Nicolás Vallejo-Nágera: «Paulina me devolverá a plazos lo que me debe»
Nicolás Vallejo-Nágera - Belen Díaz
entrevista

Nicolás Vallejo-Nágera: «Paulina me devolverá a plazos lo que me debe»

Colate rompe su silencio y habla sobre el acuerdo de divorcio con su ex mujer: «Tras siete años juntos, teníamos cuentas pendientes que saldar»

beatriz cortázar
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Desde que había firmado el acuerdo de divorcio con su ex mujer Paulina Rubio, Nicolás Vallejo-Nájera, Colate para sus amigos, no había vuelto a España ni tampoco hecho comentarios sobre ese final sentimental-económico. Y ha sido para apadrinar el nuevo modelo de Jaguar F Type, que se presentó en el Museo del Traje, para lo que viajó esa semana a Madrid y se vistió con un traje de Armani, consciente de que tenía que estar a la altura de la ocasión. «Soy un enamorado de los deportivos de Jaguar», confesó luciendo moreno de Miami mientras recordaba el coche de esta misma firma que tuvo años atrás, cuando aún era más joven.

–¿Se puede decir bienvenido a casa o aquí ya no se encuentra?

–Esta es mi casa, aunque me temo que durante muchos años creo que voy a vivir en Miami junto a mi hijo.

–Vamos a aclarar qué ha pasado con su ex. Se ha dicho que han firmado un acuerdo millonario por el que Paulina le habría pagado una cuantiosa suma para acabar el proceso judicial y firmar el divorcio.

–He llegado a un acuerdo con los abogados de Paulina para todo lo que eran temas aparte del niño. Siempre dije que me bastaba media hora para hablar con ella y solucionarlo, pero como no ha sido posible lo hice con sus letrados. El acuerdo económico está muy lejos de lo que se ha publicado ya que no son millones de dólares, como he oído. Después de siete años juntos teníamos cuentas pendientes de lo que habíamos generado los dos en este tiempo. El acuerdo ha sido muy generoso por mi parte, ya que Paulina me va a devolver a plazos un dinero que me debe. Eso no tiene nada que ver con lo que han dicho asegurando que soy un mantenido y que me va a pasar una pensión.

–La verdad es que le han arreado fuerte, sobre todo los medios mexicanos. Dicen que es un carota, que no ha trabajado y que pretende vivir de su ex.

–Me han dado fuerte. Pero lo único que me preocupaba era mi hijo, así que durante un año me he dedicado a defender sus derechos. Cuando hemos hablado de otros temas no ha habido problema. Con el acuerdo que tenemos diría que quien ha mantenido a la familia soy yo. Piensa que tras mi boda abandoné mi carrera profesional en España, pero nunca dejé de generar económicamente y aunque teníamos acuerdos para repartir lo que ganábamos eso nunca pasó y por eso al final lo único que van a hacer es devolverme una pequeña parte y a plazos.

–¿Montó algún negocio, hizo alguna inversión, trabajó para su ex mujer?

–Ayudé a Paulina por amor y porque era mi mujer, pero hicimos trabajos juntos en campañas de imagen, exclusivas en revistas, íbamos a eventos, las actuaciones que yo le conseguía… Ahí ganamos mucho. Los abogados, al ver los números, vieron que había que compensar mis pérdidas. He perdonado mucho con tal de no tener un juicio, ya que quiero lo mejor para la madre de mi hijo. Hasta renuncié a una compensación económica, algo muy frecuente en los divorcios en Estados Unidos.

–¿Se habla con su ex?

–Nada. Me comunico a través de un intermediario. Me parece absurdo, pero es lo que hay. Vivo a cinco minutos de su casa y sólo nos une nuestro hijo, ya que compartimos custodia. Una semana con cada uno, aunque yo me adapto a su horario por lo específico de su profesión. Quiero que mi hijo nos tenga a los dos.

–Volver a vivir en España es hoy impensable tal y como están las cosas.

–Exacto. Mi hijo me necesita y yo estaré ahí con él. Aunque sea más complicada mi vida, todo me compensa por mi hijo.

–¿Hay mucho de lo que arrepentirse?

–Hoy haría las cosas de otra manera.

–¿Qué falló entre ustedes?

–Nos queríamos muchísimo y teníamos todo para ser felices, pero no lo éramos. Después del nacimiento de mi hijo entendí que seguir casados podía ser negativo para él y decidí por amor a él que era mejor terminar. Yo fui quien tomó la decisión.

–Paulina Rubio tiene fama de ser una mujer complicada, imposible...

–Sí, es un poco complicada. Lo que pasa es que cuando estás enamorado sólo ves lo bueno. He luchado y me he sacrificado mucho para intentar adaptarme a ella, a su carácter y a su vida. Hoy me dicen que el final se veía venir pero esas cosas sólo las ve uno mismo, por más que se lo digan de fuera. Por extraño y duro que parezca, me he separado de Paulina por amor a mi hijo.

–¿Cree que llegará el día que pueda sentarse a hablar con su ex mujer?

–Lo intentaré siempre que tengo esa posibilidad.

–¿Y con su suegra, Susana Dosamantes, que tanto le apoyó de novios?

–No tengo ninguna relación. Siempre la he tratado con respeto y cariño. Mi opinión no ha cambiado con respecto a ella, aunque no ha ocurrido lo mismo por su parte y por parte de su entorno. Han decidido unilateralmente romper conmigo e incluso prohibir a otros que me hablen.

–¿Cómo le habrá sentado a Paulina verle ilusionado con otra mujer?

–No me he parado a pensarlo, pero en estos últimos quince meses yo la he visto a ella con otras personas. Me encantaría que se enamorara y tuviera más hijos. Quiero lo mejor para ella, ya que cuanto más feliz esté mejor le irá a nuestro hijo.

–¿Qué fue lo mejor de Paulina?

–Es un personaje extraordinario, la admiro, quiero y respeto... pero en el plano personal la convivencia fue muy complicada.

–¿Se puede decir que su carácter fue lo peor?

–Lo nuestro no funcionó.

–¿Qué planes tiene hoy en Miami?

–Un programa piloto de televisión que he presentado. Ahora por fin haré lo que quiero, trabajar en televisión, que es el medio donde realmente comencé.

–¿El bikram yoga ha sido su terapia para aguantar toda la presión de todos estos meses?

–Sí. Ahora sólo hago una o dos veces por semana, pero gracias al yoga he estado sereno y con los pies en la tierra.

–Su nueva novia es una venezolana espectacular que además se llama Alegría. ¿Mano de santo?

–Nos estamos conociendo, apenas salimos desde hace un mes. La verdad es que me da mucha alegría. Por cierto, le molesta que digan que se ha presentado a Miss Venezuela. Es sorprendentemente inteligente y divertida, un regalo de la vida.

–¿Un poco joven no? Creo que tiene 22 años.

–Pues, la verdad no lo sé.

–¿Y usted?

–Yo tengo la edad de mi pareja. Lo escuché el otro día y adopté esa expresión.