No te pierdas la crónica de los desfiles de Emprende Lunares, Qlamenco, Málaga de Moda, Pilar Vera, José Galváñ, Sara de Benítez, Sara Sanabria, Carmen Raimundo, Miabril y Aurora Gaviño
La primera jornada de SIMOF siempre despierta todo tipo de emociones en los que la viven desde dentro, los nervios de un nuevo reto por delante y la confianza de la experiencia que dan 27 ediciones exitosas. La asociación de diseñadores Qlamenco inauguró oficialmente la de 2023 con un desfile inspirado en la Carmen de Bizet demostrando, una vez más, que la moda flamenca trasciende épocas, disciplinas y todo lo que se le ponga por delante. Además de contar con el icono de la moda, Olivia Palermo, como embajadora de honor, la Semana Internacional de la Moda Flamenca recibió la visita de múltiples caras conocidas del mundo de la moda, la televisión, la alta sociedad y la cultura.
Además de la ilusión y el potencial de los participantes de Emprende Lunares y después del desfile del colectivo Málaga de Moda (con Melisa Lozano, Rocío Montserrat y Teressa Ninú) llegó el turno de una de las veteranas de la pasarela, Pilar Vera. Su desfile fue una fiesta de feminidad y flamencura.
De Pilar Vera a Miabril

La diseñadora, que celebra tres décadas en la moda flamenca, asegura haber vuelto la mirada a los orígenes de la firma. Además de las habituales, se subieron a la pasarela 14 de las modelos que la acompañaron en su debut. María José Suárez también ha sido una de esas modelos invitadas en este desfile, junto Jessica Bueno modelo invitada oficial en todos los desfiles de la jornada. La colección «Ellas» es una especie de antología de la trayectoria de Pilar Vera revisada con la experiencia que ahora atesora. En la propuesta de 2023 manda, sin duda, el lunar, el mantoncillo bordado, colores intensos y señas de la casa como el largo midi y la manga globo. En cuanto a las faldas, un repaso a la evolución vivida desde las clásicas inspiradas en los años 50 hasta las más voluminosas, pasando por el corte canastero de vuelo y por las de superposición de diminutos volantes. Para las mangas, desde finos tirantes a mangas largas y estilizadas.
Sara de Benítez no solo trajo consigo color y volúmenes, también el desfile más entrañable con la mayoría de salidas con looks a juego de madre e niña, además de lanzar una colección para adolescentes. Por su parte, Aurora Gaviño no decepcionó, los que conocen sus desfiles -y su personalidad- saben que es un torbellino de emociones incalculable. Música, danza, moda, artesanía, culturas e inspiraciones… Una mezcla de elementos que nos recuerda a sus propios trajes de flamenca, una seña de identidad bohemia que traslada a cada diseño y que obviamente reinventa una temporada más.

José Galváñ ha tirado de raza para firmar una colección que dibuja una involución de la moda flamenca que va del futuro al pasado para llegar al hoy expresando tradición y origen de diferentes maneras. «Sin evolución desaparecería el arte y sin tradición y sin origen, no se sabría muy bien de dónde viene», asegura. La moda flamenca, de hecho, es una industria precisamente porque eso es una realidad entendida e interiorizada por sus diseñadores.
Carmen Raimundo y Sara Sanabria también presentaron sus nuevas propuestas. La primera con una paleta de colores que va definiendo los preferidos de la temporada que van del lima a los mandarinas y malvas. La segunda se ha inspirado en los años 50 y 60 jugando con las formas para su flamenca atrevida de cuerpos ajustados y escotes.
Con la Escolanía de Los Palacios interpretando temas que fueron del Let it be de The Beatles a la Salve rociera, la firma de Lourdes Montes y Rocío Terry, Miabril, cerró la jornada con una colección que olía a primavera. Un paso más en su flamenca discreta, femenina y llena de detalles que recuerdan a las flamencas de antes con una mirada actual.