SkinClinic acaba de sacar a la venta la primera mascarilla cuya textura en polvo se convierte en gel al entrar en contacto con el agua. ¿Su objetivo? luchar contra el fotoenvejecimiento y los signos de envejecimiento cutáneo, revitalizar las pieles apagadas, mejorar la calidad de las pieles grasas y/o con tendencia acnéica, tratar lesiones pigmentarias tras el verano o discromías en la piel, tanto del rostro (especialmente la nariz y el mentón) como del cuerpo. Los expertos recomiendan utilizarla dos veces por semana y en el caso de pieles muy grasas o con tendencia acnéica se puede utilizar hasta 3 veces por semana en días alternos.