SIMOF vibra en su tercer día: una oda a la artesanía de Alcalá de Guadaíra y la madurez de Rosa Pedroche

Del minimalismo campero de Flamentex a la inspiración italiana de Leticia Lorenzo: repasamos los desfiles de Rosa Pedroche, Agus Dorado y el cierre espectacular de Sonibel

La tercera jornada de SIMOF se abrió con un desfile colectivo que funcionó como declaración de intenciones: Camineras. Moda de Caminos y Romeros x FLAMENTEX, una propuesta coral dirigida artísticamente por Pedro González que convirtió la pasarela en un tránsito simbólico. Caminar como rito, como impulso, como destino. Y, sobre todo, vestir el camino sin dogmas. Lejos de la sirena clásica, la colección apostó por siluetas campesinas y cortes a la cadera, faldas evasé rematadas en volantes amplios, mangas de campana y cuerpos de construcción limpia, donde el peso visual se concentra en el bajo. Flores, cuadros, rayas y lunares dialogaron sin jerarquías, no como exceso, sino como lenguaje: una mezcla heredada del campo. El pase, articulado con diseñadores vinculados a Qlamenco, reveló la pluralidad de miradas que conviven en el imaginario romero. 

Zaguán, la nueva propuesta de  Agus Dorado

La jornada prosiguió con ‘Zagüán’, la colección de Agus Dorado, una propuesta que traduce la memoria de los patios andaluces, sus azulejos, luces y geometrías. La firma construye su discurso desde una silueta sirena depurada, entallada hasta la rodilla y resuelta en cascadas de volantes canasteros y en pico, colocados de forma progresiva para dirigir el peso y el movimiento hacia el bajo. Los cuerpos, panelados y perfectamente modulados, afinan cintura y cadera sin rigidez, mientras que las faldas despliegan dobles capas, ribetes en contraste y remates calados que aportan profundidad y ligereza visual. Tonos corales, celestes, rojos intensos y empolvados se convierte en protagonista sobre crepés elásticos, gasas y tules. Las mangas, lejos de ser un mero adorno, equilibran la silueta: campanas controladas, puños con volantes escalonados y transparencias estructuradas que acompañan el braceo sin robar protagonismo a la falda. 

‘41500’: el homenaje de Cristina Vázquez a Alcalá de Guadaíra

Con ‘41500’, Cristina Vázquez tradujo Alcalá de Guadaíra en patronaje: una colección que no se limita a representar su paisaje, sino que lo construye en silueta, color y movimiento. La luz, la vegetación y el pulso artesanal del municipio, marcado históricamente por el pan y la aceituna, se reflejaron en una paleta cromática orgánica y contrastada, donde conviven los blancos harinados, los verdes oliva, los tonos trigo, los azules de ribera y los acentos florales en coral, mostaza y buganvilla. La firma sorprendió con cuerpos entallados y faldas de arquitectura de vuelo, donde el volumen nace de manera progresiva para liberar movimiento sin perder control. A esta base flamenca se sumaron propuestas híbridas, concebidas para mujeres que no visten de flamenca, pero que desean incorporar ese código de feria a su vestimenta desde la actitud. Crepés elásticos, gasas ligeras y organdí en enaguas aportaron ligereza estructural, mientras que los complementos, desarrollados ex profeso junto a Eva Rodríguez Complementos, cerraron el conjunto como una prolongación del diseño, afinando una colección donde cada detalle responde a una misma intención, Alcalá de Guadaíra. 

Art Nouveau y feminidad en ‘Dafne’, de Alejandro Andana

Con Dafne, Alejandro Andana llevó la moda flamenca a un territorio de inspiración Art Nouveau, donde el legado pictórico de Alfons Mucha se plasmó en su nueva propuesta. La colección se construyó como un diálogo entre arte y silueta, en el que las líneas orgánicas no fueron solo un recurso estético, sino una forma de estructurar el cuerpo: curvas que nacen del corte, drapeados y volantes que se abren como corolas, sosteniendo una feminidad natural, envolvente y sin rigidez. La paleta cromática osciló entre marfiles y arenas, seguidos de chocolate oscuro y rosa empolvado; el color se intensificó con corales y fucsias, se templó en turquesas acuosas y culminó en azules noche y negro, donde la bata de cola robó la atención de todo el público. Más conceptual que literal, Dafne situó el detalle y la curva como ejes: cuerpos de entalle impecable, faldas con arquitectura de campana y volantes que florecen en el bajo sin invadir la cadera.

