Qué ponerte (y qué no) en el Pescaíto: las tendencias de la Feria de Abril que dictan las firmas sevillanas

Diseñadores y firmas locales revelan los errores más comunes, los colores clave y los trucos para acertar en la noche más emblemática de la Feria de Sevilla

La primera edición de Cápsula Pescaíto no solo sirvió para ver sobre la pasarela las tendencias que marcarán la Feria de Abril, sino también para escuchar a las firmas sevillanas sobre cómo debe vestirse una de sus noches más emblemáticas. El estilo del pescaíto tiene sus propias reglas, aunque estas se reinterpretan cada año.

El error más común

Si hay una idea en la que todas las firmas coinciden es en lo que no se debe hacer. El error más repetido es claro: vestirse de flamenca. La noche del pescaíto exige otra vestimenta. A ello se suman otros fallos habituales, como elegir un calzado incómodo, que puede arruinar no solo la noche, sino el resto de la Feria, pasar frío por priorizar la estética o “inventar demasiado” alejándose de las raíces. También se advierte sobre excesos, como los vestidos demasiado cortos o combinaciones poco equilibradas.

Colores y estampados

En cuanto a los colores, el negro sigue siendo una base indiscutible, especialmente combinado con rojo. Este último, junto al buganvilla o el lima, se perfila como uno de los tonos protagonistas de la temporada. Sin embargo, más allá del color, los estampados ganan fuerza. Los lunares , reinterpretados, y las rayas aparecen como una de las apuestas más repetidas para esta edición.

La comodidad se impone como una de las prioridades, pero siempre adaptada al calendario. Las firmas recuerdan que no es lo mismo una Feria que cae en abril, donde conviene apostar por tejidos algo más gruesos que abriguen ante las bajas temperaturas de la noche, que una en mayo, donde predominan los tejidos ligeros, frescos y con caída para hacer frente al calor. En cualquier caso, coinciden en la importancia de elegir prendas fluidas, que no pesen y que permitan moverse con facilidad.

Cómo acertar si no eres de Sevilla

Para quienes se enfrentan por primera vez a la Feria, las firmas lo tienen claro: respetar el código sin caer en el disfraz. La recomendación pasa por incorporar elementos reconocibles, como un mantón, un clavel o un buen pendiente. “Menos es más” es otra de las claves que se repiten, junto a la importancia de dejarse aconsejar y apostar por piezas con identidad. Entre las opciones más repetidas destacan los conjuntos de dos piezas, las faldas con vuelo y los vestidos favorecedores. A ello se suman mantones, flores en el cabello y una estética cuidada pero natural.

Si hay un elemento capaz de transformar un look, ese es el complemento. Mantones,  especialmente artesanales, pendientes, collares o incluso una corbata en el caso masculino se convierten en piezas esenciales.

Corbata sí, pajarita no: así viste el hombre en la Feria

En clave masculina, la corbata se consolida como el elemento imprescindible, incluso más allá del traje clásico, combinada con chaquetas de lino o americanas más relajadas junto a pantalones de vestir, ofreciendo alternativas más ligeras y adaptadas a la noche del pescaíto. En este contexto, aspectos como el nudo, el largo o la colocación del cuello se consideran fundamentales para un resultado impecable. También ganan peso los gemelos como guiño de originalidad. Frente a ello, hay un consenso claro sobre lo que no tiene cabida: la pajarita queda descartada para esta cita.