Si cuando te estás preparando, notas que tu rostro comienza a transpirar por el calor, coge un secador y utilízalo para secar el cutis. Hazlo con la función de frío a más baja potencia y a una distancia suficiente como para que no estropee tu «peinado». Es el truco más rápido para detener la sudoración en el rostro, ideal para los momentos de nervios previos a la ceremonia.