Entrevistamos a la empresaria que ha sido testigo de la evolución de diseñadores y trajes en los 22 años de historia de la feria
Un año más y ya van 22. Simof, el salón internacional de la moda flamenca, vuelve a celebrarse en Sevilla del 4 al 7 de febrero con la misma ilusión de siempre, diseñadores referentes y nuevos talentos del sector que dinamizan y hacen crecer todo lo que rodea al traje de flamenca. Entrevistamos al alma máter de Simof, Raquel Revuelta desde su agencia Doble Erre, que reconoce que no fue fácil sacar adelante las primeras ediciones de una feria cuya ilusión era poner en su sitio el arte de nuestro traje regional. El resultado es haber sacado a la luz un sector que empieza a recuperarse tras unos años de crisis.
¿Cómo surgió la idea de crear Simof?
Acababa de aterrizar en Sevilla y de crear mi empresa y me propuse dinamizar el sector de la moda en un lugar en el que prácticamente no existía, en el sur de España. Entre las cuestiones que valorábamos, obviamente entendíamos que lo más lógico y coherente era crear un espacio para la moda flamenca, cosa que no existía. No existían empresas, lo que había sobre todo era una economía sumergida, había desfiles muy puntuales y se hacían muy pocas cosas y nada profesional. No existía un sector de la moda flamenca, los diseñadores entonces eran modistas que estaban en sus casas y las clientas íbamos allí a hacernos los trajes. Todo esto estaba a años luz de lo que tenemos actualmente.
¿Cómo eran aquellas primeras ediciones?
Al principio a todos los que pertenecían a este sector les sonaba a chino, no había antecedentes de nada parecido ni estaban acostumbrados a esto a nivel profesional. No hacían colecciones, trabajaban con trajes sueltos para cada clienta, era una costura a medida a excepción de pocas empresas que los hacían en serie. Simof se acogió con expectación, pero las primeras ediciones fueron muy difíciles de sacar adelante, no se confiaba del todo en las consecuencias tan positivas que podría tener para los diseñadores, para la evolución del traje de flamenca, la promoción y la economía del sector de la moda flamenca. Simof ha sido una revolución en el sector de la moda flamenca y lo ha colocado en su sitio. Ahora todo el mundo habla del sector de la moda flamenca.
De dos desfiles con 40 trajes de flamenca el primer año hemos pasado a más de 1.500 trajes en 2016
¿Hasta dónde llega la moda flamenca?
Gracias a Simof, que se cubre por agencias internacionales, las imágenes de los desfiles dan la vuelta al mundo y han convertido la moda flamenca en un atractivo para todo el planeta. La repercusión que tienen esas imágenes es tremenda y en lugares insospechados, desde Japón y China, por supuesto, hasta Dubai. De hecho, una de las cinco imágenes más vistas según el New York Times fue una del certamen de noveles de Simof y eso es un éxito para el sector importantísimo. También no cabe duda de que los diseñadores internacionales beben y se inspiran en nuestro traje de flamenca.

¿Cómo ha ido evolucionando Simof a lo largo de los años?
Recuerdo que arrancamos con dos desfiles de profesionales eran Justo Salao y Pilar Vera y el certamen de noveles diseñadores. De presentar unos 40 trajes a más de 1.500 que veremos en esta edición de 2016. Algo que comenzó siendo un proyecto privado, pequeñito y muy interesante para el sector, que se celebraba en el Hotel Alcora. El evento fue creciendo y se convirtió en una pequeña feria profesional con stands, cada vez iba siendo mayor el público y los diseñadores que participaban, el hotel dejó de estar capacitado para albergar Simof. Recuerdo colas impresionantes de personas, de coches… Entonces Fibes se interesó, entendían que Simof es una feria que debe asumir el Ayuntamiento de Sevilla como iniciativa y ahora es institucional, de Fibes, y es la única feria profesional que existe de moda flamenca.
Desde el principio hubo espacio para los nuevos talentos
Entendíamos que además de los jóvenes, existían muchas señoras que estaban en sus casas y que querían empezar en este mundo, ellas también eran noveles. De aquellos noveles descubiertos por nosotros destacan hoy Ángeles Verano, Juana Martín, Sergio Vidal y muchos más que ahora mismo están consolidados y con una trayectoria.
