Entrevistamos al diseñador de vestuario sevillano Fernando García, nominado al Premio Goya por su trabajo en la película Modelo 77.
Fernando García es ya uno de los veteranos en la categoría de nominados al mejor vestuario en los Premios Goya. Y en 2023 jugará en casa al luchar por un nuevo Goya (ya se lo llevó en 2015 por La isla mínima). Ahora lo hace por su trabajo en la película Modelo 77, una de las que tiene más nominaciones y, por tanto, posibilidades en esta edición de los premios. El sevillano, diseñador de vestuario de todos los proyectos del director Alberto Rodríguez, compagina su trabajo en cine y televisión con el de la firma de moda Antonio García en la que trabaja junto a su hermano Antonio en la capital andaluza y que se llevó el Premio Bulevar Sur Trayectoria en 2017.
El próximo 11 de febrero -y en su ciudad- volverá a escuchar su nombre entre los nominados y se le despertará por quinta vez esa emoción única de recibir un reconocimiento por el trabajo realizado. Bulevar Sur ha entrevistado a Fernando García para conocer los detalles de su trabajo en Modelo 77 y más curiosidades de su trayectoria como diseñador de vestuario y de moda.
¿Cómo afrontas esta nueva nominación a los Premios Goya? ¿Se acostumbra uno a los nervios?
Lo afronto de una manera más natural al ser la quinta. Ya he pasado por este proceso varias veces, pero es normal que siga teniendo nervios. En este caso me veo con más posibilidades que en años anteriores, pero es una lotería y siempre digo que el premio es la nominación y a ver qué pasa el 11 de febrero en Sevilla.
Además, Modelo 77 es una de las películas que opta a más galardones…
Modelo 77 opta a 16 galardones, nos pasó con Isla Mínima, con El hombre de las mil caras fueron 11, casi todo lo que hacemos con Alberto pasa eso. Hay mucha competencia este año con grandes películas y eso quiere decir que hay un gran cine español, es muy emocionante verte con los compañeros, una gala muy de nervios hasta el final y están ellos con los premios de mejor película, mejor dirección… va a ser una gran noche para todo el equipo.

Y acabas de llevarte el premio Carmen del cine andaluz al mejor vestuario por Modelo 77…
Mi sensación es de felicidad. Fue una noche única y súper emocionante con todos mis compañeros premiados.
¿Cómo ha sido el trabajo con Alberto Rodríguez en esta película?
El trabajo con Alberto ha sido muy fácil, he hecho todas sus películas y eso me da una tranquilidad absoluta a la hora de trabajar. Nos conocemos y también nuestros códigos, pero es verdad que cada guion es una historia y hay que darle forma. Trabajar con Álex Catalán, Pepe Domínguez y Yolanda Piña, que hemos trabajado mucho juntos, es un valor positivo porque no es como empezar con un equipo nuevo que muchas veces coges el punto en las últimas semanas. Aquí desde la preparación todo fluía y es buenísimo.

Y el trabajo de documentación previa, ¿cómo sueles hacerlo?
Siempre nos leemos el guion como primer contacto, nos reunimos con dirección y producción y nos cuentan el tipo de película. En este caso, estando basada en una historia real nos dieron un archivo de documentación y lo podéis ver en los créditos de la película. Estaba ese trabajo previo muy interesante y luego, por mí mismo fui buscando en películas de la época, para mostrar esa Barcelona con familias, presos, uniformes, gente cotidiana por la calle de la Barcelona de los 70 que no era igual que la Sevilla de la misma época. Trabajé con casas de alquiler como Peris, Cuarto ropero y Disfrazarme de Barcelona, son un gran apoyo porque así construimos muchas piezas y alquilamos gran stock para darle forma y vida a la figuración y a muchísimos personajes.
¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado con Modelo 77?
Creo que ha sido que en total eran 80 actores, además de los principales y protagonistas. Aunque solo tengan una frase yo tengo que vestirlos igual. Tuvimos que doblar el equipo porque era mucho volumen de ropa, de logística y fue un reto montar esa dimensión de vestuario, sentía que era un Corte Inglés de los 70 para las diferentes clases sociales, fue un gran reto. Y, por supuesto, con una intención de color pardo y cálido que nos venía bien para el que se pretendía con la cárcel y todo eso en muy poco tiempo.

¿Qué destacarías de la moda de la época?
Siempre que hablamos de los 70 nos vamos a las campanas, el cuello pato, etc pero eran familias humildes que iban a ver a los familiares presos y es el vínculo que tenían con el exterior. Hemos hecho mucha documentación de fotos, álbumes antiguos, de familias… Me gustaba mucho buscar joyitas de segunda mano como rebecas o bolsos de los que no encuentras luego en las casa de alquiler. Fue un recorrido muy bonito.
El diseñador de vestuario suele tener debilidad por algún personaje en cada proyecto… ¿en este quién ha sido?
Pino interpretado por Javier Gutiérrez era un bombón para nosotros. Era un personaje muy peculiar y eso hacía que su look fuera muy especial. Sus camisas, sus gafas, su barba…
Y de toda tu carrera, ¿a cuál recuerdas con más cariño?
El personaje de Teresa en la serie La Peste. No he vuelto hacer nada así y todavía la recuerdo, fue maravilloso construirla y darle vida.

Tienes esas dos vertientes de diseñar vestuario y diseñar colecciones y moda a medida para clientas en la firma Antonio García… ¿qué te aporta a nivel profesional cada una?
Es muy diferente y me aportan muchísimo las dos. Cuando diseñas un personaje, hay una narrativa escrita y tienes que crear a partir de ello y del director. Al diseñar para una clienta, lo haces pensando en un evento, en su gran día, en ella… y es totalmente diferente.
Has trabajado para cine y televisión, ¿sientes de verdad que se han fundido las fronteras entre ellas?
Es verdad que la televisión con las series está en un gran momento. Tenemos muchas plataformas y eso genera mucho más contenido, ya están al mismo nivel, hasta se hacen series mejores que películas porque está todo más integrado.
¿Con qué proyecto estás que puedas contarnos o qué está a punto de estrenarse…?
Ahora mismo estoy con Antonio García, acabo de terminar la película de Daniel Calparsoro, Todos los nombres de dios con Luis Tosar e Inma Cuesta y se va a estrenar el 15 de febrero la serie La chica invisible en Disney+ y la mini serie El hijo zurdo a partir de primavera en Movistar+. Ahora me apetece mucho estar en Sevilla en el taller con las novias y las invitadas un tiempo y después, en primavera me espera un nuevo proyecto por aquí también del que aún no puedo contar nada.