Alejandro Sanz y Perera, el pasado mes de abril en Cádiz - Gtres

Alejandro Sanz y Raquel Perera, con el corazón partío

El distanciamiento que hay entre ellos les ha obligado a un cese temporal de la convivencia. Ella se refugia en Mallorca con sus hijos, Dylan y Alma, mientras él termina hoy su gira en San Sebastián

MadridActualizado:

Este sábado Raquel Perera, esposa de Alejandro Sanz, acude en Mallorca a la boda de unos amigos de la pareja afincados en Miami. Raquel lleva varios días disfrutando de la isla junto a sus dos hijos, Dylan y Alma. Ni rastro del cantante, que termina hoy su gira por España en Santiago de Compostela. La pareja atraviesa una crisis matrimonial, tal y como adelanta esta semana la revista «Corazón» en portada. Llevan varios meses distanciados y habrían optado por un cese temporal de la convivencia hasta tomar una decisión sobre cuál va a ser su futuro. Entre ellos existe mucho cariño y desde que en mayo de 2012 se casaran por sorpresa, Raquel ha sido el mejor apoyo del cantante. Él está volcado en esta gira donde no solo actúa como artista sino también como empresario con su propia empresa, MOW MANAGEMNT. Pero además del estrés, la existencia de una tercera persona de aires caribeños en la vida del cantante podría haber sido el detonante de este distanciamiento. Una historia que no se sabe si es pasajera o perdurará en el tiempo.

Fue el sábado 15 de junio cuando Raquel Perera acudía a la boda de Pilar Rubio y Sergio Ramos, celebrada en la finca La Alegría en Bollullos de la Mitación. La presencia de la mujer de Alejandro Sanz pasó desapercibida para todos los objetivos. No acudió a la ceremonia religiosa celebrada en la catedral de Sevilla, pero sí lo hizo al convite, donde llegó junto a sus amigos José María Manzanares y su esposa. Allí se la vio muy animada y lo pasaron muy bien bailando y disfrutando de las atracciones. Tanto que su presencia se alargó hasta bien entrada la madrugada. El cantante no pudo acudir porque ese día tenía concierto en Madrid, pero se encargó de felicitar a la pareja vía Instagram.

La sospecha de que la relación entre Raquel y Alejandro se estaba enfriando quedó patente por algunos comentarios que se escucharon durante la velada. Desde entonces no se les ha vuelto a ver juntos. Y, aunque Raquel sigue apoyando vía redes sociales los conciertos de su marido, sólo estuvo presente en el de Elche el pasado 21 de junio, al que acudió con los niños. Muy llamativo fue también que el rodaje de «Mi casa es la tuya» de Bertín Osborne no se grabara en la mansión del artista en Miami y se hiciera en una cercana, que según contó había alquilado para que el presentador pasase una semana allí, en lugar de en un hotel. Pero Raquel tampoco apareció ni siquiera para llevar la comida. Su entorno prefiere guardar silencio, aunque conoce la situación. Ni siquiera la afectada, que no acostumbra a hablar de su vida privada, quiere hacer comentarios al respecto. Al menos no en público.

Un amigo especial

No esta siendo una buena época para ella, quien ha encontrado refugio en sus amigos. El pasado jueves acudió en Mallorca a una fiesta en un barco organizada por los novios que se casan hoy para dar la bienvenida a los invitados. Tal y como muestran las imágenes exclusivas adelantadas por este periódico, Raquel -que lucía unos «shorts» vaqueros y un chaleco cruche negro muy a la moda- llegó con sus dos hijos y disfrutó de la jornada, aunque se la vio triste en algunos momentos. Tras bajarse del barco la fiesta continuó hasta bien entrada la madrugada, donde se pudo ver a Raquel con un amigo de la boda disfrutando de la noche mallorquina.

Raquel Perera en Palma de Mallorca y atrás el amigo con el que se la vio disfrutar de la noche mallorquina
Raquel Perera en Palma de Mallorca y atrás el amigo con el que se la vio disfrutar de la noche mallorquina - Grupo Diarma

Por su parte, el cantante ha aprovechado estos días de descanso para viajar solo hasta México y asistir al baile de graduación de su hija mayor Manuela, fruto de su matrimonio con la mexicana Jaydy Michel. Precisamente con ella el cantante tuvo un desliz con la peluquera Valeria Rivera, que puso fin a su matrimonio y fruto del cual nació su hijo Alexander. A sus 16 años, el joven ha debutado en la gira de su padre tocando el trombón. Un momento que inmortalizaron y con el que el cantante enterneció a todos sus seguidores.

Alejandro Sanz junto a sus hijos mayores (Manuela y Alexander) y su mujer, Raquel Perera, durante un homenaje que recibió el cantante en 2017
Alejandro Sanz junto a sus hijos mayores (Manuela y Alexander) y su mujer, Raquel Perera, durante un homenaje que recibió el cantante en 2017 - ABC

Tras el concierto de este sábado, el cantante se tomará un descanso hasta el próximo 28 de agosto, cuando retomará la gira en Chicago. Un tour que le mantendrá hasta principios de octubre por varias ciudades de Estados Unidos. El tiempo dirá si él y Raquel Perera superan este bache o, por el contrario, emprenden caminos por separado que seguro serán de forma amistosa. Porque entre ellos es obvio que hay mucho cariño.