A falta de apenas unos meses para la Feria de Abril, Sevilla vuelve a convertirse en la capital de la moda flamenca. La Semana Internacional de la Moda Flamenca, SIMOF 2026, ha inaugurado este jueves 29 de enero una nueva edición en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, donde tradición, creatividad y emoción se encuentran para dar forma a una de las citas más esperadas del año.
La jornada arrancó con un encuentro cargado de simbolismo entre Rossy de Palma, madrina de esta edición, y Raquel Revuelta, directora de SIMOF. Un encuentro marcado por la emoción, la complicidad y la defensa apasionada de la moda flamenca como patrimonio vivo.
Rossy de Palma apareció vestida con piezas de Vivas Carrión, tocado y flores, en un estilismo que combinaba teatralidad y tradición. Su presencia, magnética, evocó el origen poético del traje de flamenca, al recordar que los volantes nacen de la naturaleza, de ese vaivén que imita el movimiento de las olas y los rizos la espuma del mar, una imagen que definió como profundamente hermosa.
La conexión entre ambas se hizo evidente en cada intervención. Rossy confesó que SIMOF le conecta con su infancia: “Me recuerda a la niña que fui, que se volvía loca al ver un traje de flamenca, aunque estuviera en Palma de Mallorca”. La actriz reivindicó el origen popular de la moda flamenca y su vínculo con el pueblo, animando a los diseñadores y poniendo en valor el trabajo artesano: “Un bordado, una puntada… todo eso hay que valorarlo”.
La directora del certamen no ocultó su satisfacción por contar con Rossy como madrina de esta 31ª edición: “Llevo años detrás de ella. Encierra todos los valores que definen nuestra moda flamenca: alegría, profesionalidad, detalle y precisión. Aquí decimos que es una mujer empedrada: cuando se pone un traje de flamenca, te cambia la actitud”.
Corte de cinta
Acto seguido, SIMOF vivió uno de sus gestos más simbólicos con el tradicional corte de cinta, encabezado por la Infanta Elena, que hizo una aparición puntual para inaugurar oficialmente esta nueva edición. Junto a ella, Raquel Revuelta, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, y la consejera de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía, Rocío Blanco, escenificaron el arranque institucional de una semana en la que la moda flamenca vuelve a situarse en el centro de la conversación.
Tras el gesto simbólico, la comitiva realizó un breve recorrido por la zona comercial del salón, donde se concentran firmas, artesanos y diseñadores que convierten SIMOF en un escaparate de creatividad y cultura flamenca.
Premios Flamenco en la Piel y cierre sorpresa
La mañana concluyó con la entrega de los Premios Flamenco en la Piel de la Fundación Unicaja, uno de los momentos más emotivos de la jornada inaugural. En esta edición, los galardones reconocieron a Vanesa Martín, Ágatha Ruiz de la Prada, Cristina de la Fundación Heren, Carmen Avilés y Radio Sevilla, por su contribución a la difusión, proyección y defensa de la cultura flamenca desde distintos ámbitos. Durante el acto, Carmen Avilés definió el flamenco como una expresión de identidad, “de quiénes somos y de dónde venimos”, subrayando su valor como herencia cultural compartida.
Tras el acto institucional, el certamen vivió un inesperado broche creativo con la salida a pasarela de Ágatha Ruiz de la Prada, que presentó una colección de inspiración flamenca, una propuesta llena de color, volumen y guiños al traje tradicional desde su inconfundible universo estético.
Lenguaje creativo y expresión cultural
Con esta inauguración, SIMOF 2026 da el pistoletazo de salida a varios días de desfiles, encuentros profesionales y propuestas que volverán a situar a Sevilla en el centro de la moda flamenca. Más allá de las tendencias, la pasarela reafirma el valor cultural, social y económico de un sector que genera identidad y proyección internacional.
La moda flamenca confirma, una vez más, que trasciende la prenda para convertirse en lenguaje creativo y expresión cultural. SIMOF se erige como ese espacio donde la tradición dialoga con la vanguardia, donde el pasado se resignifica y el futuro se escribe entre costuras, emoción y arte.