Yolanda Rivas presenta ‘Origen’ junto a Irinoe Complementos

Con Origen, Yolanda Rivas planteó una colección de base flamenca tradicional, pero resuelta con criterios actuales de patronaje y uso. Predominan los cuerpos entallados, con ajuste limpio en pecho y cintura, y las faldas de volumen medido, construidas desde el corte a cadera para abrir el vuelo de forma progresiva. Se ven asimetrías controladas, disposición irregular de volantes y remates, y juego de capas en bajos, con volantes trabajados en distintos anchos para dar movimiento sin exceso de pesoEn tejidos, la propuesta apuesta por materiales ligeros con spandex, que aportan elasticidad y adaptación al cuerpo, favoreciendo una caída más fluida y evitando rigidez en la zona de cadera y muslo. En los looks más estructurados, el volumen se consigue más por construcción de patrón y colocación del volante que por sobrecarga de enaguas. La paleta cromática mantiene la identidad de la firma con rojos y negros, a los que suma fucsias y morados como acentos de temporada. El estilismo se completa con los tocados y piezas artesanales de Irinoe Complementos. 

Rosa Pedroche celebra 22 años de trayectoria

La tarde avanzó con Rosa Pedroche y su colección ‘22’, construida desde un doble hito: los años de trayectoria y una nueva dirección. La propuesta se articula sobre la silueta sirena clásica, con cuerpos muy entallados hasta cadera media o baja y volúmenes concentrados en el bajo, construidos mediante canasteros y volantes de capa. El patronaje, reconocible en la casa, se renueva a través de mezclas de tejidos y recursos actuales en mangas y escotes, sin perder la vocación feriante que define su identidad. La paleta cromática se mueve entre beige, marrones, rojos, corales, fucsias, blanco y negro, con los estampados de rosas como sello de la firma. Predominan los puntos elásticos y crepés con spandex para garantizar ajuste, combinados con tules y organzas rígidas en los bajos, donde se concentra el peso visual. El desfile alternó propuestas más ligeras, pensadas para el primer tramo de feria como un conjunto de dos piezas tipo corsé de lunar blanco y negro, junto con distintas propuestas de traje de flamenca.  

‘Ciao Bella’, de Leticia Lorenzo: Italia como inspiración

Leticia Lorenzo presentó Ciao Bella, una colección que toma como referencia la estética italiana de los años 50, con Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma como punto de partida. La propuesta se articula sobre una silueta flamenca de base sirena, con cuerpos entallados hasta cadera y apertura progresiva del bajo, donde se concentran los volúmenes mediante canasteros y volantes de capa. El patronaje mantiene una línea coherente a lo largo de toda la serie, introduciendo variaciones en mangas, campana, multilayer y farol, y en la disposición de los volantes. Predominan los tejidos elásticos y ligeros, bielastán, crespones y viscosas, que garantizan ajuste y comodidad en el cuerpo, combinados con tules y gasas rígidas en los bajos para sostener la voluminosidad. La paleta cromática recorre distintos paisajes del imaginario italiano, de Nápoles a la costa amalfitana, pasando por Milán y Venecia, a través de contrastes de color y estampación. Como novedad, la firma incorporó una colaboración en complementos con pendientes elaborados en papel reciclado, que introduce un guiño sostenible dentro de una propuesta pensada tanto para la pasarela como para el circuito comercial.

Carmen Latorre, ‘Bailando entre lobos’

En ‘Bailando entre lobos’, Carmen Latorre llevó a pasarela una colección estructurada como viaje interior: tristeza, lucha y plenitud. En patronaje, la diseñadora elevó los talles y buscó vuelos abiertos y comodidad, con variedad de escotes, caja, pico, palabra de honor con camisas o chaquetas, y mangas con volumen. Las texturas acompañaron el arco narrativo: mikados, rasos, encajes tupidos y terciopelos en el inicio; gasas, sedas y tejidos con caída en el tramo de esperanza; y materiales que realzan la figura en el desenlace, culminando con una estampación exclusiva.

