Es la representación más bohemia del calzado de verano por excelencia. Las sandalias acordonadas han invadido el asfalto y se alían con las fashion insiders para aportar a sus looks un toque desenfadado y natural, pero cuidado al milímetro.
En pasarela, con prendas vaporosas y multitud de largos, pero las sandalias que trepan hasta la rodilla se han adueñado de la calle para ser lucidas con faldas, shorts, denim e incluso culottes. Son las compañeras perfectas para aportar un toque de distinción a un outfit más simple, como es el caso de este vestido lencero negro. Añadí mis nuevas sandalias y un cinturón para romper por completo el espíritu minimal del vestido, dándole un aspecto más bohemio con solo incluir los complementos.
De esta forma podemos sacar el doble de partido a nuestro armario, jugando con los accesorios a transformar por completo algunas prendas más básicas.
Sandalias: Mango
Bolso: Zara
Cinturón: Stradivarius
Fotos: Alberto PR