La tendencia de decoración navideña de los años 60 que esperamos que nunca vuelva

Esta tendencia que fue un éxito en los años 60, supone lo opuesto al ambiente navideño que conocemos hoy en día

Cada Navidad trae consigo nuevas modas y también rescata algunas del pasado. Sin embargo, hay tendencias que, aunque despiertan nostalgia, preferimos mantener bien guardadas en el baúl de los recuerdos. Una de ellas es, sin duda, el famoso árbol de Navidad de aluminio, un icono de los años 60 que hoy nos resulta tan curioso como cuestionable.

Y es que, aunque en su momento fueron vistos como el colmo de la modernidad, estos árboles metálicos se han convertido en un ejemplo perfecto de cómo el diseño no siempre envejece bien.

De dónde surge esta tendencia navideña

En plena efervescencia de la era espacial, la cultura pop de los 60 buscaba desesperadamente todo lo que pareciera moderno, brillante y futurista. Fue entonces cuando surgieron los árboles de Navidad de aluminio, fabricados en láminas metálicas plateadas que reflejaban la luz como si se tratara de una nave espacial en miniatura.

Se vendían como una alternativa “más elegante” a los árboles naturales y como una opción práctica, ya que no se estropeaban y no soltaban hojas.

Eso poco a poco fue evolucionando y aunque a día de hoy ya no son láminas de aluminio, se quedó reflejada la tendencia en árboles de color plata.

Pero la realidad es que no podían decorarse con luces tradicionales, eran fríos, rígidos y totalmente distintos al ambiente cálido y acogedor que solemos asociar con la Navidad.

Hoy en día, cuando pensamos en Navidad imaginamos luces cálidas, texturas suaves, rojo, verde y azul, y un ambiente acogedor. Los árboles de aluminio eran totalmente lo contrario.

El problema de esta decoración navideña

Los árboles de aluminio de los años 60 tenían un problema importante: no podían usarse luces porque el metal era conductor, lo que obligaba a iluminarlos con lámparas especiales que se colocaban en el suelo.

Esto no solo hacía que la decoración pareciera artificial, sino que también restaba completamente la magia del tradicional parpadeo navideño.

Aunque a día de hoy no son láminas de metal sino árboles de color plata, la realidad es que era una tendencia poco acogedora, aunque eso sí, la moda es cíclica y quien sabe, quizá vuelva en un tiempo.

Todo depende del gusto de cada hogar, ya sea más navideño y un ambiente más cálido y acogedor, o un estilo más moderno, futurista y frío.

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