Sin tener que ir a la tintorería: así es como se lavan los trajes en casa

Lavar un traje desde casa no es complicado, simplemente necesitas conocer ciertos datos importantes y saber cómo hacerlo con cuidado

En algún momento de nuestra vida, hemos tenido que recurrir a la limpieza de profesionales como las tintorerías donde lavar nuestros trajes más preciados. Y es que, a menudo pensamos que no podremos quitar ninguna mancha si no es en un sitio especializado y nada más lejos de la realidad. Sí que es verdad que siempre es recomendable llevarlo a la tintorería para un mejor lavado, pero si no tienes tiempo y quieres saber cómo se lavan los trajes en casa, aquí te dejamos las claves.

Pasos a seguir para lavar tu traje

Con los cuidados adecuados, es posible lavar un traje en casa, ahorrando dinero y manteniendo su aspecto impecable. La clave está en conocer el tejido de tu traje y seguir los pasos correctos para evitar daños. Antes de nada, revisa la etiqueta de tu traje.

Muchos trajes están hechos de lana, lino o mezclas que pueden lavarse a mano o incluso a máquina con un ciclo delicado. Sin embargo, algunas prendas pueden requerir lavado en seco profesional.

Para manchas pequeñas, no es necesario lavar todo el traje. Intenta limpiar la mancha localmente con un paño suave humedecido en agua tibia y un poco de detergente suave. Frota suavemente desde el exterior hacia el centro de la mancha para evitar que se extienda. Deja secar al aire.

También ten en cuenta que si la etiqueta lo permite, lavar el traje a mano es una opción segura. Llena un recipiente grande con agua tibia y añade un detergente suave específico para prendas delicadas. Sumerge el traje y muévelo suavemente. No lo frotes ni lo retuerzas.

Luego, enjuaga con agua fría hasta que no queden restos de jabón. Para eliminar el exceso de agua, envuelve el traje en una toalla y presiónalo suavemente, sin retorcerlo.

Lavado, secado y planchado del traje

Algunos trajes de tejidos resistentes como el lino o ciertas mezclas pueden lavarse a máquina. Utiliza siempre un ciclo delicado, agua fría y una bolsa de lavado para proteger la prenda. No uses centrifugado o que sea muy suave.

A la hora del secado, nunca uses la secadora, ya que el calor puede encoger o dañar las fibras. Cuelga la chaqueta en una percha con buena forma para que conserve sus hombros. Los pantalones deben colgarse por el dobladillo. Deja que el traje se seque al aire en un lugar bien ventilado, lejos de la luz solar directa.

Una vez seco, es probable que el traje necesite un planchado suave. Utiliza una plancha a temperatura baja o media y coloca un paño de planchado fino entre la plancha y el tejido para evitar brillos.

Plancha con movimientos suaves y uniformes, siguiendo la dirección de la fibra. Para la chaqueta, puedes usar vapor para eliminar arrugas sin contacto directo con la plancha, ¡y listo!

Más en Estilo de vida