«La última hora del día es perfecta, lo que los fotógrafos denominamos la hora dorada, que baña todo de un tono dorado muy favorecedor. Si se puede hacer un buen contraluz ya es el súmmum porque todo se difumina y tú serás la diva que todas querrían ser. Y a todo esto un buen blanco y negro levanta todo siempre porque elimina de las distracciones». Foto de Mayte de la Iglesia.