Este lunes el El Corte Inglés de San Juan de Aznalfarache (Sevilla) se ha inaurado el exclusivo espacio de la firma de joyería Suárez. Esta es la tercera boutique que la prestigiosa marca tiene en la provincia, después de las de El Corte Inglés de Nervión y Plaza del Duque.
Con una superficie comercial de 69 m2, la boutique de Suárez cuenta con cuatro mesas de exposición, una vitrina y una mesa de venta. El cuero, la rafia o el hierro son parte de los materiales elegidos para su decoración. Sus vitrinas de cristal multifacetadas favorecen la accesibilidad y permite percibir el valor y la belleza de cada una de las piezas expuestas. Es un espacio íntimo que crea una elegante atmosfera que acoge al cliente en cuanto entra.
Para la inauguración de este punto de venta han contado con la presencia de Gabriel Suárez, actual director creativo de la firma, que ha concedido una entrevista a Bulevar Sur.
Suárez en Sevilla
Nueva boutique de Suárez en El Corte Inglés de San Juan de Aznalfarache. ¿Qué supone este nuevo paso para vuestra expansión en estos momentos complicados que vivimos con el Covid-19?
«Para nosotros la salida de la pandemia ha sido mucho mejor de lo esperado. Teníamos un plan trazado justo antes y, como confiamos en nuestro proyecto, decidimos seguirlo. En ese plan había una expansión potente con El Corte Inglés con el que vamos a abrir muchas tiendas hasta el 2023. Dentro de esa expansión Sevilla era una ciudad importante para nosotros. En Nervión llevamos 10 años funcionando muy bien y entraron otros dos, la de El Duque hace un año y San Juan que también consideramos que puede traer un público distinto, un perfil que creemos que también nos irá muy bien».
¿Cómo es vuestro cliente y mercado en Andalucía?
«Empezamos hace ya muchos años, casi 15, con la primera tienda en Marbella que luego nos movimos a Puerto Banús. Y desde hace 10 años en Sevilla donde siempre nos ha ido espectacular. Andalucía es de las comunidades donde la expansión será más grande, hemos abierto en El Corte Inglés de Málaga hace 6 meses y tenemos planificado hacerlo en la calle Larios a finales de mayo o principio de junio de 2022. También llegaremos a El Corte Inglés de Córdoba a finales del 2022. El cliente de Suárez apuesta por una marca de prestigio y que aunque tiene muchos años de historia, para 80 años ya, es una marca viva y muy contemporánea. Creo que eso ha calado en el cliente de toda España y especialmente en Andalucía, que es donde mejor respuesta tenemos después de Madrid y País Vasco».
Expansión de puntos de venta físico, pero también tenéis la venta online. ¿Tiene el mercado digital de las joyas una dificultad extra?
Está claro que el digital ayuda, aporta y, sobre todo, le da facilidad al cliente. Intentamos que dentro de que la experiencia sea digital ofrezca un servicio tan bueno como el de la tienda física. En Suárez tenemos a dos personas permanentemente conectadas al email y teléfono para resolver dudas de esas compras digitales. La joyería es un mundo a veces desconocido para muchos y la tranquilidad de poder hablar con alguien que conoce el producto da ese último empujón a la compra. No solo por el precio elevado del producto, es algo que muchos no estan acostumbrados a comprar y necesitan de ese asesoramiento y recomendación.
¿En qué momento de su historia diría que está Suárez?
«Estamos en un momento clave. Primero por el relevo generacional, mi padre y mi tío siguen en el negocio pero no podrán estar mucho tiempo más porque tienen más de 60 años. Los jóvenes estamos tomando el relevo en decisiones importantes, aunque aún las compartimos con ellos, cada vez se ven más influenciadas por la tercera generación. Y también porque es un momento dulce, aunque hemos pasado momentos delicados emocionalmente en estos dos años, las crisis te destacan de los demás si has hecho las cosas bien y sales con más energía. Eso lo estamos viviendo en el retail que sufre evidentemente, pero nosotros casi llegando a cifras del 2019 y eso ya nos da confianza para el futuro. Que hayamos recuperado tan rápido esos niveles de venta pre-Covid nos transmite confianza en el proyecto, que la marca es sólida y tenemos todo para seguir mejorando».
Una joya es…
¿Cómo entendéis la joyería en Suárez?
«Para nosotros la joyería es emoción, cuando compras una joya es para un momento importante de tu vida. Por un tema de pareja o compromiso, pero muchas veces en los últimos años se ha convertido en un autorregalo conectado a momentos importantes a nivel profesional, personal…. Muchas veces comparo ese momento con el de hacerte un tatuaje, comprar una joya que sella un momento vital que quieres recordar por siempre».
¿Qué tipo de joyas busca la mujer actual?
«En los últimos años hemos trabajado en un tipo de joyería conectada con el mundo de las emociones, por ejemplo, con los amuletos. Es un concepto que nos gusta porque no es solo algo bello, también cuenta historias, es algo muy potente y diferente a la joyería tradicional de compromiso. No es una alianza o un solitario, tiene más carga de diseño y se vincula con emociones con las que se identifica el cliente».
