Colores vibrantes, lunares y volúmenes XL: así cierra SIMOF Madrid 2025 su IV edición

La IV edición de la Semana Internacional de la Moda Flamenca SIMOF Madrid se ha celebrado los días 30 y 31 de octubre en Wellington Hotel & Spa Madrid

Uno de los eventos más esperados e importantes que hemos tenido este mes de octubre ha sido SIMOF Madrid 2025, presentando su IV edición y dejando claro que el talento andaluz y la tradición flamenca sigue viva y más fuerte que nunca. El traje de flamenca se ha convertido ya en un hito en la historia de la moda, su diseño, esencia y desarrollo ha conseguido evolucionar tanto que incluso nuestras raíces se han expandido a cada pasarela internacional. Por eso, SIMOF Madrid 2025 ha vuelto a ser un éxito y esto es todo lo que ha sucedido en esta última edición.

Con más de 49 firmas y 400 vestidos

Celebrada los días 30 y 31 de octubre en Wellington Hotel & Spa Madrid, la IV edición de la Semana Internacional de la Moda Flamenca SIMOF Madrid se clausuró con un rotundo éxito de público y participación, reafirmando su posición como la gran cita de la moda flamenca e inspiración del sur en la capital.

Al desfile acudieron más de 2 mil asistentes y más de 80 medios de comunicación, donde pudieron confirmar el creciente interés que despierta la moda flamenca en Madrid con 10 desfiles, 49 firmas y 400 vestidos.

“Cada vez más estamos consiguiendo que la moda flamenca no sea exclusiva de Andalucía, sino que interese a todas las mujeres de España. SIMOF Madrid se ha consolidado como un referente cultural y de moda, y nuestro próximo hito es lograr que la moda flamenca sea reconocida como auténtica Marca España”, comentaba Raquel Revuelta, directora de Doble Erre y fundadora de SIMOF.

Tendencias vistas en SIMOF Madrid 2025

Por supuesto, como no podía ser de otra forma, una vez terminada la última edición de SIMOF Madrid 2025 se han podido ver ya las tendencias en moda flamenca que vienen pisando fuerte para la próxima Feria de Sevilla.

En el caso de estos desfiles que han tenido lugar en la capital española, los diseñadores presentaron propuestas elaboradas con una rica variedad de tejidos y detalles artesanales, entre los que destacaron el crepé, la batista, el vichy, las gasas, el organdí, el algodón, los rasos, el satén, el guipur, la pasamanería, el terciopelo, las transparencias, los tules bordados, los mikados, las organzas y los bordados con lentejuelas.

Tampoco faltaron los detalles XL como volúmenes en faldas y mangas, así como los clásicos lunares estampados en colores de lo más vibrantes como el morado o el azul eléctrico, sin olvidar los clásicos rojos, blancos y amarillos, esencia de la moda flamenca.

En cuanto a las siluetas, predominaron los cuerpos ceñidos de talle bajo, una amplia diversidad de escotes, mangas y volúmenes, y una clara apuesta por diseños de inspiración flamenca reinterpretados como piezas versátiles y atemporales.