El cocinero en su restaurante 'El Bohío'
El cocinero en su restaurante 'El Bohío' - J.T

Pepe Rodríguez entre fogones, cámaras y rock&roll

Valores tradicionales en la cocina y en la vida. Hablamos de todo con Pepe Rodríguez: la cara más personal del chef

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Le pillamos cogiendo un tren rumbo al festival de Vitoria, donde presentan la nueva temporada de Marterchef Junior, inmerso en las grabaciones y a caballo con su restaurante ‘El Bohío’, hablamos de todo con Pepe Rodríguez : lo que no vemos detrás de la cámara, el trabajo, música y la vida…

Pepe, que estás que no paras.

(Risas) Sí, pero con gusto. Acabamos de terminar la grabación de uno de los programas y ahora camino a Vitoria para presentar la nueva temporada y de vuelta a casa que toca trabajar en el restaurante.

¿Cómo consigues llegar a todo y hacerlo con esa energía?

Soy una persona que me adapto a todo, a lo bueno y lo malo, es mucho trabajo pero hago lo que me gusta y eso siempre es con gusto… es muy bonito lo que hacemos y encima lo premian y sin ser lo tuyo como puede ser estar frente a la cámara a la gente le lleva le transmites cosas y les provocas reacciones, eso es una suerte, así las horas las llevas mejor.

¿Esperabas ésta acogida y tanto cariño de la gente? Cada año vais a más.

No esperaba esta acogida, pero nunca sabes, desde luego ha sido un fenómeno social que llega a todos, es muy bonito ver a los niños que te cuentan que quieren ser y hacer, sacar el lado cultural a todo esto, conseguir cosas como por ejemplo la ley que van a sacar que permiten en los colegios tener asignaturas de cocina, es fantástico y por eso creo que ha funcionado tan bien.

El equipo que hay detrás, que hace Masterchef, más de 200 personas que no dejan de pensar en cómo sorprender, es un lujo poder formar parte de esto, no sería posible sin ellos, al final uno no deja de ser más que la cara visible pero lo que piensan los que cuidan al detalle la puesta en escena, la luz, que los retos se hagan un sitio determinado y se dé a conocer la cocina de allí, que cuidan al máximo la puesta en escena, son ellos. Al igual que los concursantes que son las verdaderas estrellas, las que te cuentan y dirigen un poco el programa, que comparte contigo y con el público, son muy generosos.

El programa permite dar pinceladas en la base de la gastronomía, valores, esfuerzo, sacrificio, ganas , ilusión pero sobretodo trabajo. No tienes que ser un lumbreras, solo tienes que sentarte, ponerte metas y trabajar mucho.

¿Cómo hacer para seguir reinventando el buen comer?

Saco tiempo en donde puedo si antes me sentaba para escribir ideas o mejorarlas, ahora dónde puedo, si me pilla de viaje o en un descanso, lo escribo igual. Nunca se deja de pensar y de aprender.

El chef más personal

¿En casa cocinas tú?

Cocino yo por las noches, de domingo a miércoles que cerramos el restaurante, y me encanta, cojo cualquier cosa y enseguida salteo y cenamos divinamente, es verdad que soy más rápido que mi mujer (risas).

¿Recuerdas lo primero que cocinaste en tu vida?

Las recetas de mi madre, te confieso que entre en la cocina de sopetón, yo era el camarero del mesón familiar… Aún me sorprende decir soy cocinero, pero si es cierto que hubo un momento en que sentí eso que te engancha, el ver todo lo que se podía hacer con unos alimentos, el placer que provocabas y el cambiar todo al día siguiente con algo nuevo, es apasionante.

¿Qué tiene que tener un buen cocinero?

No lo sé, no creo en eso del se nace o se hace. Yo entré por imposición y lo que sí se es que le he dedicado muchas horas.

El plato que más te gusta y el que menos.

Como de todo, no podría quedarme con un plato hay que saber comer y tener la mente abierta, ese es el mensaje deberíamos mandar, probar todo, desde los callos al cocido, fritura, un arroz, al igual que disfrutar la alta cocina cuando se hace bien también, hay momentos para todo.

Confieso que si es cierto que de pequeño el pójate de mi madre no me gustaba mucho, ese saborazo y las gachas, que me parecían un horror y ahora me fascinan.

¿Dónde te gustaría ir a comer y aún tienes pendiente?

Me gusta ir a comer donde hagan las cosas bien, viajo tanto por un arroz como por una fabada o por un buen restaurante, me mueve todo. Creo que nos perdemos cosas si no pensamos así, tener la mente limpia y no ir con prejuicios, pasarlo bien sin más, comer por placer.

El ingrediente que no puede faltar en tu cocina…

Difícil quedarme con uno, te diría que son clave el aceite y el ajo, te regalan esos maravillosos fondos, sofritos, te levanta un sabor, me parece extraordinario.

Y el ingrediente imprescindible en tu vida…

La salud, sin duda. Si no tenemos salud no tenemos casi de nada, el ser buena gente, gente normal, hacer bien a los demás, pensar que hay gente que lo pasa mal, que lo pasa peor que tú… Al fin y al cabo, esto se acaba para todos, pensar bien es mejor pero sobretodo más sano.

Me ha contado un pajarito que te gusta mucho el rock, ¿tocas algún instrumento?

Soy un negado para tocar nada, pero oye que si me pongo…. (risas) Me gusta escuchar música, me gustan mucho Los Rolling Stone, Soy muy rockero, he ido a muchos conciertos de música sí…

¿Con quién compartirías un menú cualquier día de la semana?

Pues mira, con alguien que lo necesite, porque la gente que entendemos de cocina le ponemos tantas pegas… Lo merece esa gente.

¿Qué ciudad está para comérsela en España?

San Sebastián, igual es un tópico, pero es que está para comérsela de verdad.

¿Lo mejor que te han dicho de alguno de tus platos?

Tan sencillo como que volvería con ganas, creo que no hay nada mejor que alguien se vaya con esa sensación.

Mítica se ha hecho la frase de cierre de cada programa «Pónganle sabor a la vida». ¿Qué le da sabor a la tuya?

La felicidad es el mejor sabor. Estar con mis hijos, mi mujer, mi gente, amigos… poder acabar el día diciendo «he dado lo mejor de mí», estar bien contigo mismo, no encuentro mejor sabor.

En la vida y en la cocina, la sartén siempre por el mango.

Imagen de estos extraordinarios elementos de cocina, Pepe Rodríguez nos contaba que para conseguir un buen plato es imprescindible contar con un buen menaje. Por ejemplo, el cocinero nos confesaba que él prepara los clásicos salmonetes en una sartén de toda la vida en vez de en la plancha porque es el fuego que controla, y le encanta. «Te aseguras un buen plato con un buen menaje, pero ojo, si eres un mal cocinero… no esperes milagros» Entre risas y bromas, Pepe Rodríguez nos da unos consejos para conservar bien una buena sartén, dando gran importancia a saber limpiar bien la sartén «nosotros en el restaurante limpiamos con mimo y papel para evitar que puedan rayarse y pegarse en el futuro», hay que usar palas de goma o madera y evitar el aluminio para remover la comida porque conseguirás que aguanten más.