Naturaleza, vida, resurgir. La colección es una oda a la frescura, la juventud, sin artificios ni sofisticación. La belleza exultante que no necesita más.
Los distintos tonos verdes que nos ofrece un paisaje, el color de los pétalos de las rosas, desde empolvados a fucsias, representan una primavera que acaba de nacer, una nueva etapa llena de color y vida. La pureza del blanco, sello de la firma, cierra el desfile para invitarnos a soñar, sin barreras. Todo vale, todo encaja, todo es posible.
Con “Vida Mía”, Mi Abril presenta también un grupo de trajes de lunares, fieles a su sello de no dejar atrás la esencia flamenca. En este caso son diseños en blanco y negro, algo neutros, pero que siempre está de moda. Imperecederos.
Formas: Trajes de línea evasé, entallados hasta la cintura o la cadera, que se abren en la zona inferior para conseguir movimiento, vuelo… Mangas largas cortadas al bies, terminadas con volantes grandes y adornos donde se concentra toda la atención.
Texturas: linos y algodón.
Colores: pastel, fundamentalmente en la gama de verdes y rosas. Detalles coral y negro. Blanco óptico.
Complementos: mantones exclusivos de la firma Barón Terry. Tocados y pendientes hechos especialmente para cada uno de los trajes por la firma Mimoki. Zapatos Mascaró, Genina Calin, Cloui y Lodi.