Luis Enriquez, marido de Susana Grisso, compró la guayabera rosa de su boda en una tienda de Sevilla: “Fue después de ver a Morante”

El empresario deja a un lado el clásico traje de novio para apostar por una guayabera confeccionada a medida por una histórica firma sevillana

En el enlace entre Susanna Griso y Luis Enríquez, celebrado este fin de semana en la Costa Brava, ambos han querido alejarse de los convencionalismos para convertir sus estilismos en una prolongación del carácter que ha definido toda la celebración: naturalidad, elegancia y ausencia de artificios. Mientras la periodista ha confiado una vez más en la diseñadora Rosa Esteva, fundadora de Cortana, para firmar un vestido de profundo valor sentimental, Luis Enríquez ha sorprendido con una elección poco habitual en una boda civil: una guayabera confeccionada a medida en color rosa fresa, una prenda que rompe con el tradicional traje oscuro. Desde la preboda celebrada junto al mar hasta la ceremonia, el objetivo ha sido crear un ambiente relajado, mediterráneo y cercano, donde la comodidad tuviera tanto protagonismo como la elegancia.

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Una guayabera con sello sevillano

Detrás de esta pieza se encuentra Camisería Galán, una de las firmas de moda masculina con más tradición de Sevilla. Fundada en 1905, la casa lleva más de un siglo especializada en sastrería, camisería y prendas confeccionadas con tejidos naturales, convirtiéndose en un referente para quienes buscan un equilibrio entre la confección artesanal y la elegancia contemporánea. Entre todas sus creaciones, la guayabera ocupa un lugar destacado dentro de su identidad. Tradicionalmente asociada a climas cálidos y celebraciones al aire libre, esta prenda ha evolucionado en los últimos años hasta convertirse en una alternativa cada vez más habitual para bodas celebradas en destinos costeros o durante los meses de verano. En el caso de Luis Enríquez, la elección de un tono rosa fresa aporta un matiz aún más personal, alejándose de los clásicos blancos o beis que suelen dominar este tipo de estilismos.

La historia de la guayabera también tiene un componente emocional. La prenda fue un regalo de Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta de El Español, quien quiso tener este detalle con el empresario con motivo de su boda con Susanna Griso. Más allá del valor material, el gesto convierte la pieza en un recuerdo ligado para siempre a uno de los momentos más importantes de la pareja. Durante décadas, el traje oscuro ha sido prácticamente la única opción para los novios. Sin embargo, las bodas civiles y las celebraciones al aire libre han ampliado el abanico de posibilidades. La guayabera representa precisamente esa nueva forma de entender la elegancia masculina. Su estructura ligera, los tejidos naturales y la comodidad que ofrece la convierten en una opción especialmente adecuada para ceremonias celebradas junto al mar o en destinos donde las altas temperaturas invitan a abandonar las fórmulas más rígidas. Luis Enríquez completa el conjunto con un pantalón en tono caqui, una combinación que mantiene el equilibrio cromático y refuerza el aire relajado que ha acompañado toda la celebración.

Así es la guayabera de lino que eligió Luis Enríquez

La pieza elegida por Luis Enríquez es una guayabera de lino 100 % en un llamativo tono burgundy o berenjena, confeccionada con cuatro bolsillos delanteros con tablones, dos tablones en la espalda y cuello cutaway sin botón, un diseño que combina la estética tradicional de esta prenda con un acabado contemporáneo. El modelo, que forma parte del catálogo de Camisería Galán, tiene un precio de 79 euros, una cifra que demuestra que la elegancia artesanal no siempre está ligada al lujo. Elaborada íntegramente en lino, su tejido ligero y transpirable. 

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Una boda fiel a su estilo

Más allá de la elección estética, el estilismo también pone el foco sobre el trabajo de firmas artesanales españolas que continúan defendiendo la producción local y los procesos tradicionales. En un momento en el que la moda masculina recupera el interés por la confección a medida, apostar por un taller centenario como Camisería Galán supone también un reconocimiento al saber hacer de la industria textil nacional. La elección conecta, además, con otra de las decisiones de la pareja. Mientras el novio ha confiado en una firma histórica sevillana para su guayabera, Susanna Griso ha vuelto a depositar su confianza en Rosa Esteva, la diseñadora de Cortana que la ha acompañado en algunos de los momentos más importantes de su trayectoria personal y profesional.

Desde el primer momento, la pareja dejó claro que no buscaba una ceremonia marcada por el protocolo clásico, sino una celebración coherente con su forma de entender la vida. La preboda, organizada en la playa de Sa Conca, ya anticipaba ese ambiente relajado que finalmente se trasladó al gran día. En ese contexto, la guayabera rosa fresa de Luis Enríquez no supone una excentricidad, sino una elección plenamente integrada en el espíritu de la boda: una apuesta por la comodidad, la personalidad y la moda hecha en España, demostrando que la elegancia masculina también puede construirse lejos del tradicional traje de ceremonia.