Pilar Vera, diseñadora de moda flamenca: “El vestido que lució Jessica Bueno representa el luto que llevo dentro”

Bordados, volantes y tejidos naturales protagonizaron la nueva colección de Pilar Vera, 'Sin tiempo'

Mientras algunas firmas persiguen la inmediatez, otras construyen desde la permanencia. Pilar Vera, diseñadora de moda flamenca, pertenece a esta última categoría. Con más de dos décadas de trayectoria y presencia en prácticamente todas las ediciones de SIMOF, volvió a trazar su propio camino con ‘Sin tiempo’, una colección que se alzó como declaración de principios frente a la velocidad de la moda actual. Lejos del ritmo acelerado de las tendencias, ‘Sin tiempo’ se gestó en la intimidad del taller. La propia diseñadora explicó que el origen de la colección estuvo en el primer traje que comenzó a crear a partir de un bordado especialmente elaborado. Aquel punto de partida le hizo comprender que estaba ante un trabajo que exigía detenerse, dejarlo fluir y olvidarse de los tiempos, los gastos o las prisas.

Diseñar desde el disfrute

Pilar Vera describió el proceso creativo como un espacio de libertad, donde el comienzo es siempre la parte más emocionante. “Te ilusionas con una tela, con una idea, y luego el resultado no es exactamente lo que imaginabas, pero te está gustando, lo estás disfrutando”, relató. Para ella, todo el tiempo de creación es un disfrute, aunque reconoce que la incertidumbre llega después, cuando la colección se enfrenta al público. Ese mismo espíritu fue el que la llevó a recordar sus inicios, cuando confeccionaba trajes para amigas “por amor al arte”, como forma de agradecimiento a quienes la ayudaban en su día a día. Aquellos primeros encargos despertaron el interés de su entorno y marcaron el inicio de una trayectoria que, con el paso de los años, se ha consolidado en el panorama de la moda flamenca.

La colección, en detalle

Sobre lienzos de lino, gasas vaporosas y algodones estampados de diseño propio brotaron bordados de claveles y lirios, mangas transparentes que velan sin ocultar y cintas de terciopelo en colores vivos que rompieron la sobriedad de los tejidos naturales. Los encajes, las tiras bordadas y los mantones pintados a mano elevaron cada diseño. El color, sello indiscutible de la casa, partió de los clásicos blanco, negro y rojo, para desplegarse hacia una paleta luminosa que reforzó la identidad de la colección.

La diseñadora explicó que la colección fue creciendo a medida que avanzaba el proceso. Cada nuevo diseño terminaba superando al anterior. Tras introducir mangas bordadas en la pasada edición, este año decidió ampliar ese trabajo hacia los volantes, donde el bordado adquirió aún mayor protagonismo. Entre todas las piezas, hubo una especialmente significativa: un vestido negro, bordado y con encajes, que lució Jessica Bueno en la pasarela. Una creación que no estaba prevista en el diseño inicial de la colección, pero que terminó convirtiéndose en uno de los más especiales. Para Pilar Vera, ese traje representó de forma íntima el luto que llevaba dentro.

Cinturas ceñidas, escotes en pico y mangas largas

Las siluetas se construyeron a partir de los códigos esenciales del traje de flamenca: cinturas ceñidas, escotes en pico y mangas largas llenas de carácter. Los volantes, trabajados en distintas capas y tamaños, canasteros de gran caída y volantes de capa bordados que aportaron profundidad. A ello se sumó una cuidada disposición geométrica de capas y terminaciones. 

‘Sin tiempo’ fue también un homenaje a la artesanía en su sentido más noble. Cada diseño nació del diálogo entre manos expertas: los pendientes de porcelana de Alma de Rocío trasladaron a la joyería los motivos bordados en mantoncillos y volantes; las peinas de Artesanía Carvajal aportaron ese gesto clásico que nunca pierde vigencia; y los abanicos de Olivier Bernoux, creados desde su taller en la plaza del Museo, reinterpretaron este accesorio desde la alta costura.

Pilar Vera reconoció que el proceso estuvo exento de esfuerzo y agobio, pero también afirmó que todo cobra sentido cuando ve a las modelos sobre la pasarela. “Cuando sales y las ves vestidas, merece la pena”, resumió, confirmando que ‘Sin tiempo’ no es solo una colección, sino una forma de entender el oficio.