¿De qué manera traduce las tendencias Suárez?
«La joyería no es moda, aunque evidentemente hay tendencias. Por ejemplo hace unos años entró fuerte el oro rosa que no se había trabajado en años, ahora parece que vuelve el oro amarillo, la perla tiene momentos en los que vuelve y otros en los que da más pereza… Nosotros no nos guiamos mucho por ello porque la joya es algo para toda la vida y está pensada para pasar de generación en generación, por ejemplo, como con un diamante».
Para ese momento tendencia tenéis la firma Aristocrazy, ¿no?
«Sí, ellos están muy adjetivamos por la moda, pero nosotros no. En Suárez hemos creado un tipo de joyería que nadie se atrevía a hacer por concepto y por diseño. Las colecciones de amuletos de Frida, Orión y la de Romeo y Julieta son ejemplos perfectos y ya se han convertido en iconos en nuestra marca. Considero que hemos sido muy valientes en ese sentido. Queremos mantener las colecciones tradicionales que son muy importantes, pero también otras más arriesgadas y creativas. También seguiremos haciendo colaboraciones con el mundo de la cultura y el arte. En 2021 hemos hecho dos muy potentes. Una con el escritor Antonio Muñoz Molina, inspirada en su novela ‘El invierno en Lisboa’, y la semana pasada presentamos una con el director de cine Pedro Almodóvar recordando su película ‘Tacones Lejanos’. Consideramos que es algo que nos da prestigio y es una forma de decir que la joyería también es un arte. Al menos la que nosotros hacemos y conectarnos con otras disciplinas transmite eso».
El futuro de Suárez
¿Cómo es el proceso creativo de cada nueva colección?
«Para decidir una nueva colección nos inspiramos en lo que nos emociona y que creemos que también a los demás, sin pensar demasiado en el marketing. Evidentemente cada uno tenemos las piedras que más nos gustan, a mí especialmente el diamante y el zafiro, pero es algo muy personal».
¿Qué has aprendido de tu familia de tradición joyera y que aplicas en tu trabajo a diario?
«A mi abuelo no le conocí porque falleció muy joven, en un accidente de tráfico, cuando mi padre todavía no tenía hijos, tenía unos 28 o 29 años. Nos han transmitido muchas cosas que vienen de él, sobre todo a nivel profesional siempre les dijo que controlasen cada paso del proceso creativo en casa. Eso quiere decir que todo se diseña dentro, tenemos un equipo que diseña a mano y en 3D que consigue el prototipo en la oficina. Algo que nos facilita la vida mucho para hacerlo todo con más precisión y detalle. Personalmente compramos cada piedra que entra en Suárez, contamos con un equipo de gemólogos grande y tenemos nuestros propios talleres. Todo eso en España no lo hace prácticamente nadie o quizá algún pequeño joyero, pero no en estos niveles de producción. Ese control del proceso nos da muchos beneficios sobre todo en cuanto a la calidad-precio. Mi padre siempre remarca y tiene grabada a fuego la honestidad. Si conseguimos buenos precios por comprar directamente en origen (Asia, Colombia, etc) por eliminar intermediarios no significa más margen para nosotros sino mejor precio para el comprador. Esa honestidad durante tantos años ha conseguido el prestigio que tenemos hoy».
¿Cuáles son los retos de Suárez de cara al futuro?
«La idea es ser los líderes absolutos de la joyería en España y también en cada ciudad en la que estemos presentes. Y luego ir dando pasitos pequeños, pero continuos fuera de España. Tenemos ya una tienda en México y el año que viene abriremos otras dos. Iremos poco a poco abriendo nuevo mercado porque pensamos que nuestro futuro está en expandir la marca Suárez más allá de nuestras fronteras».
¿Dónde queda la joyería masculina?
«En mi caso soy un mal embajador porque me molesta todo… (bromea). En otros países sí que veo esta tendencia, por ejemplo, los ingleses y americanos que suelen llevar sellos familiares. En ciertos mercados está llegando y a España llegará, nosotros en 2022 lanzaremos una pequeña línea masculina con un diseño muy elegante y muy nuestro. Vamos a poner ilusión y energía en estas piezas para hombre».
¿Por qué nunca se falla regalando una buena joya?
«Tiene muchas cosas positivas regalar una joya. Primero porque es algo muy emocional y lo veo en mi casa. Mi madre recuerda regalos de joyas, pero no un bolso o un abrigo. La joya crea un reacción diferente y más emocional en la persona que la recibe. A largo plazo encima es una buena inversión, un diamante dentro de 50 años valdrá mucho más que hoy. Actualmente además estamos muy preocupados con mantener la artesanía y comprar menos cosas, pero mejores. La joyería en ese sentido es el máximo exponente de una compra racional y duradera. Para mí una mejor compra que una joya… complicado».