Un simple gesto que solemos olvidar y que debemos incorporar a nuestra rutina, ayudará mucho a nuestro cabello
Está claro que todas las que nos cuidamos el cabello siempre estamos pendientes de los últimos trucos, novedades y actualizaciones en cuanto a productos, expertos y tendencias, pero hay un error que solemos cometer con frecuencia y que cambiarlo nos ayudará a tener una melena sana, brillante y fuerte.
Cepillarse el pelo antes de lavarlo
Lavarte el pelo parece un gesto sencillo, ¿verdad? Champú, aclarado y listo. Pero hay un paso previo que muchas personas olvidan y que marca la diferencia entre un cabello normal y un cabello saludable.
Se trata de un sencillo paso que debemos incluir en nuestra rutina capilar: cepillarte el pelo antes de lavarlo.
Sí, ese pequeño gesto que solemos pasar por alto es, en realidad, uno de los secretos mejor guardados de los expertos en cuidado capilar y de hecho, de los tratamientos hair spa que tan demandados están ahora. Como por ejemplo este, que incluye este tratamiento con masaje capilar incluido y un peeling facial.

Y es que, como bien señalan los expertos de Garnier, “cepillarte el pelo antes de lavarlo estimula la circulación del cuero cabelludo y facilita el lavado y el posterior peinado.”
Este sencillo hábito consigue activar el riego sanguíneo y preparar el cuero cabelludo para recibir los activos del champú, eliminar residuos de polvo, productos y grasa superficial, evitar que el cabello se enrede durante el lavado, y por último, repartir los aceites naturales desde la raíz hasta las puntas, aportando brillo y suavidad.
Cómo tener tu propio “hair spa” en casa
Si te lavas el pelo sin cepillarlo antes, es probable que acabes con más nudos, más rotura y menos volumen natural. En los salones de belleza y hair spa más reconocidos, el cepillado previo al lavado es un paso imprescindible del protocolo de cuidado.
Antes de aplicar cualquier producto, los profesionales utilizan un cepillo de cerdas naturales para masajear el cuero cabelludo y eliminar impurezas.

Puedes recrear este ritual en casa cepillando suavemente tu cabello seco. Aplica unas gotas de aceite capilar o tónico estimulante y masajea con movimientos circulares para un cabello mucho más cuidado luego.
Y a continuación, ya solo tendrás que lavarlo con tu champú habitual y disfrutar de una sensación de limpieza profunda y bienestar total. Convertir este gesto en rutina no solo transformará tu cabello, sino que también convertirá tu ducha en un momento de autocuidado y relajación.