Más de dos décadas siendo sido testigo de excepción de la evolución del traje de flamenca. Con la distancia de ese tiempo, ¿cómo has visto esos cambios?
Ha sido increíble y muy emocionante ver cómo ha evolucionado el sector, la mentalidad del diseñador, la mentalidad del estudiante que quiere hacer trajes de flamenca y por supuesto el traje en sí. Esto tiene sus detractores, hay muchos puristas que no comprenden esa evolución, pero yo creo que en la variedad está la riqueza y que debe de existir un traje de flamenca para todos.
Subir el traje de flamenca a una pasarela y crear un sector hace que el diseño entre en juego
Por supuesto, es que ahora mismo el traje de flamenca tiene un importante componente de diseño y de tendencia, algo que no ha logrado ningún otro traje regional, es algo insólito. Es un traje que está vivo, que cambia cada año y que evoluciona pero guarda el rigor, unos lo hacen más y otros menos. A mí me ha encantado la evolución del tejido, antes solo se utilizaban sota, caballo y rey y ahora cualquier tejido cabe. Desde el más noble como una seda salvaje hasta el denim, pasando por el popelín de toda la vida o por el punto. Ha sido muy bonito saber que esta evolución, en parte, es consecuencia de Simof.

Además del traje en Simof se ha visto crecer también el sector de los complementos de flamenca
Otra de las cosas que ha hecho Simof es haber promocionado y promovido el complemento. Antes eran pocos y ahora hay diseñadores de complementos que se atreven con más materiales y más variados y no solo los accesorios, también con el tema de los zapatos, flores, mantones… Y es una alegría ir a la feria y ver en el Real un reflejo de lo que ha propuesto Simof a través de los diseñadores.
También la crisis ha azotado la moda flamenca durante estos últimos años
Todos hemos pasado unos años de crisis tremenda y ha afectado al sector de la moda flamenca. Si en la época de bonanza nos comprábamos un traje al año, en los últimos a lo mejor no lo hacías y reciclábamos los que teníamos y eso ha supuesto un importante daño a los diseñadores. Me alegra darme cuenta de que efectivamente de nuevo se recupera el dinamismo de años anteriores, se nota la alegría en los diseñadores y la ilusión, con colecciones más espectaculares y el ánimo de antes. Eso es muy importante para el sector.
Si abrimos tu armario, ¿qué tipo de trajes de flamenca nos encontraremos?
Soy de las clásicas, me cuesta ponerme un traje de flamenca que no sea extremadamente riguroso aunque en los últimos años estoy algo más flexible por ejemplo con el mantón. Me gusta que marque la figura de la mujer, pero también ajustarme a las tendencias y a veces si se ha llevado la manga a la muñeca pues la he llevado o cuando empezaron los trajes cortos. Le doy mucha importancia al complemento y soy muy detallista.
Los jóvenes diseñadores son la savia nueva del sector de la moda flamenca y van a dar mucho que hablar
¿Qué valoras de los diseñadores consolidados de moda flamenca?
Lo que me sorprende de Lina, Pilar Vera, Margarita Freire, Sonibel… Los que siguen ahí después de tantos años, guardan su sello personal pero cada año se renuevan. Son un referente, como el caso de Lina que ahora han tomado el testigo sus hijas y ya se ve ese sello de Lina madre pero con la frescura de ellas, la madurez de Pilar Vera y su costura y la seriedad de un traje importante. Ver cómo continúan 20 años después siendo diferentes, pero con la misma personalidad.
¿Y qué te llama la atención de los nuevos diseñadores como Pedro Béjar o Ernesto Sillero?
Me encanta su actitud y frescura y esa manera de concebir la moda flamenca de forma similar a la urbana. Son de otra escuela, están muy bien formados, valoran la pasarela profesional y la afrontan de otra manera. Aúnan lo empresarial y comercial con criterio y son valientes, a mí me ilusiona esta nueva hornada de jóvenes diseñadores que son la savia nueva del sector de la moda flamenca y van a dar mucho que hablar, sin desmerecer a los consolidados que para nosotros es un honor tenerlos.