‘Poderosa’, de Conso Delgado

Con ‘Poderosa’, Conso Delgado presentó una colección de autor que habla de la fuerza sin urgencia. Siluetas pensadas para sostener el cuerpo, patrones que liberan movimiento y una materialidad entendida como lenguaje emocional: lentejuelas sutiles, seda salvaje reinterpretada y flores intencionadas, no solo decorativas. Una propuesta actualizada del traje de flamenca que apuesta por habitar la presencia más que por exhibirla.

Del Báltico a Andalucía: Atelier Rima y ‘Mares’

Atelier Rima presentó en pasarela ‘Mares’, una colección inspirada en una leyenda del mar Báltico. La firma articula toda la serie sobre una silueta sirena de base entallada, con cuerpos ajustados hasta cadera media y una apertura progresiva del bajo mediante volantes superpuestos, que distribuyen el volumen en distintos niveles para aportar ligereza y movimiento. El patronaje se refuerza con paneles de contraste y capas translúcidas que aligeran la estructura y alargan visualmente la figura, mientras que mangas globo, campana y de capa, rematadas con encajes, equilibran el conjunto desde el torso. La paleta cromática traza un recorrido por azules profundos, turquesas, arenas, blancos salinos, tonos ámbar y destellos dorados, aplicada sobre gasas, tules, crespones y crepés elásticos que priorizan fluidez. Los volantes, más abiertos y menos densos, refuerzan una estética de inspiración marina sin concentrar peso en el bajo. La colección se completa con joyería de ámbar de Formar8, donde técnica y color construyen una propuesta pensada tanto para la pasarela como para su uso real.

‘A ras del cielo’, la propuesta de Sonibel para cerrar la tercera jornada

La jornada se cerró con la propuesta de Sonibel, ‘A ras del cielo’, una colección que imaginó la vida desde un globo aerostático: alegría cotidiana, días de primavera y celebración. La firma apuesta por siluetas sirena muy entalladas, con el volumen concentrado en el bajo a través de canasteros y volantes de capa que aportan movimiento sin rigidez, equilibrados con mangas abullonadas, campana y multilayer. La colección prioriza el confort sin renunciar a la elegancia, con cuerpos ajustados en tejidos elásticos que permiten libertad de movimiento y bajos construidos en tul y organza. En materiales, destacan batistas y algodones ligeros, junto a lunares, perforados, lisos y bordados, sobre una paleta que recorre el arcoíris e incorpora el beige como tono identitario, además de negro y rojo. Los complementos pintados a mano y los mantoncillos bordados directamente sobre el tejido, con motivos de nardos, cierran una propuesta concebida para  concebida para presumir sin sufrir.

Pilar Rubio, los años 20 y 30 

Pilar Rubio cerró con Aura, una colección inspirada en el imaginario estético de los años veinte y treinta, donde el glamour clásico se traduce en una flamenca de líneas rotundas y fuerte presencia escénica. Sobre la pasarela destacaron cuerpos muy entallados que se abren en bajos de gran volumen, construidos a partir de volantes que nacen desde el propio patrón del cuerpo, generando una silueta poderosa, reconocible y de clara vocación teatral.Entre los diseños sobresalieron las propuestas en tonos crudos y dorados con estampación floral, así como los modelos de capas escalonadas que combinan encajes, tules y tejidos ligeros. La paleta, dominada por negro, rojo y verdes profundos, refuerza el contraste entre dramatismo y elegancia, mientras que los complementos de elaboración propia completan una colección concebida como un ejercicio de estilo con referencias al pasado y ejecución plenamente actual. El desfile estuvo acompañado por las voces de Carlos Torres, Alicia Gil, Erika Leiva, Cinta Dorado Ortiz, Eduardo Piña y José Manuel González, que pusieron banda sonora a una propuesta cargada de emoción y teatralidad.

Con más de una década de presencia continuada en SIMOF y tras recibir el Premio Aromas a la mejor diseñadora en 2024, Pilar Rubio volvió a demostrar por qué su firma es una de las más reconocidas del sector. A lo largo de su trayectoria ha vestido a figuras como María Terremoto, Ainhoa Arteta, Laura Gallego, Edith Márquez y Sonia Ferre.