El diseño de Pronovias para la boda de Alejandra Ruiz de Rato en Sevilla mezcla a la perfección la elegancia de las líneas clásicas con elementos contemporáneos

Las bodas comienzan tímidamente a volver a las revistas, redes sociales y también a nuestras vidas. El pasado 8 de mayo en Sevilla se celebró la boda Alejandra Ruiz de Rato, hija de Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’ y de Patricia Rato, y el empresario Ernesto de Novales. Después de conocer otros datos sobre el enlace la pregunta siempre se repite, ¿cómo era el vestido de la novia? Ya tenemos todas las respuestas y detalles sobre su diseño de Pronovias.
El vestido de novia de Alejandra Ruiz de Rato es un ejemplo perfecto de la novia de hoy. Elegante en su conjunto y que combina elementos habituales de las novias contemporáneas (escotes en la espalda, sobrecolas, nuevos adornos para la celebración) con líneas puras y clásicas.
Cómo se diseñó el vestido de novia

Alejandra lució un vestido de novia creado especialmente para su gran día por Alessandra Rinaudo, directora artística de la firma. El precioso diseño, de escote «off-shoulder» realizado en crepé, está formado por un corsé y una falda que cae suave y natural. Su espalda de encaje realza la feminidad y la elegancia del diseño creando un juego de delicadas transparencias. La falda mantiene su maravilloso volumen gracias a la creación de una enagua, acabada con una pequeña punta de chantilly cosida a mano, que respeta el movimiento y la fluidez natural de la misma.
El modelo ha sido confeccionado en el taller de la Maison y se le han dedicado más de 250 horas para su confección. Destacan también el maravilloso trabajo que supuso la creación de la sobrecola extraíble, de tres metros de largo, realizada en crepé y forrada con organza de seda. Y el velo, una maravillosa mantilla antigua, perteneciente a la familia de Alejandra Ruiz de Rato, sujetado al pelo con un broche realizado por Joyería Suárez para la ocasión.
Cambio de estilo en la celebración

Una vez finalizada la ceremonia religiosa, la novia quiso mantener la estructura original del vestido, pero dándole un toque más sofisticado. Dejando al descubierto la espectacular espalda de encaje, añadió un cinturón de encaje con pedrería bordada a mano que aportaba un toque de luz y brillo para el momento de la celebración.
Alessandra Rinaudo destaca que el elemento que más le gustó a la novia desde el principio fue de la espalda del vestido: «Para definir el escote creamos una transparencia delicada y femenina obteniendo así la mezcla perfecta entre sensualidad, sofisticación y elegancia». Alessandra explica que el objetivo de este proceso creativo es que el vestido enmarque y realce la belleza de la novia: «Sin duda, la mirada y la sonrisa de Alejandra han sido las verdaderas joyas de este momento tan especial».