Los tres sencillos ejercicios que puedes hacer en la cama antes de dormir para conseguir un vientre plano

Tonificar el core sin salir de la cama es posible con solo 5 minutos antes de irte a dormir

Para estos días que no apetece salir de la cama debido al calor pero sí quedarte con un buen libro bajo el aire acondicionado con las sábanas fresquitas, tenemos una idea que quizá te guste: tres sencillos ejercicios para realizar desde la cama y conseguir un vientre más plano. Sin salir de casa, sin utilizar pesas y sin apenas esfuerzos. Y es que, aunque para tener un abdomen perfecto es necesario una rutina mucho más constante, buena alimentación y ejercicio diario, lo cierto es que si empiezas ya desde la cama, te costará mucho menos.

Ejercicio 1: céntrate en el abdomen

Este ejercicio se enfoca en la parte central del abdomen y es mucho más sencillo de lo que te imaginas. Solo tendrás que colocar tu espalda completamente tumbada sobre el colchón con las piernas dobladas en forma de escuadra y llevar las puntas de los dedos de tus pies hacia abajo, hasta tocar la cama.

Para conseguir algo efectivo tendrás que hacer cuatro series de 20 repeticiones cada una con movimientos lentos, suaves y controlados.

Si quieres mayor intensidad, eleva tu cintura y deja las palmas de las manos colocadas hacia las sábanas.

Ejercicio 2: contracción lumbar

Este se centra en la parte más alta del abdomen y para realizar este ejercicio, te tendrás que colocar de la misma forma que antes (aprovecha y si has empezado por ese ejercicio, quédate en esa posición para hacer este).

En este caso, deja tus piernas a 90 grados y eleva tus omóplatos con los brazos completamente estirados. Ahora muévelos de arriba hacia abajo en movimientos cortos. Repite este ejercicio en cuatro series de un minuto cada una. Recuerda también que la meditación al final de cada ejercicio es importante para relajar la mente antes de dormir.

Ejercicio 3: rodillas hacia adentro

Como habrás visto, estos ejercicios no son nada difíciles ni tampoco complicados de hacer, y para este último, ¡mucho menos! Para este ejercicio solo tendrás que colocar tu espalda de la misma forma que antes (fíjate que ni siquiera tienes que cambiar de postura) y dobla tus rodillas hasta que la planta de los pies toquen por completo las sábanas.

La distancia entre ellas debe ser un poco más larga que la de tu cadera. A continuación, lleva una rodilla hacia adentro como si quisieras tocar la otra pierna y vuelve a la posición inicial. Otra opción es llevar las rodillas hacia el pecho y dar movimientos suaves de un lado a otro.

Ahora repítelo con la otra pierna y listo. Tendrás que repetirlo en cuatro series de veinte repeticiones con movimientos lentos y tranquilos. Por supuesto, siempre podrás acudir a realizar entrenamientos con un preparador, pero de esta forma podrás conseguir poco a poco un vientre plano sin necesidad de salir ni de la cama.