Hay señales que anuncian la llegada de la Feria de Abril. El sonido de las sevillanas, el albero recién regado, los farolillos colocados… y un detalle que se repite año tras año: prácticamente todas las flamencas pisan el Real con alpargatas. Presente en cada look de flamenca, este calzado responde a algo más que la estética: es tradición, es funcionalidad y es, sobre todo, coherencia con el traje.
El secreto para aguantar la Feria
La Feria no se mide en horas, sino en días. Desde el lunes del “pescaíto” hasta el domingo, las jornadas se alargan entre paseos, encuentros y baile. En ese contexto, la comodidad se convierte en una necesidad. Las alpargatas, con su suela flexible y su diseño ligero, permiten aguantar largas horas de pie o caminando por el Real sin renunciar a la elegancia. Frente a otros tipos de calzado más rígidos o elevados, ofrecen una pisada más natural y descansada.
Si hay algo que define la Feria es el baile. Y ahí, las alpargatas vuelven a marcar la diferencia. Su estructura proporciona una estabilidad que facilita el movimiento, especialmente al bailar sevillanas. El equilibrio es clave: ni demasiado planas ni excesivamente altas. Muchas mujeres optan por cuñas medias o bajas a lo largo de la semana, reservando alturas mayores para momentos puntuales como la cena del ‘pescaíto’.
En esa búsqueda de comodidad, el diseño también influye. Las alpargatas con hebilla suelen resultar más prácticas que las de lazo o cintas, ya que sujetan mejor el pie y evitan que se aflojen con el paso de las horas. Además, si la suela incorpora algún tipo de refuerzo o pequeña almohadilla interior, la pisada se vuelve más cómoda, algo fundamental cuando se pasan tantas horas de pie o bailando.
Cómo combinar y cuidar tus alpargatas en Feria
Más allá de la comodidad, las alpargatas forman parte del imaginario del traje de flamenca. Su uso está profundamente arraigado en la tradición, hasta el punto de que resulta difícil concebir el conjunto completo sin este tipo de calzado. A la hora de escoger unas alpargatas para la Feria, hay dos factores que suelen marcar la decisión. El primero, la comodidad: si no se ajustan bien o no resultan estables, es difícil que funcionen durante toda la jornada. El segundo, la estética. El calzado debe integrarse con el traje, ya sea en tonos neutros o coordinados con el color del vestido. Muchas optan incluso por variar de modelo a lo largo de la semana, adaptando la altura o el diseño según el día y el tipo de plan.
También hay pequeños trucos que ayudan a alargar su vida útil durante la Feria. Proteger la suela de esparto es uno de ellos: aplicar una fina capa de cola blanca puede ayudar a evitar el desgaste del albero y prevenir roturas. Para la parte textil, un método sencillo consiste en frotar ligeramente cera de vela sobre la superficie y aplicar calor con un secador, creando así una capa que ayuda a impermeabilizar el tejido.