El sector de la moda flamenca se reúne en «Simof: Emprende lunares»

  • Moda
  • HACE 3 años, 10 meses
Participantes en la mesa redonda de clausura de Simof, Salón Internacional de Moda Flamenca

La primera mesa redonda con profesionales del sector clausura la XXII edición del Salón Internacional de la Moda Flamenca

El pasado miércoles tuvo lugar en la sala Machado de la Fundación Cajasol en Sevilla la primera mesa redonda «Simof: Emprende Lunares» que ha servido como clausura a los actos de la XXII edición del Salón Internacional de Moda Flamenca.

El acto, inaugurado por el Presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido y la directora de Doble Erre, Raquel Revuelta, ha contado con la presencia de diseñadores como Victorio & Lucchino, Vicky Martín Berrocal, Rocío Montero (hija de Lina) y Cristina García, el crítico de moda Pedro Mansilla y el director del Área de Planificación y Estrategia de Extenda, Ignacio González siendo moderados por la periodista Lola Carretero.

Con vocación de continuidad ha nacido esta mesa redonda que puso sobre la mesa las pasiones y los retos de los diseñadores-emprendedores en moda flamenca. La introducción de Lola Carretero no quiso dejar de mencionar una de las principales características del traje de flamenca, la que lo ha convertido en motor económico, el hecho de que sea el único traje regional vivo, que se somete a las tendencias.

El primer turno de palabra lo tuvo Pedro Mansilla, reconocido periodista y sociológo, que quiso poner el acento sobre los significados de este traje, aludiendo a una idea de Balzac. «Él decía que el vestido es la traducción de una idea. Y así ocurre con un sujetador de Victoria’s Secret o un vaquero de Calvin Klein, pero sobre todo se cumple con el traje de flamenca porque nunca con tan poca tela se ha podido explicar tanto una idea», apostilló, Tras hablar sobre los orígenes del traje de flamenca actual (entre el siglo XVII y el XIX como resultado de una mezcla del traje goyesco y el de las gitanas), comentó la importancia de tener un buen escaparate como es Simof para vender la moda flamenca, quiso resaltar la necesidad de que nos creamos esa idea, la valía de este traje sin igual y del perfil cultural que lo envuelve. «El traje de flamenca es una genialidad en un momento complicado para la moda, es una de esas excepciones que no puede hacer Inditex», añadió. Su carácter artesano y la actual vuelta a ese lujo del hecho a mano lo ponen más en valor que nunca.

El traje de flamenca ha sido el motor de inspiración para que volara nuestra imaginación

Tras la intervención de Mansilla le tocó el turno a la pareja de diseñadores Victorio&Lucchino que, si bien no hacen moda flamenca como tal (solo han creado una colección en su larga trayectoria), han llevado los aires flamencos al prêt à porter con el que llegaron a Cibeles hace décadas y con el que han saltado las fronteras españolas y han podido diseñar otros productos como perfumes, bolsos, etc. «El traje de flamenca ha sido el motor de inspiración para que volara nuestra imaginación», explicaron. Han hecho referencia incluso a ese tipo de volante, la caracola, que consiguieron registrar como propiedad intelectual pese a las dificultades que encuentran los diseñadores para hacerlo. Para ellos el traje de flamenca es conocido en el mundo entero y visto como el máximo exponente de la feminidad.

Participantes en la mesa redonda Simof Emprende lunares, para clausurar el Salón Internacional de Moda Flamenca
Presentadores y participantes en la mesa redonda «Simof: Emprende Lunares». Fundación Cajasol

Entre lágrimas de emoción, por estar sentada junto a maestros como Victorio&Lucchino y por tener en frente a Lina, Vicky Martín Berrocal comenzó su turno de palabra. «Ser flamenca es una actitud y el flamenco siempre está de moda», dijo para comenzar. La diseñadora quiso recordar que fueron los recuerdos de su infancia, mientras observaba a su madre vistiéndose de flamenca los que hicieron que esa pasión calase tan hondo en ella. «Hace diez años quise innovar y empecé a estudiar tejidos para coger los que aún no se habían utilizado en moda flamenca», recordó. Terminó su ponencia recordando que seguirá diseñando para las flamencas mientras se emocione y que aún le queda mucho por aprender de esta moda «tan especial y tan nuestra».

La hija de Lina, Rocío Montero, tomó el relevo contando la historia de la empresa que su padre y su madre fundaron en 1960. De un modesto taller en un barrio a convertirse en referencia nacional del traje de flamenca vistiendo a celebridades y tener una tienda-taller en el centro de Sevilla. «Cuando ellos comenzaron las evoluciones y cambios de tendencias eran mucho más lentos, cada cinco o seis años, no como ahora que es cada año», explicó. Después, recordó que en 1992 su madre hizo un traje de flamenca de talle bajo y que nadie lo quería, no fue hasta 1995 y tras ver a famosas por el Real, cuando las mujeres sevillanas se atrevieron con esta nueva tendencia. Desde que ella y su hermana han tomado las riendas de la empresa familiar, han trabajado por ponerla al día en cuanto a redes sociales, página web, más empleados, ventas internacionales, etc. «Lo que nos enseñaron mis padres fueron los valores: honestidad, artesanía y trabajo muy cuidado».

La competencia es brutal y lo importante es ser diferente

La diseñadora Cristina García se mostró muy feliz de formar parte de esta mesa. La joven, que ganó el premio a diseñadora novel en 2013 en Simof, no perdió la oportunidad para recordar a los compañeros de su generación que ella considera merecedores de reconocimiento: Patricia Bazarot, Ana Morón, María de Gracia, Javier García, Antonio Gutiérrez y Álex de la Huerta. La joven llegó a la moda tras haber estudiado administración de empresas por lo que su visión es clara: «La competencia es brutal y lo importante es ser diferente, no parecerse a nadie». Para Cristina García la pasarela es un espectáculo que traduce como publicidad para su marca, una forma de demostrar todo lo que es capaz de hacer sin pensar en vender más o menos (aunque luego lo vende). «Luego vivo de la publicidad del desfile, porque hago prêt à porter y novia y tengo mi tienda», explicó. Para los emprendedores, aseguró, el gran reto es llegar a fin de mes y «vivir honestamente» de su trabajo.

El punto de vista más empresarial llegó con la presencia de Ignacio González que reiteró el apoyo de la Junta de Andalucía al sector de la moda flamenca que en 2015 exportó 660 millones de euros, aumentando en un 15% el dato de 2014. Actualmente se vende a países como Portugal, Francia, Suiza, Marruecos e Italia principalmente, pero con sus programas ayudan a las empresas a abrir mercado en Japón, EEUU, Alemania, Rusia y Reino Unido. «La moda flamenca se tiene que traducir en ventas para vivir de lo que nos apasiona», explicó. Según González, desde Andalucía se vende conocimiento, creatividad y emoción, pero hay que saber hacer llegar eso bien al potencial cliente con buena logística, comunicación… Pedro Mansilla quiso añadir la posibilidad de aprovechar el turismo para dar a conocer la moda flamenca y su «valor cultural añadido».

Rocío Ponce

Rocío Ponce

Redacción Bulevar Sur
Rocío Ponce

Más en Moda