Matthieu Blazy revoluciona el desfile Crucero 2026 con un accesorio que desafía la lógica del calzado
La moda siempre busca la provocación, pero esta vez Chanel ha ido un paso más allá. En el debut de Matthieu Blazy como director creativo para la colección Cruise 2026, celebrado en la emblemática ciudad francesa de Biarritz, todas las miradas bajaron de los icónicos trajes de tweed hacia el suelo. ¿El motivo? Unas “no sandalias” que carecen de suela y dejan los dedos y la planta del pie en contacto directo con la arena.
Un híbrido entre calzado y joyería
Este accesorio, que ya se ha vuelto viral, ha sido bautizado como cubre talones o sandalias-taloneras. Su diseño es tan minimalista como extravagante: una estructura metálica —disponible en oro, plata y negro— que envuelve el talón con apliques florales y se sujeta al tobillo mediante finas tiras de piel.
El modelo estrella, decorado con la mítica camelia de la Maison en tonos dorados, prescinde de cualquier elemento que proteja la planta del pie. Según Blazy, estas piezas han sido diseñadas para quienes ven las vacaciones “como un verbo”, buscando una sensación de ligereza absoluta y una conexión sensitiva total con el terreno, en este caso, las playas de Biarritz.

¿Innovación liberadora o excentricidad incómoda?
La redacción de la moda se ha dividido ante este lanzamiento. Mientras algunos expertos ven en estas taloneras un guiño a la intención original de Gabrielle Chanel de liberar a la mujer de corsés y ataduras, permitiendo paseos “liberadores” por la playa, otros cuestionan su utilidad real.
- A favor: se perciben como una tobillera sofisticada, un punto de luz que adorna el pie sin ocultarlo, ideal para eventos exclusivos a la orilla del mar.
- En contra: la falta de carácter práctico es evidente. De hecho, durante el desfile, una de las modelos tuvo dificultades cuando la talonera se deslizó a pesar de contar con apósitos antideslizantes, lo que abre el debate sobre su comodidad fuera de la pasarela.
¿Llegarán a las tiendas?
La gran incógnita es si Chanel comercializará este accesorio o si quedará como una pieza de exhibición para el show. Lo que es innegable es que Blazy ha conseguido el golpe de efecto necesario en su estreno, descolocando tanto a la clienta más clásica de las dos “C” entrelazadas como a las nuevas generaciones que buscan el accesorio más disruptivo del año.
Si finalmente llegan a las boutiques, estas taloneras prometen ser el complemento más fotografiado de los próximos meses en los chiringuitos más exclusivos. Eso sí, solo aptas para quienes no teman sentir el suelo bajo sus pies.