El vestido de novia que puedes llevar de dos formas y cuesta menos de 400 euros: así es la apuesta de Bimani

  • HACE 12 días

La firma española se une a la creadora de contenido sevillana para lanzar una colección nupcial confeccionada en España, con vestidos, faldas, tops y accesorios combinables desde 69 euros

Las bodas están cambiando y, con ellas, también lo hacen los vestidos de novia. Cada vez son más las mujeres que buscan diseños versátiles, sofisticados y alejados del clásico vestido de un solo uso. En ese contexto nace la nueva colección nupcial de Bimani, desarrollada junto a la influencer sevillana Rocío Millán, una propuesta que apuesta por prendas desmontables, fabricadas en España y con precios que, en muchos casos, no superan los 400 euros. La firma española ha querido reinterpretar el concepto de novia contemporánea con una línea pensada tanto para la preboda como para el gran día, e incluso para seguir utilizando algunas de las piezas después de la celebración. El resultado es una colección cápsula de estética minimalista en la que predominan los tejidos satinados, los bordados, las siluetas fluidas y los accesorios intercambiables.

Vestidos que cambian con solo añadir una pieza

Fundada por Laura Corsini, Bimani se ha consolidado como una de las firmas españolas de referencia gracias a sus diseños atemporales, la confección nacional y la apuesta por prendas de calidad alejadas del consumo rápido. En los últimos años la marca ha ampliado su universo hacia el invitada y, ahora, también al de las novias. Para esta colección ha contado con la colaboración de Rocío Millán, creadora de contenido especializada en moda y una de las influencers sevillanas con mayor proyección. La colección recibe el nombre de White Collection y gira alrededor de una idea clara: construir el look de novia a partir de diferentes piezas que pueden combinarse entre sí. Uno de los grandes atractivos de la colección es precisamente su versatilidad. En lugar de apostar únicamente por vestidos cerrados, Bimani propone superponer capas, fajines, sobrefaldas o tops bordados para transformar completamente el estilismo. El ejemplo más llamativo es el vestido Lorenza, confeccionado en tejido satinado, con escote halter drapeado, espalda descubierta y una gran lazada trasera. Tiene un precio de 250 euros y, por sí solo, ofrece una estética minimalista perfecta para una ceremonia civil o una boda de líneas sencillas. Sin embargo, sobre esta misma base pueden incorporarse diferentes piezas para conseguir un resultado completamente distinto. La sobrefalda Ludovica, confeccionada en tejido bordado con lentejuelas y diseñada para aportar volumen, cuesta 119 euros. Gracias a ella el vestido adquiere una apariencia mucho más nupcial sin necesidad de comprar un segundo diseño. A este conjunto también puede añadirse el fajín Cassie, realizado en tejido satinado con flecos en los extremos, disponible por 69 euros, una pieza que marca la cintura y aporta movimiento.

Diseños confeccionados en España

La colección también apuesta por combinar faldas y cuerpos de manera independiente, una tendencia cada vez más habitual entre las novias actuales. Uno de los protagonistas es el top Gina, elaborado en tejido bordado con lentejuelas, con escote halter drapeado y cinturón integrado. Su precio es de 129 euros. Combinado con la falda Roselle, de tiro alto, corte recto y amplio vuelo, confeccionada también en España, el resultado es un conjunto de inspiración romántica cuyo precio asciende a 250 euros. De esta manera, un look completo formado por top y falda ronda los 379 euros, situándose por debajo de la barrera psicológica de los 400 euros que muchas novias buscan para controlar el presupuesto. Además, el mismo conjunto puede transformarse con el fajín Cecile, también disponible por 69 euros, confeccionado en tejido bordado con lentejuelas que aporta textura y un acabado mucho más especial. Uno de los aspectos que la firma destaca especialmente es que todas las prendas están confeccionadas en España. La colección apuesta por tejidos satinados de caída fluida, bordados con lentejuelas muy discretas, escotes drapeados, botones forrados, faldas con gran vuelo y detalles desmontables que permiten adaptar el vestido al momento del día. También resulta una propuesta interesante para quienes celebran una preboda o una fiesta previa y buscan reutilizar posteriormente algunas de las piezas por separado.

Un lujo más accesible para las novias

En un momento en el que el precio medio de un vestido de novia suele superar con facilidad los 1.500 o incluso los 2.000 euros, esta colección busca ofrecer una alternativa más asequible sin renunciar al diseño ni a la confección nacional. Con prendas que oscilan entre los 69 y los 250 euros, la propuesta permite crear distintos conjuntos según el presupuesto de cada novia. Un vestido básico puede personalizarse con accesorios y capas, mientras que quienes prefieran un dos piezas pueden combinar top y falda manteniéndose igualmente por debajo de los 400 euros.

La colección, además, responde a una tendencia que gana fuerza entre las futuras novias: invertir en prendas con una segunda vida, capaces de reutilizarse en otras ocasiones y alejadas del tradicional vestido reservado únicamente para un día. Con esta colaboración, Bimani y Rocío Millán ponen el foco en una novia actual, práctica y sofisticada que busca elegancia sin disparar el presupuesto, demostrando que vestir de blanco el día de la boda ya no implica realizar un gran desembolso económico.

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