Con la llegada de la Romería del Rocío, las flores vuelven a convertirse en uno de los complementos más importantes dentro de cualquier estilismo de flamenca. Porque en esta romería no solo importa el traje, el peinado o el mantón. Las flores también tienen sus propias tendencias y hasta diferencias claras entre el camino y la aldea. No se llevan igual unas flores para caminar durante horas entre arena y polvo que para un día en la aldea rodeada de tus seres queridos. Para conocer cómo se llevan realmente este 2026, nos trasladamos hasta la aldea de El Rocío para hablar con Carmela Gómez, especialista en complementos de flamenca, donde explican que este año triunfan especialmente los arreglos naturales, los tonos tierra y las composiciones mucho más personalizadas.
Qué flores llevar según el momento
Las flores de camino y las flores de aldea no tienen nada que ver. Durante el camino predominan composiciones pequeñas, cómodas y mucho más naturales. Margaritas silvestres, pequeños claveles, flores sencillas y montajes discretos se convierten en los favoritos para soportar las largas jornadas andando bajo el sol. “Normalmente son flores más silvestres y naturales”, explican. Este tipo de composiciones suelen colocarse en la parte superior de la cabeza formando pequeños ramilletes redonditos, normalmente acompañando peinados cómodos y muy funcionales como coletas bajas, trenzas desenfadadas o moños sencillos. La comodidad sigue siendo fundamental también en los complementos. Igual que ocurre con las batas rocieras o el calzado, las flores deben acompañar el movimiento y aguantar el ritmo del camino. Por eso triunfan especialmente las composiciones ligeras y fáciles de colocar. Además, este año los tonos verdes, marrones, beige y tierra dominan claramente las tendencias rocieras. “Los verdes y los tonos tierra están pegando muy fuerte este año”, aseguran. A ellos se suman otros clásicos que nunca desaparecen del todo como el rojo, el buganvilla o el coral, otro de los colores que más veremos durante esta romería.
Sin embargo, cuando llega el momento de instalarse en la aldea, las flores cambian completamente. Los estilismos se vuelven algo más sofisticados y los ramilletes también evolucionan hacia composiciones más elaboradas. Aparecen entonces pequeñas rositas, montajes más alargados tipo coronita y flores más delicadas que aportan un aire mucho más elegante para los días grandes del Rocío. “Ya buscamos algo más especial para el viernes, el sábado o el domingo”, explican. Estas composiciones suelen funcionar especialmente bien con trajes más entallados o estilismos más arreglados para las noches en la aldea.
El secreto está en el mantón
Uno de los debates que más se repite cada año gira en torno al uso de flores naturales o preservadas. Aunque muchas personas creen que en el Rocío predominan las preservadas, la realidad es mucho más flexible. Las flores naturales siguen utilizándose muchísimo, especialmente en estilismos de aldea o composiciones más especiales. Todo depende del gusto de cada mujer, del tipo de traje y del resultado que quiera conseguirse. Porque si algo dejan claro los especialistas es que no existen normas estrictas sobre cuántas flores llevar. Frente a la idea de que en el Rocío se usan pocas flores, la realidad depende muchísimo de la personalidad de cada mujer. Hay quienes prefieren composiciones discretas y otras que apuestan por grandes ramilletes mucho más llamativos. “Todo es un conjunto”, explican. El vestido, el mantoncillo, el peinado y hasta la personalidad influyen directamente en la elección final.
Precisamente el mantón o el piquillo se han convertido en una de las claves principales para escoger correctamente el color de las flores. Los expertos aseguran que muchas veces el ramillete se trabaja más pensando en las tonalidades del mantón que incluso en el propio vestido. Lo habitual es introducir pequeños detalles del color del mantoncillo dentro de las flores para conseguir un resultado visual mucho más armónico y elegante. En cuanto a la colocación, también existen diferencias respecto a la Feria de Abril. Aunque la flor elevada sigue funcionando, en el Rocío vuelven cada vez más los antiguos ramilletes triangulares o ligeramente alargados, recuperando esa estética más clásica y tradicional que vuelve a ponerse de moda este 2026.
El pelo siempre recogido
Lo que sí parece mantenerse como norma casi unánime es evitar el cabello completamente suelto. Igual que ocurre en feria, las flores funcionan mucho mejor con el pelo recogido.
Ya sea mediante una trenza, un moño bajo, una coleta o una coca flamenca, los expertos coinciden en que el cabello recogido ayuda a equilibrar el estilismo y soporta mucho mejor las largas jornadas de camino, calor y arena. Por tanto, el pelo siempre debe de ir recogido cuando nos vestimos de flamenca.