¡Hola a todos! Tenía muchas ganas de enseñaros este look con el que acudí a una boda de noche, con un vestido que, para mí, reúne todas las cualidades del vestido perfecto de invitada de esta temporada.
Es largo, de tejido plisado con algo de vuelo, que no marca pero se ajusta a las formas, lo que lo hace muy femenino. Tiene mucho movimiento gracias a las mangas de volantes que le dan sensación de ligereza, y su color es amarillo, una de las tendencias principales para esta primavera-verano.
El amarillo se asocia con el sol, con el verano, y es un color que transmite mucha fuerza, por lo que se ha convertido en la elección de varias celebrities para su look de alfombra roja. Al principio dudé un poco en elegirlo, pensé que no me iba a favorecer al ser muy blanca de piel, pero la verdad es que es un tono bonito algo mostaza, así que me gustó el resultado y me maquillé en tonos rosas para dulcificar el efecto.
Como cinturón, llevé uno estilo vintage de rafia, customizado por mí misma con flores en las mismas tonalidades que el clutch. Creo que le aporta al vestido que llevé a esta boda de noche un toque romántico con una pincelada rústica y de naturaleza, que lo hace muy atractivo para primavera.
Los pendientes los elegí en dorado, los tengo hace tiempo y me los pongo mucho para ocasiones especiales, ya que son sencillos pero dan mucha luz, y no recargan nada cuando ya llevo otros complementos protagonistas. ¡Espero que os guste!
– Vestido, Cinturón, Bolso: Olga Brinkmann PV 2017
– Pendientes: Vidal & Vidal