Sean Connery podrá regresar a Marbella aunque su esposa continúa imputada
Connery junto a su mujer en la casa de Marbella - cordon

Sean Connery podrá regresar a Marbella aunque su esposa continúa imputada

El juez ordena archivar la causa contra él y la mantiene contra su mujer

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El actor escocés Sean Connery (83) podrá volver con total tranquilidad a Marbella cuando lo desee, puesto que el Juzgado de Instrucción número 1 de la localidad ha ordenado sobreseer y archivar la causa abierta contra él por el llamado caso «Golfinger». Su mujer Micheline (38) no ha salido tan bien parada, el juez ha decidido continuar el procedimiento contra ella por la supuesta recalificación y venta de los terrenos que poseía dentro la promoción «Malibú», en la que se ubicaba el privilegiado chalé del matrimonio, situado a escasos metros del mar.

Se trata de una resolución que llega con casi dos años de retraso, los mismos que ha tardado el Juzgado de Marbella en recibir las declaraciones de Connery y de su mujer. De hecho, el magistrado Alfredo Elías Mondeja denuncia haber tenido que sortear «todo tipo de impedimentos» por parte del actor y de su señora, una postura que califica de «poco respetuosa hacia la acción de la justicia española».

El que fuera conocido por ser el James Bond más varonil de la historia parece poco dado a compartir su vida privada, puesto que el juez le reprende abiertamente por no haber tenido «una conducta adecuada», ni haber entablado «una mínima colaboración», lo que le hubiera permitido finiquitar el asunto «hace, al menos, algo más de dos años».

Para el juez Mondeja ha sido un «desacierto» que la causa fuese denominada «Goldfinger», lo que «podía hacer suponer a la opinión pública que el caso giraba exclusivamente en torno al actor, cuando, nada más lejos de la realidad». De hecho, la causa cuenta con otros 17 imputados, dos de ellos casi tan conocidos como el propio Connery, al menos en el ámbito patrio: el exalcalde de Marbella Julián Muñoz, alias «Cachuli», y el exasesor de Urbanismo Juan Antonio Roca, otrora cerebro de la trama de corrupción juzgada en el caso «Malaya».

No se librará de la investigación judicial será la mujer del actor, sobre la que pesan indicios de haber cometido fraude, delitos contra la ordenación del territorio y contra la hacienda pública. «Mi esposa es la única accionista de Malibu S.A. y final beneficiaria desde los años 80», aseguró el intérprete en su declaración privada, en la que parece querer limpiarse las manos acerca de este tema.

El caso «Goldfinger» investiga el pelotazo urbanístico que supuestamente llevaron a cabo las sociedades By the Sea y Malibu S.A., propietaria ésta última de la promoción de 72 viviendas en la que estaba el chalé de los Connery. En el entramado societario que llevó a cabo las operaciones participó un despacho de abogados de Marbella, que representaba los intereses económicos del matrimonio Connery en la localidad. Queda por ver si Micheline tiene algún tipo de relación con la trama y si sale bien parada del asunto. Está claro es que el apellido Connery ha quedado salpicado de forma irremediable con el polvo de ladrillo y el olor del dinero turbio.