El verano de Tamara Falcó continúa entre algunos de los destinos más exclusivos del Mediterráneo. Después de navegar junto a Íñigo Onieva por las costas de Croacia y hacer escala en Sicilia, la marquesa de Griñón ha puesto rumbo a Cannes para asistir a una de las citas más selectas de la temporada: la presentación de la nueva colección cápsula de Aquazzura junto a Net-a-Porter, un encuentro que reunió en la Riviera francesa a aristócratas, empresarias, modelos e ‘it girls’ internacionales. En un escenario con vistas al Mediterráneo, Tamara compartió velada con nombres como Sassa de Osma, Lady Kitty Spencer, Nicky Hilton y Kathy Hilton, además de otras personalidades de la alta sociedad internacional. Sin embargo, entre tantos estilismos de firmas de lujo, fue precisamente su vestido el que más llamó la atención por un motivo inesperado: no pertenecía a una firma de alta costura ni tenía un precio prohibitivo.
De casi 300 euros a solo 144
Acostumbrada a combinar grandes firmas con marcas mucho más accesibles, Tamara Falcó volvió a demostrar que la elegancia no siempre depende de una etiqueta exclusiva. Para la ocasión eligió un diseño de su colección TFP by Tamara Falcó para Pedro del Hierro, comercializado a través de Cortefiel, un vestido largo que, por su estética artesanal, bien podría confundirse con una pieza de diseñador. El modelo, confeccionado en una mezcla de 90 % algodón y 10 % lino, apuesta por una silueta limpia y muy favorecedora. Presenta un amplio escote redondeado con tirantes anchos, cuerpo entallado gracias a costadillos que dibujan la figura y una falda de vuelo. Lo que realmente convierte este vestido en una pieza especial son sus grandes aplicaciones florales bordadas en contraste, distribuidas estratégicamente por el delantero, el lateral y parte de la espalda. Los bordados, en un intenso tono burdeos sobre un fondo crudo, rompen con la sobriedad del diseño y aportan un aire artístico que recuerda a esas prendas confeccionadas artesanalmente. El resultado es un vestido romántico, elegante y muy mediterráneo.
La mejor noticia llega al consultar su precio. Aunque originalmente este vestido salió a la venta por 289 euros, actualmente puede encontrarse rebajado al 50 %, por 144 euros. Una rebaja poco habitual tratándose de uno de los diseños más reconocibles de la colección cápsula de Tamara Falcó, especialmente después de haberlo lucido en un evento internacional rodeada de algunas de las mujeres mejor vestidas del panorama social.
Rodeada de la ‘jet set’ internacional
Tamara dejó que el vestido fuera el absoluto protagonista del look. Lo combinó con unas sandalias de tiras en tono nude, un bolso de mano de piel en color camel y unas discretas joyas que apenas competían con el protagonismo del bordado floral. También optó por un maquillaje natural y una melena suelta con ligeras ondas, reforzando esa imagen relajada pero sofisticada que caracteriza gran parte de sus apariciones públicas. Mientras muchas de las invitadas apostaban por vestidos de firmas internacionales con estampados llamativos o diseños de pasarela, la marquesa eligió una propuesta mucho más serena que encajaba perfectamente con el ambiente mediterráneo de la velada.
La cita organizada por Aquazzura y Net-a-Porter reunió a algunas de las personalidades más destacadas de la aristocracia y la alta sociedad internacional. Entre las asistentes se encontraban Sassa de Osma, Lady Kitty Spencer, Nicky Hilton, Kathy Hilton, además de Poppy Delevingne, Cindy Bruna, la princesa Alessandra de Hannover, Rebecca Donaldson o Alex Rivière-Sieber. Cada una interpretó el código de vestimenta con estilos muy diferentes: desde el colorido vestido de rayas de Sassa de Osma hasta el minimalismo blanco de Lady Kitty Spencer o los estampados florales elegidos por Kathy Hilton. En ese contexto, el diseño de Tamara destacó precisamente por su equilibrio entre sencillez y artesanía. No es la primera vez que la colaboradora apuesta por prendas de su propia colección para eventos de alto nivel, pero sí una de las ocasiones en las que ha demostrado con más claridad que un vestido de una firma española accesible puede compartir protagonismo con diseños de lujo sin desentonar. Y es precisamente esa combinación de elegancia atemporal, tejidos naturales, bordados artesanales y un precio ahora mucho más asequible lo que ha convertido este vestido en uno de los fichajes más interesantes de las rebajas de verano. Una pieza que, a simple vista, parece reservada a la alta costura, pero que hoy puede incorporarse al armario por poco más de 140 euros.