés es uno de los problemas más frecuentes y comunes de hoy en día. Puede provocar numerosas enfermedades además de provocar ansiedad y depresión.
Para poder controlar el estrés resulta crucial identificar cuáles son los síntomas que lo desencadenan. Una persona con estrés puede llegar a sufrir síntomas como la taquicardia, palpitaciones, dolor torácico y falta de aire. Lo primero que se debe hacer es descartar cualquier patología.
“Si sabemos que el estrés puede generar esos síntomas, nos libramos del pensamiento de que nos pasa algo en el corazón. Eso permite al paciente estar más atento a las señales que le manda su cuerpo y centrarse en las técnicas que le ayuden a controlarlo” nos indica la Dra. Neves.
Algunas de las técnicas como el mindfulness, controlde respiración, la meditación o el yoga.
Sustancias tóxicas (alcohol o tabaco)
Alcoho y tabaco son dos sustancias tóxicas que no suelen ser percibidas como un problema por estar socialmente aceptadas. Sin embargo, son causantes de numerosas enfermedades.
El alcohol debe reducirse y moderarse en la mayor medida posible y el tabaco debe abandonarse radicalmente puesto que la dependencia del fumador es tanto física como psicológica.
Relaciones interpersonales
Dentro de todos los pilares, este es el que más marca la diferencia en la vida de las personas.
Para mejorar las relaciones interpersonales, algunas herramientas que se pueden poner en marcha es encontrar a gente con la que compartamos gustos y aficiones, buscando espacios donde podamos conectar. También se puede recomendar terapia de pareja o individual.
Para poner en marcha los cambios en cualquiera de los seis pilares, en la unidad de Medicina del Estilo de Vida se realiza un estudio médico global de la situación de cada persona de manera pormenorizada, un cuestionario que aborda nuestra relación con esos seis pilares y, en función de la necesidad más acuciante (el factor que esté produciendo más daño) se sigue profundizando con cuestionarios concretos.
A partir de esta información, se elabora un plan de tratamiento en conjunto, estructurado en fases y con objetivos específicos para cada fase, que se irán revisando en consulta en diferentes intervalos de tiempo: días, meses y al cumplir el año. Cuando paciente y doctora acuerdan que el nuevo hábito está integrado termina el tratamiento.